Diario Sur

Adrián: «Esto es un sueño»

Adrián, con su disco ‘Lleno de vida’.
Adrián, con su disco ‘Lleno de vida’. / Ñito Salas
  • El niño veleño con hidrocefalia y su familia tratan aún de asimilar la nominación a los Grammy Latinos: «No nos lo creemos»

Adrián fue ayer al colegio, como un día normal. Al llegar a casa se encerró un buen rato en su habitación para tocar el cajón y cantar, como un día normal. Pero a su alrededor no paraba de sonar el teléfono con llamadas de felicitación y a la familia aún le costaba contener la emoción. «No nos lo creemos», declaraba Rafael Martín, su padre. Estaba claro que no era una jornada cualquiera, todavía intentaban asimilar la noticia que habían recibido la tarde anterior: el veleño con hidrocefalia que ha conquistado a todos con su voz y su eterna sonrisa está nominado a los Grammy Latinos por su disco debut ‘Lleno de vida’. Adrián, que responde con un educado «gracias» cada «enhorabuena» que recibe, resume en una sola frase lo que está viviendo: «Es un sueño».

Ya lo era el ser Disco de Oro con su primer álbum, ‘Lleno de vida’ (Legacy Recordings/Sony Music Spain), un trabajo donde demuestra su don con la música cantando a dúo con reconocidos artistas canciones muy populares. «Pero ahora esto es lo más grande. ¡Cómo ha llegado a estar ahí en medio con la pila de gente que hay en el mundo de la música!», exclama su padre. Porque Adrián Martín ha conseguido a sus once años lo que muchos cantantes no lograrán nunca: sumar su nombre al de Andrea Bocelli, Juan Gabriel, Diego Torres y Andrés Cepeda en la competición por el gramófono al mejor álbum vocal pop tradicional. «A donde nos está llevando Adrián es impensable», reflexiona Rafael.

«Me tuve que sentar»

Cuando recibió la llamada de la productora del disco con la noticia, Rafael creía que le estaban «tomando el pelo». «Me tuve que sentar para asimilarlo. Y todavía estamos en ello», reconoce emocionado. La familia se puso entonces a dar gritos y a saltar. «Y Adrián con nosotros. Porque si sus hermanos dan saltos, él también. Le gusta la fiesta», cuenta. No entendía el por qué de tanta alegría, pero se dejaba llevar. Su padre le explicó después que optaba a un premio que solo le dan a la gente «muy muy buena» en la música. Sonrió como hace siempre, siguió celebrando el momento con los suyos, y después volvió a sus cosas. «Él no se da cuenta de todo lo que está sucediendo. La gente le para por la calle para felicitarle y él le da las gracias a todo el mundo, pero después sigue como siempre. Es lo mejor que tiene, nunca se le va a ir la cabeza con estas cosas», declara.

Lo único que quiere es cantar, así es feliz. Le tienen que llamar «20 veces» para que deje el cajón y salga de su habitación para comer. El disco que le llevará a Las Vegas (EEUU), donde se celebrará la gala, lo grabó «como quien va a jugar a un parque de atracciones». «Es lo que le gusta, no piensa en la repercusión que todo esto está teniendo», afirma Rafael.

Pero su familia sí es consciente de lo que su pequeño ha conseguido desde aquel vídeo de Youtube que se hizo viral, en el que cantaba ‘Qué bonito’ de Rosario Flores junto a su hermana Sonia. Impactó por la potencia de su voz, pero también por la capacidad de la música para transformar de un segundo a otro a un pequeño con hidrocefalia y una malformación congénita en los brazos. «¿Quién nos iba a decir esto hace diez años, con lo que venía y con lo que hay? La evolución que está teniendo, la fuerza que demuestra y siempre con una sonrisa que le come toda la cara. Nunca nos ha dado una mala noche, ni recién operado. Cuando algo le duele, canta y se mece», detalla Rafael.

El 17 de noviembre Adrián viajará a Las Vegas para escuchar en vivo y en directo el nombre del mejor álbum vocal pop tradicional. Muy cerca estarán otros dos malagueños. Pablo López regresa a esta gala como nominado con su segundo disco ‘El mundo y Los amantes inocentes’, un trabajo que también le ha valido a Kim Fanlo su candidatura a productor del año. YPablo Alborán se perfila como favorito de esta edición con tres nominaciones (mejor grabación, mejor álbum y mejor álbum vocal pop contemporáneo) en su sexta vez en los prestigiosos premios, hasta ahora sin suerte.

Para Rafael, volver con el gramófono es lo de menos. «El premio ya lo tenemos, con estar convocados no nos hace falta más», sentencia. Y a Adrián le basta con seguir cantando donde sea. Hoy volverá al colegio y se encerrará después en su cuarto para tocar el cajón, como un día normal.