Diario Sur

La Catedral viaja a una Navidad del XVIII

La formación Capilla de Música Maestro Iribarren recupera las partituras del XVIII.
La formación Capilla de Música Maestro Iribarren recupera las partituras del XVIII. / SUR
  • El tradicional concierto de la basílica rescata villancicos inéditos del maestro Iribarren que se conservan en el archivo

En una Málaga sin teatro –estaba prohibido– ni demasiadas opciones de ocio, era todo un acontecimiento. Las puertas de la Catedral se abrían por estas fechas para que todos escucharan las últimas letras llegadas de la misma Corte de Madrid a las que el maestro Iribarren ponía música. Era la manera, como decía una de esas tonadillas, de ‘hazer burla del Diablo’ por Navidad en el siglo XVIII. Más de dos siglos después el primer templo de la ciudad recupera esa tradición. La música navideña que sonaba en Málaga en torno a 1750 sustituye a los grandes compositores europeos –Puccini y Händel en los dos últimos años– en el clásico Concierto de Navidad de la Catedral (entrada libre).

La formación Capilla de Música Maestro Iribarren, en colaboración con Il Modo Frigio, recupera este 22 de diciembre villancicos inéditos que se conservan en el archivo de la Catedral, «uno de los mejores de toda España de música del XVIII», puntualiza Antonio del Pino, organista de la basílica y director de la agrupación. A partir de letras que encargaba cada año a los poetas de la Corte –y que tenían que pasar previamente la censura del cabildo–, el maestro de capilla Juan Francés de Iribarren (Sangüesa, 1699-Málaga, 1767) creaba partituras «muy en sintonía con toda la moda de la gran ópera que se hacía en Italia». «Usaba las mismas técnicas musicales que triunfaban en Europa pero aplicadas al tema sacro», explica Del Pino, que realiza su tesis doctoral en Milán sobre el compositor y organista español. Y eso «generaba mucha expectación» en una ciudad en la que no existía la posibilidad de asistir a un espectáculo lírico.

En los archivos se conservan las partituras y también los pliegos con los poemas que se repartían entre los fieles (los que supieran leer). «Son letras alegóricas al nacimiento de Jesús con una gran cantidad de guiños a nivel popular, eran geniales desde el punto de vista literario», indica el director del grupo musical. Eso mismo se hará el próximo 22 de diciembre con un programa de mano inspirado en el diseño de aquellos del XVIII, que se distribuirá entre quienes asistan al tradicional concierto que organiza el Cabildo de la Catedral (colabora Esirtu Group, patrocina Sabadell).

‘Para hazer burla del Diablo’ –como se ha titulado el concierto– ofrecerá alrededor de una hora de música, diez villancicos interpretados con réplicas de instrumentos antiguos, como la vihuela, la tiorba o el archilaúd. Junto al altar habrá alrededor de 30 personas, entre músicos, coro y solistas (el contratenor Gabriel Díaz, la soprano Alba Chantar y el tenor Francisco Díaz). La idea es recrear la Capilla de Juan Francés de Iribarren, considerado uno de los más grandes compositores españoles de la primera mitad del XVIII que dejó su firma en alrededor de mil creaciones. Casi todas se guardan en el Archivo de Música del templo que él mismo creó en 1737. Del Pino confía en que este sea un primer paso para poner en valor los importantes fondos que conserva Málaga. «Un patrimonio único que ya es hora de que se conozca», reivindica el organista.