Diario Sur

El guaperas malote del reggaeton

fotogalería

El colombiano Maluma demostró en todo momento su alma de seductor. / Hugo Cortés

  • Maluma sube la temperatura de un abarrotado Palacio de Ferias con 5.000 personas

  • El nuevo ídolo despliega un repertorio de letras ardientes, coreadas hasta el último verso y bailadas hasta la última curva

Presume de guapo y malote desde el mismo título de su disco: ‘Pretty boy, dirty boy’. Ayer tocaba ver qué había de verdad en eso en su concierto debut en Málaga. Lo primero quedó claro incluso antes de que pisara el escenario: 5.000 personas –chicas en su inmensa mayoría– vitoreaban, piropeaban y gritaban a voces su nombre en el Palacio de Ferias y Congreso. «¡Te como tu cara!», se escuchó. Sí, comprobado, Maluma es un guaperas oficial. Gusta y se gusta. De lo segundo haría gala durante el show, con su pose de tipo duro y sexy al que le basta un movimiento de caderas para que la temperatura suba unos grados. Y él lo sabe.

El colombiano Juan Luis Londoño, futbolista primero y cantante después, logró en Málaga el quinto ‘sold out’ de su primera gira por España. Con solo 22 años y dos discos, Maluma se ha convertido en el nuevo fenómeno del reggaeton, la música urbana y el pop latino más bailable que arrasa en las discotecas. También es el colaborador latino de moda. Ahí está su último single con Ricky Martín que tanto está dando que escribir (y que, por supuesto, cantó). Pero anoche se trataba solo de él y de su lista de ‘hits’ coreados hasta el último verso y bailados hasta la última curva por el público.

Tras una intro (con miles de personas viviendo el momento a través de la pantalla del móvil después de hacerse el selfie de rigor), Maluma empezó con su artillería pesada, su mayor éxito: ‘Borro cassette’. «Te dije mami, tómate un trago/ y cuando estés borracha pa mi casa nos vamos/ Me sorprendió cuando sacaste ese cigarro/ Tomaste tanto que lo has olvidado».

Mensajes sin rodeos

No esperen demasiada profundidad en sus letras, no la hay. «Dime, dime, dime si tú quieres andar conmigo/ No tiene caso que sea tu amigo/ Y si no quieres sólo dame un rato/ baby pero sin ningún contrato» (‘Sin contrato’); «Y yo no quiero ni saber su nombre/ Solo quiero una oportunidad/ Mucho menos quiero ser tu hombre/ Solo matar la curiosidad» (‘La curiosidad’). Mensajes claros, directos y sin rodeos. Como sus movimientos, respaldados por seis bailarines. Seductor («¿Dónde están las señoritas solteras de Málaga?»), Maluma animaba al público a seguirle el ritmo, a saltar, a corear y a bailar ‘El Tiki’ o lo que fuera. Y el Palacio de Ferias respondía.

Pero Maluma no quiere encasillarse y se reivindicó también como baladista y compositor «romántico» con un set acústico. Para demostrarlo subió al escenario a una «mamasita» –una chica del público– para cantarle ‘Tengo un amor’. «¿Tienes novio?», preguntó. «No», respondió ella. «Te digo algo, si lo tuvieras tampoco me importaría», añadió él. Y la afortunada se llevó un beso de despedida. Quizás no sea la mejor manera de conquistar, pero parece que a Maluma le funciona.