Portentoso talento femenino

‘Woman to woman’ sobrecoge al público de El Portón del Jazz y reivindica el papel de la mujer como instrumentista

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

Pase por alto que quien esto suscribe tiene la certeza de que tanto en el mundo del jazz como en la vida en general las mujeres no tienen a estas alturas nada que demostrar. No ha sido así sin embargo en toda la historia de la música, concretamente en la del jazz, cuando las mujeres quedaban a menudo relegadas a la por otra parte destacada labor de vocalista. Ahora las cosas han cambiado y si hay alguien que alberga alguna duda debería haberse pasado anoche por El Portón del Jazz de Alhaurín de la Torre, donde se dieron cita siete enormes talentos femeninos que ofrecieron un espectáculo que sin duda permanecerá en el recuerdo de los cientos de asistentes que agotaron las entradas hace semanas. Dicho entusiasmo pudo palparse al final del concierto, con este público entendido aplaudiendo de pie en una ovación interminable.

‘Woman to woman’ es un proyecto dirigido por la pianista Renee Rosnes pero en el que, como ella misma señaló durante el espectáculo, todas y cada una de las siete participantes son líderes por sí mismas. Es injusto aunque también supone una tentación inevitable destacar la portentosa voz de la cantante, la ganadora de un Grammy Cecile McLorin, que empujó al siempre respetuoso público de El Portón hacie el sobrecogimiento. Todas salieron bien paradas en cada una de sus intervenciones. Quédense también con estos nombres: Anat Cohen de Israel en el clarinete, la chilena Melissa Aldana con el saxofón, la canadiense Ingrid Jensen a la trompeta, la japonesa Noriko Ueda en el contrabajo y la baterista neoyorkina Allisson Miller. Todas tienen trabajos en solitario y son amigas que viven en Nueva York; bien sea por esta amistad que les une o por su propia feminidad, los ‘solos’ se iban turnando en aparente calma y sin un ápice de agresividad. Fue sorprendente que Rosnes anunciara a mitad del concierto que era la primera vez que actuaban juntas, ya que todo allí sonaba rodado y con mucho orden desde el principio. La audiencia venía bien arriba por el ‘swing’ de la banda de Carlos Pascual Cippelletti, teloneros que ofrecieron un celebradísimo ‘warm up’ con raíces cubanas antes de abrirnos paso al escenario principal.

La reivindicación del papel de la mujer también afectó al repertorio. Sonaron por ejemplo temas de Billie Holiday como ‘Yesterdays’, mediado por un solo de trompeta sencillamente espectacular, o ‘Fine and mellow’ que habla sobre el maltrato sufrido en primera persona, una majestuosa versión de "Spring can really hang you up the most", popularizada por Ella Fitzgerald y Barbra Streisand, o ‘I am all smiles’ de Nancy Wilson. Después de las últimas presentaciones, hubo tiempo para un bis que fue lo mejor de todo el concierto. Cecile McLorin nos regaló unas sentidas interpretaciones de ‘Gracias a la vida’ de la chilena Violeta Parra y ‘Alfonsina y el mar’, con una pronunciación excelente de esta cantante de Miami. Todo acabó en éxtasis, con el público de pie y la banda al completo interpretando el estándar del jazz 'Come back to me'.

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