Las panteras del empoderamiento Hip-Hop

Las panteras del empoderamiento Hip-Hop
Javier Mendoza Medina

Las mejores rimas y ritmos de artistas femeninas del hip-hop visibilizan y reivindican la importancia de la mujer en el movimiento urbano. Cada una de ellas cuenta, y mucho.

SEBASTIÁN ARTEAGA

Malagueñas, alicantinas, brasileñas, italianas o de cualquier otra parte del mundo. La mujer siempre ha tenido, tiene y tendrá una importancia crucial en la cultura hip-hop. No sólo porque este movimiento surgiera en un contexto combativo y feminista. Tampoco porque criticara como pocos las relaciones y dinámicas del poder establecido. Sino porque simplemente el hip-hop, desde sus inicios, ha tenido por bandera la igualdad y el mestizaje cultural. Es por ello que Rayka y Muchacalle, emblemas locales del hip-hop nacional e internacional, han decidido en estos tiempos convulsos poner en valor la evidencia.

La Trinchera recibió anoche a más de treinta 'b-girls' tras el proyecto 'Una de las Nuestras', un recopilatorio en el cual se han unido diferentes raperas para dejar claro que la figura de la mujer en el hip-hop no consiste ni mucho menos en ser un mero objeto sexual ni un adorno en segundo plano, sino todo lo contrario: una voz que grita, ruge y cuestiona, pero que también ríe y rebosa energía.

Compromiso, vitalismo, humor y positividad —que no 'coaching' motivacional— fueron los dientes que afilaron las panteras. Olga la «espíquer» supo amenizar la noche con desparpajo e ingenio, criticando el poder del lenguaje patriarcal y la cosificación a base de 'gags' y una estética políticamente incorrecta. ¿Quién dijo que el compromiso político era aburrido? No es necesario leer a Lyotard ni a Kristeva para entender el panorama actual. Quizás con escuchar a Malacitanas, grupo compuesto por Laly Callejón y Kaótica Eme, tenemos de sobra para empezar apuntando bien alto; o al mismo sol.

Wom-Empower Crew inyectó al público el deseo de ponerse a bailar 'break' como si estuviera en una 'block-party' setentera. Los 'footwork' y 'toprock', así como los 'freeze' de las 'flygirls' pusieron a la sala patas arriba. Y si no que se lo pregunten a Carla, quien demostró que no sólo se capta la atención y el júbilo desde la tarima.

Deejane y Eskarnia —antes de que ésta se pusiera a rapear como un león de la sabana— fueron las culpables de ponerle música a las diferentes fieras de la noche. Viva Reina demostró ser el ser supremo rapeando a doble tiempo. Oda con V mostró un sentimiento desgarrado con una capacidad empática única. Dan Shiva, a su vez, asombró a la audiencia rapeando en italiano, empleando unas aliteraciones y juegos de palabras que sólo rivalizaban con su magnífica banda. Julia Martín nos trasladó, con su eco 'soul', a Candem Town, o a la sala de un club para solucionar el mundo, riendo y llorando con Lily Allen. ¿Desplante y Da Silva? Una combinación letal con garantía. Cada una de las que han dado forma a 'Una de las Nuestras' ellas se merece, por mérito propio, una reseña aparte. Cada 'rapper' un estilo, una voz, una estética, pero todas comparten esa función catártica y transformadora del arte.

Javier Mendoza Medina

Y es que el ambiente que anoche se vivió en La Trinchera volvió a recordarnos que es posible vivir en un mundo sin prejuicios de ningún tipo. Es pues necesario señalar la madurez, espontaneidad y libertad con la que el público disfrutó de la noche. No sabemos si por el soplo de aire fresco de ver, por fortuna, a mujeres rapeando y bailando, o simplemente por pensar qué hemos estado haciendo durante tanto tiempo sin permitirnos el privilegio de presenciar tanto talento. Se lo debemos a Rayka. A Salvatore. Y especialmente, a ellas.

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