Ernesto Aurignac: «Nunca he visto una serie entera y películas, pocas»

Ernesto Aurignac, con su saxo en calle Larios.
Ernesto Aurignac, con su saxo en calle Larios. / Nuria Faz
  • Es uno de los saxofonistas y compositores más imaginativos y orginales de la escena del jazz actual en España. Vive por y para la música, que es su mayor -y casi su única- obsesión, según cuenta

Es uno de los saxofonistas y compositores más imaginativos y orginales de la escena del jazz actual en España aunque pase desapercibido por la céntrica calle Marqués de Larios donde quedamos para la entrevista. Para la sesión de fotos saca con mimo -y ahí la gente sí que mira de reojo- su inseparable saxo, una joya de 1954 que compró en Nueva York y que pertenecía al músico estadounidense Phil Woods. Vive por y para la música, que es su mayor -y casi su única- obsesión, según cuenta. Tanto es así que ni siquiera ha visto una serie de televisión entera en su vida. «Solo quiero tocar y escuchar música», asegura.

Su apellido, muy malagueño no suena, ¿no?

No (sonríe), es francés. Mi bisabuelo era francés y mi bisabuela italiana. Mi padre es argentino y mi padre de Parauta, una pedanía de Ronda. Yo nací en Málaga y con 18 años me fui a Barcelona a estudiar música de manera autodidacta. Después me fui a Madrid. Hace unos cuatro años volví a Málaga y ahora vivo en Fuengirola con mi novia que es psicóloga.

¿Cómo lleva el verano? En su página de Facebook informa de una agenda más que apretada...

Pues es un no parar. Para un músico es la epoca de más actividad. Tengo conciertos, jazz sessions, actuaciones en clubes privados... Viajo mucho aunque siempre que puedo vuelvo a Málaga. Estoy grabando además tres discos. Apenas tengo días de descanso.

¿Y qué hace en esos días de descanso? ¿Playa, piscina, chiringuito, mojitos? Cuente...

Pues la verdad es que nada de eso que dices... no soy muy playero. Aprovecho para escuchar música y componer aunque a otro ritmo. Lo que quiero siempre es descansar. A veces hago alguna espacadita pero este año aún no lo sé. Tarifa, tal vez.

Si no trabajara en verano, ¿cómo serían sus vacaciones ideales?

Igual soy un poco raro en ese aspecto porque lo que hago siempre es descansar y escuchar música, tranquilo en casa. O tocar el piano. No mucho más.

¿Y alguna serie o películas?

La verdad es que nunca he visto una serie en mi vida... No me atraen y películas, he visto pocas.

¡No le creo!¿ni una serie?

Pues creételo. Mi novia sí es una adicta a las series. Te lo juro, no he visto nunca una entera. Películas tampoco he visto muchas, la verdad. Te lo he dicho antes, igual soy un poco raro (sonríe, de nuevo).

Y, además de jazz o flamenco, ¿qué música escuchas?, ¿algún grupo que pueda sorprendernos?

(Piensa un rato). Quizá música latina, blues o rock argentino por influencia de mi padre. No me gusta el pop ni la música comercial.

He leído en Internet que su mayor fan es su abuela, ¿cierto?

Sí. Mi abuela Blanca. Tiene casi 90 años y se majena muy buen con las nuevas tecnologías.Me graba y guarda todo el material que puede sobre mi trayectoria. Desde que empecé en Barcelona.

¿Cómo recuerda esos inicios?

Me fuí muy joven de Málaga.Empecé como artista callejero para pagarme el alquiler y la comida. La gente respondía y sacaba bastante dinero. Después llegaron los conciertos en locales.

Después de lanzar su disco ‘UNO’, ¿Qué más sueños tiene por hacer realidad?

Grabar un disco en Nueva York. Quiero instalarme allí con mi pareja en 2016. También me encantaría tener un huerto y una casa en el campo. Hijos, en el futuro, por lo menos cinco. A uno me gustaría llamarle Thelonious, como el compositor estadounidense. Aunque para ello tengo que convencer a mi novia.