Las rupturas duelen menos a ritmo de rocksteady

  • Cantan 'Si tú te vas', pero el tema les ha unido por primera vez. Laura Insausti y Zenet ruedan en La Concepción el videoclip de la nueva canción de Dry Martina

Las penas son menos a ritmo de rocksteady. Hasta una ruptura no resulta tan dramática si se cuenta –o canta– con esos aires jamaicanos de fondo. Si además sucede en los jardines de la Concepción, en el interior del palacete de la finca o en el mirador que vigila Málaga desde lo más alto, todo se ve de otra forma. ‘Si tú te vas’... duele pero no tanto. Así se verá en la pantalla esta canción de Dry Martina, un tema de su próximo disco que ha unido por primera vez la voz de Laura Insausti y de Zenet; y que ayer citó a ambos en Málaga para rodar el videoclip.

«¡Grabando cámara! ¡Acción!», avisa el director de fotografía Jorge Bellver. Con apenas un par de indicaciones, ellos ya saben lo que tienen que hacer al otro lado. Están más que acostumbrados a las poses y a la interpretación, ya sea delante de un micrófono o en la gran pantalla. Y eso se nota a la legua. «Te voy a hacer una propuesta a ver si nos sirve a ti y a mí», dice el crooner andaluz y también actor antes de plantear un posible plano al director Rubén Mateo-Romero. «Es un maestro. ¡Muy bien Toni, muy bonito!», le alienta este a su vez tras una escena en la que Zenet se mueve y baila a sus anchas por el cenador de la Concepción.

Laura Insausti, por su parte, se acerca y se aleja de la cámara con naturalidad luciendo uno de los seis atrevidos y originales ‘looks’ diseñados por Jenny Mandera. «Son glamourosos, con un toque vintage y bastantes contrastes. Me gusta lo radical y ella también permite hacer locuras. Es muy especial en la forma de vestir», explica la estilista. A Laura siempre le acompañan gafas de la firma malagueña Visual, de la misma manera que Zenet nunca –pero nunca– se separa de su sombrero. Son sus complementos fetiches en el rodaje... y también en sus vidas.

En una toma, Laura Insausti juega sola con una raqueta en la inmensa finca. Y Zenet se pasea chaqueta al hombro junto a una barandilla del jardín. En otro corte, Laura se prueba distintos modelos en el interior de una casa vacía; y Zenet recorre las habitaciones sin muebles. Están en el mismo lugar pero cada uno espera por su lado. Ni se hablan ni se ven. «O puede que al final sí», deja en el aire Mateo-Romero. Todo con un rollo divertido y sin melodramas. «La historia podía parecer algo dramática pero Laura le da un color especial», analiza Zenet, que se aleja de su estilo habitual para esta colaboración.

A la voz de Dry Martina no le costó mucho convencerle. Nunca antes habían coincidido pero se animaron a cantar un tema juntos –de Zenet en este caso– en la gala solidaria VerbeRett que se celebró en marzo en La Malagueta. «Hubo muy buena química. Toni es enorme, todo lo hace bonito... y se me ocurrió pedirle un dueto en este tema», cuenta Insausti. La respuesta, ya se sabe. «¿Por qué no? Hubo mucha afinidad», añade Zenet.

La canción, grabada en un estudio de Madrid, formará parte del nuevo disco que Dry Martina lanzará en octubre o noviembre; pero ya desde septiembre circulará el videoclip que se graba entre ayer y hoy en los jardines de La Concepción, con el apoyo de la Málaga Film Office y la producción de DACSA Produccions.

Rafa Insausti, la otra mitad de Dry Martina, seguía de cerca el rodaje. A él y al resto de la banda les tocará hoy colocarse frente al objetivo con los instrumentos;pero el guitarrista y su mujer Clara ayudaban a la producción en todo lo que podían... y les dejaban los pequeños Claudia y Javier, sus hijos, y Daniela, la niña de Laura y su marido Jonathan, ayer también entre bambalinas. Porque cuando las cámaras no graban, ellos son las auténticas estrellas de Dry Martina.