Diario Sur

Zenet y la habilidad de cantar contando

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Zenet, entre el trompetista Manuel Machado y el guitarrista José Taboada. / Fernando González

  • El artista avanza su próximo disco en una cita en el Pompidou

  • El malagueño enfrenta sus temas anteriores con las nuevas canciones de ‘Si sucede, conviene’ para marcar el inicio de un ciclo «con mucha luz»

Un fraseo a lo Carlos Gardel, un sentimiento para cantar las amarguras a lo Chavela Vargas, una actitud frente al micrófono a lo Sinatra y un estilo cool a lo Chet Baker. Súmenle un deje sureño y una característica voz aguda, y tendrán entonces canciones a lo Zenet. El cantante malagueño ofreció ayer en el Pompidou, de la mano de Fnac, «un aperitivo» de lo que será su próximo trabajo, ‘Si sucede, conviene’ (a la venta el 16 de septiembre), un disco que marca una evolución personal y musical sin perder el filtro ‘zenetiano’.

Zenet lo llevó ayer de la teoría a la práctica en una nueva cita de ‘Noche en el Museo con Fnac’, una iniciativa que rompe «la cuarta pared» que habitualmente separa al artista del público en un auditorio convencional. Empezó así por mostrar de dónde viene para acabar enseñando hacia dónde va. Lo hizo introduciendo cada tema, incorporando anécdotas y curiosidades para su ‘parroquia’ –como le gusta llamar a los suyos– y con esa habilidad que el artista tiene para cantar contando. Porque si importante es la música que compone a cuatro manos con José Taboada, no lo son menos las letras que firma Javier Laguna. Y Zenet se preocupa por que cada uno de esos versos tenga una entonación adecuada, perfectamente audibles y con personalidad.

Sin más aditivos que la guitarra de Taboada y la trompeta de Manuel Machado –que se marcó varios solos muy aplaudidos por el público–, Zenet enfrentó temas de su debut ‘Los mares de China’ y de su anterior trabajo ‘La menor explicación’ con lo que está por venir en ‘Si sucede, conviene’. Y entonces sí se entiende con claridad esa transición de unas canciones con una atmósfera más oscura, propias de un club de jazz nocturno, hacia otras más luminosas y alegres. De temas como ‘Quién sabe’ o ‘Sé que estás pensando en mí’ que cualquiera imagina escuchando con un cigarrillo y una copa de whisky, Zenet canta ahora la preciosa balada ‘Qué será lo que me has dado’ y da un aire de bossa nova a ‘Mil veces prefiero’ (con un videoclip que ayer presentó en Málaga, rodado en la trastienda del plató donde se graba ‘Cuéntame’). Reconoció que al principio le costó identificarse con ese nuevo «vestido», pero pronto lo hizo suyo. Todavía quedan rastros de la etapa anterior en temas como ‘Perdona’, pero era necesario «para cerrar un ciclo y empezar otro con mucha luz».

Son canciones que están «crudas», contra las que aún no se ha «vacunado» a base de rodarlas de escenario en escenario, y por eso le emocionaban y le ponían «los vellos de punta» como al componerlas hace unos meses. Y cuando eso sucede, dijo, significa que has dado «con el alma» del tema. Él le aporta la suya propia gesticulando, viviendo e interpretando –porque quedan muchas huellas de su faceta de actor– cada pieza.

Muchos se lo perdieron e incluso se quedaron a las puertas del museo (las invitaciones que se obtenían por la precompra del disco en la Fnac se agotaron hace días), pero Zenet recordó que, «como el turrón», volverá a casa por Navidad. El 27 de diciembre él y su sombrero –que tampoco faltó ayer– estarán en el Teatro Cervantes.