Pau Donés: «No sé del futuro, pero me llevo bien con mi presente»

Pau Donés: «No sé del futuro, pero me llevo bien con mi presente»
Alberto Ferreras

El beso de una flaca le hizo famoso en todo el mundo y el mordisco de un bicho le devolvió a la vida real. A sus 50 palos, todo le sigue pareciendo bonito

GUILLERMO ELEJABEITIA

Celebra medio siglo de vida y veinte años en la música con nuevo disco, un libro y una gira de más de 100 conciertos...

¿Le ha dado tiempo a vivir la crisis de los 50?

– Me hace gracia porque nunca he vivido una crisis de edad o de identidad. Ni la de los 30, ni la de los 40, ni esta. Cumplí 50 tacos y lo que me entraron fueron unas ganas tremendas de hacer cosas.

Su nuevo trabajo se titula ‘50 palos’... ¿le ha dado muchos la vida?

– De los palos vamos aprendiendo, pero la verdad es que a mí la vida me ha tratado de cojones.

Han pasado dos décadas desde su primer éxito. Al final ‘La Flaca’ resultó besucona...

– ¡Mucho! Y gracias a ella estamos aquí, para qué nos vamos a engañar. Pero una trayectoria de 20 años no se hace con un solo tema. Jarabe de Palo tiene 12 canciones que han sido top 5 de la radio española. Y eso no pasa por casualidad.

Todavía sigue sonando en las fiestas de los pueblos. ¿Es la verbena la medida de un clásico en este país?

– Desde luego. Como compositor, me encanta que La Flaca esté tan presente después de 20 años.

Con aquel disco vendieron dos millones de copias, ¿qué tendría que hacer ahora para despachar esa cifra?

– Se me ocurren cosas, pero ninguna tiene que ver con la música. Ni U2 vende tanto. ‘50 palos’ está en el top 3 y vendemos unos 1.000 discos a la semana, en aquellos años eran 50.000.

Se define como buen amigo, regular amante y pésimo novio, ¿y como padre?

– Se lo tendrías que preguntar a mi hija, pero creo que bastante bueno. Mi trabajo es el que es, como el de un marinero o un camionero, estoy en casa cuando puedo. Me reprocho haberle dado poca cantidad, pero he intentado darle mucha calidad. Ahora tiene 13 años. Me perdí su infancia pero paso de perderme su adolescencia.

¿Qué tal se lleva con el tiempo?

– De puta madre. Si miro para atrás... ¡vaya vida! Todo lo que quería lo tengo. Del futuro, ni sé ni me importa, aunque espero que sea mucho. El presente es lo más importante, y me llevo bien con mi presente. A veces tengo que pasar por ‘el tubo’ pero en general me pego una vidorra.

A algunos el cáncer les sume en la depresión, a usted parece haberle puesto las pilas...

– El cáncer es una putada, pero me ha traído cosas buenas. Me bajó de la ola en la que estamos los músicos y me mandó para casa. Me di cuenta de que me estaba perdiendo un montón de cosas estupendas, que parecen insignificantes pero que son importantísimas. Entre ellas, ir a buscar a mi hija al cole y prepararle el bocata.

Más de cien conciertos con un bicho a cuestas, ¿qué jarabe toma?

– Me cuido. No como azúcar ni harinas refinadas, procuro hacer una dieta alcalina para no alimentar a mis células cancerosas. Sigo la quimio con rigor y la complemento con medicina alternativa... Todo eso hace que esté bien. ¡Ahora mismo vengo de surfear!

Ha comparado la quimio con una resaca muy fuerte, ¿tan intensas han sido sus fiestas?

– Hace dos años que no bebo ni salgo. Pero tengo un pasado y lo he vivido como creo que se debe vivir el rock&roll. Sin privarme de nada. A los tres días de ponerme la quimio me levanté hecho caldo, me recordó a una resaca fuerte pero sin dolor de cabeza. Y yo resacas he tenido unas cuantas, para qué te voy a engañar.

¿Cuándo fue la última vez que le pararon por la calle para darle las gracias por hablar con naturalidad del ‘cangrejo’?

– Ayer en la playa. A veces es duro porque me recuerda que estoy enfermo pero lo agradezco y si a la gente le ayuda, pues mejor. Me gustaría que sirviera para animar a quienes estén más agobiados a que aprovechen su presente, que no piensen en la enfermedad más de cinco minutos al día.

Terrorismo, guerras, corrupción... ¿no está el mundo un poco difícil para que todo le parezca bonito?

– No. Ha estado mucho peor muchas veces. Y si hay algo que no nos gusta tenemos que tener una actitud positiva para mejorarlo, no dejarnos amargar por quienes quieren tenernos controlados. Claro que el mundo me sigue pareciendo bonito, está lleno de buena gente y de cosas maravillosas. ¡La vida es cojonuda!

Y hablando de bonito, el de la canción ¿era de Barbate o del Cantábrico?

– Pues supongo que de Barbate, que representa mejor este carácter extrovertido con el que dicen que seducimos al mundo los españoles.

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