Los macrofestivales sostienen la música

Concierto de Artic Monkeys en el FIB./Domenech Castelló (Efe)
Concierto de Artic Monkeys en el FIB. / Domenech Castelló (Efe)

Los conciertos en vivo recaudan más de 224 millones en 2016, la cifra más alta de la última década

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

El mundo cultural se recuperó en 2016, pero de forma muy lenta. Sigue habiendo una demanda de cultura, pero es necesario apoyarla desde las administraciones públicas. “Una ley de mecenazgo, por ejemplo. O la rebaja del IVA al cine”, enumeró Inés París, presidenta de la Fundación SGAE (FSGAE) durante la presentación de los datos culturales de 2016. También abogó por mejorar las condiciones laborales o democratizar el acceso a la cultura. En líneas generales, todos los apartados mantienen un lento crecimiento, aunque se observan determinadas especialidades con preocupación.

Por ejemplo, la danza: se ha perdido la mitad de las representaciones (2.626 menos), de los espectadores (774.657 menos) y de recaudación (diez millones) que el comienzo de la crisis. “No hay que dejar que las cosas se agoten, que se pierda la demanda y las infraestructuras”, apuntó Rubén Gutiérrez, dirección de Investigación y Desarrollo de la FSGAE. “No solo es un sector importante sino también estratégico. Es esencial para crear cohesión e identidad de país. ¿Quién no conoce en el mundo a Pedro Almodóvar o Manuel de Falla?”, reflexionó París.

Como la danza, otro de los campos en descenso, sobre todo por la subida del IVA, es el de los conciertos en teatros, bares o pequeños locales. Sin los macrofestivales o los grandes conciertos, la tendencia de recaudación sigue siendo decreciente: se facturaron más de 110 millones, 1,8% menos que en el ejercicio anterior (casi 113 millones). Es la cantidad más baja de la última década debido a la pérdida de 1.953 conciertos. Se ofrecieron 88.259 actuaciones.

Sin embargo, el panorama cambia de forma radical al incluir a los macrofestivales que pueblan la geografía española y los grandes conciertos. La recaudación aumenta hasta los 224,5 millones, la cifra más alta de los últimos diez años. En cambio, los espectadores no se han recuperado desde el inicio de la crisis: si en 2007 se superaban los 30 millones, durante el año pasado se mantuvo en los 22 millones que se dieron en 2015 y 2014.

Casi todo teatro

La música grabada también está en ascenso. En España se obtuvieron 163,79 millones de este sector, lo que implica un crecimiento del 1,7% respecto a 2015. A pesar de que se ha invertido la tendencia negativa desde 2014, las pérdidas acumuladas respecto a 2008 son del 40,1%. El informe de la Fundación SGAE señala que el mayor peso del mercado de música grabada en España se concentra en el mercado digital, que ya representa el 61,2%. Mientras asciende este consumo de música, el mercado físico continúa la evolución negativa (22% menos respecto a 2015) mientras que el mercado digital sigue creciendo (25,9% más en el último año). El 87,3% de la recaudación por el mercado digital se obtiene del ‘streaming’, que acapara 87,53 millones. Las descargas de internet y móviles facturaron 10,25 millones.

Los responsables de los derechos de autor incidieron en la recuperación del cine, que superó la barrera de los 100 millones de espectadores (102 millones) y aumentó la recaudación hasta los casi 608 millones. Unos datos que dentro “de dos años” mejorarán cuando se aprueba la rebaja del IVA prometida para los Presupuestos de 2018.

Por otra parte, las artes escénicas mantuvieron en general un comportamiento similar al de 2015. Fueron 13,5 millones de personas a disfrutar del teatro, el circo, la danza o el género lírico y se recaudaron 229 millones, unos ocho millones más que en el ejercicio anterior. El teatro es el gran acaparador de los espectáculos. Acumula casi el 93,7% de las representaciones de artes escénicas, el 88,8% de los espectadores (12 millones) y el 87,5% de la recaudación (unos 200 millones). Hubo 1.121 funciones de ópera y zarzuela, quince más más que en 2015.

de censura contra Sastrón

La tranquilidad no tiene intención de quedarse por la sede de la Sociedad General de Autores y Editores. Después de la polémica sobre la ‘rueda’ –mecanismo que usaron algunos miembros de la SGAE para, en connivencia con las televisiones, lucrarse con los espacios musicales de madrugada– y que se cerrara la instrucción del ‘caso SGAE’ por el que se juzgarán a once personas entre ellas el expresidente Teddy Bautista, varios miembros de la junta directiva de la SGAE promueven una moción de censura contra el presidente José Miguel Fernández Sastrón.

El organismo que dirige la entidad de gestión de derechos está formado por 39 miembros, correspondientes a cuatro colegios: Gran Derecho (seis), Obras Audiovisuales (nueve), Editores Musicales (ocho) y Pequeño Derecho (16). Veinte miembros de los tres primeros colegios han solicitado que se debata una moción de censura. Del último colegio, al que pertenece Sastrón, no ha salido nigún voto. «Es un síntoma de democracia. Si la mitad de la junta quiere que se debata sobre el liderazgo, perfecto. Hay que hablar con normalidad», explicó Inés París, presidenta de la FundaciónSGAE, que confirmó que había firmado la carta como miembro del colegio audiovisual.

Los promotores de la moción quieren que en la reunión ordinaria de la junta directiva prevista para mañana se debata la propuesta, aunque fuentes de la entidad de gestión confirmaron que todavía no había orden del día. En el caso de que este rifirrafe termine en la convocatoria de nuevas elecciones, la mitad de la actual junta no podría optar a la reeleción al acumular dos legislaturas.

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