Diario Sur

CONCIERTO PARA OÍR Y VER

Prosigue la temporada de abono en el Teatro Cervantes de la Orquesta Filarmónica de Málaga, jueves y viernes pasados, con un programa ambicioso y singular -J. Williams, J. Torres y G. Holst. con Arturo Díez Boscovich (Málaga, 1979) como director invitado, con el solista Juanjo Guillén (percusión) y el Coro de Ópera de Málaga -voces femeninas- que dirige Salvador Vázquez (málaga 1986).

Segunda y última presencia en este ciclo de la OFM, que consta de 15 conciertos que se repiten, dedicado a los compositores españoles. Si en la tercera jornada teníamos a Tomás Marco (Madrid 1942), es esta cuarta que comentamos tocó el turno a Jesús Torres (Zaragoza 1965), «nuevo en esta plaza» y punto final por lo que a compositores nuestros de ayer y de hoy se refiere. Pobre contribución para difundirlos.

Arturo Díez Boscovich va 'in crescendo' y lo merece. Dominador, firme, claro de batuta y gesto nada afectado y trasmitiendo seguridad -hasta complicidad con la orquesta muy a gusto- tonto en la asistencia a los solistas (caso del difícil 'Concierto para percusión y orquesta' de Jesús Torres) , como en su absoluto protagonismo (así fue en la brillante 'Olympic Fanfare and Theme' de John Willians y en la final suite 'Los planetas' de Gustav Kolst).

La escena se llenaba de numerosa y variadísima percusión, aparte de la propia OFM, al uso y servicio de Juanjo Guillén para el 'Concierto' de Torres. Recorría el escenario el solista desgranando sonoridades y admirables efectos de la partitura desde los más intensos a los más delicados de xilófono que cierran la pieza, de los ritmos más sostenidos a los sincopados en prodigiosa y espectacular ejecución con el excelente apoyo de la OFM y Díez Boscovich. Todos -Orquesta, solista y director-, junto a Jesús Torres que asistió al concierto, recibieron los aplausos del público, menor en número a lo deseado.

Acertada la versión que escuchamos de 'Los planetas', la obra más célebre de Holst, que se articula en 7 movimientos. Aparte de las significaciones mitológicas, si las hubiere, señalemos el diferente tratamiento orquestado de cada caso y como con una buena lectura respondía en momentos muy contrastados la OFM desde la violencia inicial de 'Marte' a la serenidad del último 'Neptuno', rubricado por las delicadas voces femeninas del Coro de Ópera e Málaga, situado en los laterales del pato de butacas del Cervantes. Y muchas muestras de agrado finales para todos.