La generación de Niña Pastori

La generación de Niña Pastori
HUGO CORTÉS

La cantante gaditana regresa a Málaga para cantar a su público más fiel

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Vestida de lunares y con un discurso 'metamúsico'. Así se presentó anoche en el Palacio de Congresos de Málaga la artista gaditana Niña Pastori. Presentaba su nuevo trabajo de estudio, 'Bajo tus alas', aunque eso en realidad terminó por convertirse en una mera excusa para cantarle a su público la retahíla de éxitos que tiene en su cartera. Un bagaje que la convierte en una artista propia de una generación concreta. Empezó a finales de los 90 pidiéndole a su prima que le echara una mano que su novio venía a verle, y ahora se presenta madura y convertida en una referencia en el flamenco.

Apenas tardó un par de canciones en parar la música para hablar en profundidad de ella. Alguno podría discutir que quizá se alargó demasiado en un discurso que versaba sobre la vacuidad de lo comercial. Instó con rictus serio a que aquellos músicos que tienen una propuesta singular a que apuesten por ella. Era evidente que había algo detrás de su argumento que no conocíamos el resto. Parecía un mensaje dirigido hacia alguien, y sonó como si su último disco hubiera estado condicionado por consejos sobre qué hacer y cómo cantarlo. Aún así, quién osara intentarlo se ve que fracasó, porque terminó su disertación apelando, una vez más, a la originalidad. «Ahora parece que hay que hacer la música que vende, pero uno solo puede triunfar cuando canta lo que sale del corazón», insistía.

Y como respuesta, bajaron las luces y avisaba de que iba a cantar por bulerías. Moderno no será, pero espectacular y auténtico sí que sigue siendo este palo flamenco en el que se desenvuelve de manera perfecta.

Un rato antes ya sonaban los acordes de 'Amor de San Juan', uno de esos temas que cualquier españolito es capaz de tararear. A ello añadía 'De boca en boca', 'Puede ser', 'Cuando nadie me ve', y así un un sinfín de canciones que son imprescindibles en esta generación. 20 años sobre un escenario no han mermado sus orígenes, sino todo lo contrario. Es tan consciente de ello que sabe que con un disco recién salido del horno –y en el que ha participado activamente su hija Pastora, que ha compuesto dos canciones– no puede contentar a su público.

Al cierre de esta edición, 'la Pastori' seguía con bastante cuerda en su reloj. Sobre todo cuando está en Málaga, una de las ciudades que más le quieren. Ya decía en este periódico hace unas semanas que tenía incondicionales locales que empezaron siguiéndola con 12 años y que ahora están bien creciditos. Ahí estaba Miguelito, sentado en segunda fila orgulloso de haber sumado una foto más a un álbum que cuenta la historia de su vida a través de la gaditana. Ella es la música de muchos como él: la generación de Niña Pastori.

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