Nace una plataforma cívica que reclama la gestión pública del CAC Málaga

Álex Martín Rod, Margarita de Aizpuru, Verónica Ruth Frías, Zeus Sánchez y Cyro García
Álex Martín Rod, Margarita de Aizpuru, Verónica Ruth Frías, Zeus Sánchez y Cyro García / Álvaro Cabrera

Más de cien profesionales del sector artístico exigen que el centro no se adjudique a una empresa y que el director se elija por concurso «democrático y transparente»

REGINA SOTORRÍO

«Aquí estamos un grupo de cinco personas, pero detrás de nosotros hay 110 y mañana serán más», vaticina Verónica Ruth Frías. La artista malagueña junto con la comisaria Margarita de Aizpuru, el comisario Álex Martín Rod y los artistas Cyro García y Zeus Sánchez presentaron ayer la Plataforma contra las Malas Prácticas y Gestión del CAC Málaga y el MAD de Antequera, un colectivo cívico crítico con la política de ambos centros de arte adjudicados a la empresa de Fernando Francés, Gestión Cultural y Comunicación.

En su manifiesto defienden que, una vez venza el contrato actual (en abril de 2018), el concurso «no sea una licitación a una empresa, sino que la plaza de la dirección sea cubierta por un profesional con un currículum que lo acredite». Esto implicaría la gestión pública del espacio y la convocatoria de un concurso «democrático y transparente» para el cargo de director «elegido por un jurado profesional», tal y como establece el Documento de Buenas Prácticas en museos y centros de arte elaborado por el Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) y suscrito por el Ministerio de Cultura. En definitiva, «que el centro siga siendo municipal y público, que sus empleados sean de la administración, y solo el director salga a concurso», insistió De Aizpuru.

Artistas, profesores de la UMA y gestores firman un manifiesto que harán llegar al Ayuntamiento

Entre los 110 firmantes del manifiesto destacan representantes del sector académico, como los profesores de la UMA Luis Puelles e Isabel Garnelo;creadores como Rogelio López Cuenca, Eugenio Merino y Juan Francisco Casas; y gestores como Antonio Ortuño y Nati Grund. Se suman además jóvenes artistas como Javier Artero, Florencia Rojas, Emmanuel Lafont, Antonio Ruiz Montesinos y Violeta Niebla, entre otros.

«Es el único caso que conocemos de un centro municipal donde se ha adjudicado la gestión de todo el centro a una empresa privada con presupuesto público», denuncia la comisaria madrileña, que acudió en representación de la asociación Mujeres en las Artes Visuales.

El colectivo entiende que la gestión actual «es opaca», con una programación «personalista y sesgada». «Solo programa el director sin que admita proyectos de profesionales que vengan de fuera, como en el 90% de los centros públicos españoles», detallan. Lamentan la ausencia de un comité integrado por profesionales que apruebe las compras de obras de arte –«Compra donde la da la gana y con muchos intereses privados detrás», puntualiza Ruth Frías– y critican la relación con los artistas, que «no cobran honorarios y, en algunos casos, hasta tienen que pagar el transporte de sus obras al museo».

Avisan de que la de ayer fue solo una «primera toma de contacto» para a partir de ahora generar un debate en la ciudad «sobre las necesidades de una gestión pública, transparente y democrática de los centros de arte públicos». El siguiente paso será concertar una cita con el Área de Cultura del Ayuntamiento de Málaga para presentarle el manifiesto y reunirse con los distintos partidos políticos. Entienden, además, que no es solo una demanda de este colectivo, sino que se suma a un «malestar» palpable en las últimas votaciones del pleno (que aprobó la municipalización del CAC y la realización de una auditoría de las cuentas). «No es una guerra contra nadie, queremos una mejora para la ciudad», concluyó Ruth Frías.

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