El vinilo sigue girando en Málaga

Candilejas regresó en 2017 en la Plaza Pintor Eugenio Chicano/FM
Candilejas regresó en 2017 en la Plaza Pintor Eugenio Chicano / FM

Tiendas como Candilejas, Mundo Vinilo o Sleazy Records compiten con las grandes superficies y confirman que el regreso del formato es algo más que una moda

FERNANDO MORGADO

Primero fue el cierre de la legendaria Discos Pat, luego la desaparición de Cincoechegaray y, finalmente, en 2016, la lenta agonía de un símbolo como Discos Candilejas. Los amantes de la música en vinilo en Málaga parecían condenados a tener que salir de la ciudad para hacer eso que los ingleses llaman ‘crate digging’, es decir, rebuscar en las cubetas de discos hasta dar con algún tesoro. Sin embargo, el aumento de las cifras de ventas del formato ha hecho que surjan nuevas opciones al margen de las grandes superficies.

Carlos Fournier cumplió el sueño de cualquier coleccionista musical en el verano de 2015. Este madrileño afincado en Antequera abrió su propia tienda de discos en el número 56 de la calle Ollerías. Entonces, el vinilo llevaba ya varios años aumentando sus ventas de manera exponencial, y Fournier, que esperaba una oportunidad de trabajo que no llegaba, vio la ocasión perfecta de poner en marcha Mundo Vinilo. «Conozco bien el mercado de discos de segunda mano e hice un estudio para averiguar cuál era la mejor ubicación de la tienda: Granada, Antequera o Málaga. Comprobé que aquí apenas había oferta y me lancé», explica.

Mundo Vinilo es un amplio espacio en el que los fanáticos de los discos de 12, 10 y 7 pulgadas pueden pasar varias horas navegando entre sus diferentes secciones: punk, flamenco, ‘new wave’, bandas sonoras… Casi todos los álbumes son de segunda mano, aunque en las baldas de las paredes se encuentran nuevos lanzamientos y reediciones de grupos actuales como The XX o Belle and Sebastian. «Lo hago sobre todo por abrir mercado, porque el beneficio es ridículo. La segunda mano es lo que más margen ofrece», apunta Fournier. El auge del formato dura ya demasiado como para ser una simple moda. «El vinilo ha vuelto al nivel de ventas del año 1989. Lo más importante es que la edad media de la clientela está bajando y eso es una garantía de futuro», asegura.

Un fenómeno del que también es testigo Fran Gil, de CandilejasLa Brecha, aunque en su caso sean los clientes fieles a la mítica tienda de la calle Santa Lucía los que más compren en la nueva ubicación en la Plaza Pintor Eugenio Chicano. Allí la marca ha resurgido más centrada en el vinilo y el ‘merchandising’. «Esta es la tienda que siempre quise tener», comenta orgulloso Gil, que trabajó durante 26 años en la anterior etapa.

En la calle Dos Aceras se puede encontrar este oasis de música de los años 40, 50 y 60
En la calle Dos Aceras se puede encontrar este oasis de música de los años 40, 50 y 60

En Candilejas no hay discos de segunda mano, todo son novedades o reediciones, muchas de ellas especialmente valiosas por ser limitadas o ‘picture discs’. Entre sus secciones destaca la de música en español: desde el último disco del rapero Kase O al ‘indie’ de Love of Lesbian, pasando por el flamenco de ‘Los Ángeles’ de Rosalía, un disco que Gil asegura que se vende especialmente bien. Incluso hay un apartado con el título ‘Málaga’, en el que están los trabajos de Vanesa Martín y El Kanka.

Este amante de la música ‘new wave’ de grupos como Depeche Mode o The Human League es optimista acerca del futuro del vinilo, aunque con reservas. «Muchas compañías no han estado a la altura del ‘boom’. Se nota que el vinilo está de moda, pero no tanto como debería, en parte por culpa de los precios», comenta Gil, que también echa en falta más promoción de La Brecha, la zona comercial donde se encuentra su local.

Competir con Amazon o Fnac es posible, según Gil, con «honestidad» una «excelente atención al cliente». Abre una caja de álbumes para reponer el ‘stock’ que vendió en Navidad: David Bowie, Led Zeppelin, The Doors... Las reediciones de los clásicos del rock y del pop nunca fallan.

«Peleamos con Amazon con honestidad y, sobre todo, con una excelente atención al cliente» Fran Gil. CANDILEJAS

Eso lo sabe bien Guillermo Jiménez, dueño de Sleazy Records, sello discográfico y tienda con sede en la calle Dos Aceras. Es uno de los más importantes del mundo en su género, que abarca la música estadounidense de los años 40, 50 y 60: The Beach Boys, Johnny Cash, Chuck Berry, rockabilly, ‘rhythm & blues’ de Nueva Orleans... Sleazy Records compra las licencias y reedita auténticas joyas de la historia de la música en vinilos de diferentes pulgadas. «La especialización es lo que nos ha hecho sobrevivir; ya vendíamos vinilos cuando lo que estaba de moda era el CD», explica Jiménez. El local, custodiado permanentemente por una figura de cartón de Buddy Holly, es un oasis en el que cualquier melómano querría sumergirse durante horas, aunque Jiménez confiesa que la venta de discos en la tienda supone un porcentaje muy pequeño de sus beneficios. Su catálogo es tan exclusivo y original que está ‘blindado’ ante la competencia de las plataformas ‘on line’.

Además de estas, los malagueños tienen otras opciones de ampliar sus colecciones. La librería Códice, regentada por Enrique Consuegra en la calle Casapalma, o la Feria del Disco del hotel Málaga Centro son algunas de ellas. El gaditano Óscar Tello y el almeriense Antonio Mendoza son los organizadores de la feria itinerante desde hace 20 años. Cada fin de semana, una ciudad: Albacete, Ciudad Real, Alicante... Llevan consigo un catálogo infinito de vinilos de segunda mano y nuevos para vender, además de DVD y ‘merchandising’. «Se ha notado un aumento de las ventas de vinilos y también viene más gente joven que empieza a coleccionar. Aunque haya reediciones constantes, muchos vienen buscando la primera edición, más valiosa», explica Tello mientras suena ‘Davey Crockett’ de Thee Headcoatees y unas veinte personas hacen ‘crate digging’ en uno de los salones del hotel.

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