El Museo del Grabado recompone su futuro

2017. El museo marbellí presentó ayer una exposición con obras de los alumnos de su taller de grabado./Josele-Lanza -
2017. El museo marbellí presentó ayer una exposición con obras de los alumnos de su taller de grabado. / Josele-Lanza -

El centro marbellí cumple 25 años en vías de solucionar la crisis institucional más grave de su historia

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Quizá por aquello de que el destino escribe derecho sobre renglones torcidos, al Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella no le ha debido venir mal que su sede se instale en un antiguo hospital. Sobre todo, a la vista del delicado estado de salud que la institución cultural ha presentado en el último año, con la crisis institucional más grave de su historia, que empieza a tomar visos de solución, coincidiendo con el vigésimo quinto aniversario que ayer celebraba la entidad.

La institución cultural resuelve el embargo de sus cuentas y espera salir en 2018 de la parálisis en la que ha estado sumida durante este año

El museo marbellí entraba en barrena a finales de 2016, cuando el Ayuntamiento de la localidad embargaba las cuentas de la institución por una deuda cercana a los 100.000 euros. Poco después, los responsables del museo admitían la incapacidad de organizar una programación cultural estable y una de las consecuencias de ese estado de letargo ha llegado con la ausencia de convocatoria este año del Premio Nacional de Grabado promovido por el museo, cuya colección supera las 4.000 piezas.

1996. Estampas goyescas. 2004. Exposición de grabados de Dalí. 1997. ‘Minotauromaquia’ al completo. / Josele-Lanza -

Se da la paradoja de que la crisis se ha desencadenado a partir de una deuda contraída por el museo con el Ayuntamiento de Marbella, que a su vez es el promotor y el principal aportador económico de la entidad cultural. El asunto se resumiría como sigue: el museo está gestionado por una fundación de naturaleza privada y ésta era la propietaria de un inmueble ubicado junto a su sede que el Consistorio tuvo que apuntalar debido a su preocupante estado de conservación. El pago de esa obra llegó hasta la notificación de embargo y, un año después, el asunto está a punto de resolverse con la donación del edificio de marras al patrimonio municipal.

La operación debe desbloquear las cuentas del museo marbellí, que espera convocar el próximo 16 de diciembre una reunión de su patronato para «reiniciar» su actividad, como avanza el director general de la fundación del museo, José María Morales. «Este año hemos estado paralizados y confiamos en que a partir del próximo patronato podamos retomar nuestra actividad», añade Morales, para quien este último año ha representado «el trance más complicado» del museo en su cuarto de siglo de vida.

Una historia que encuentra hitos como las exposiciones dedicadas a Tàpies, Miró, Saura, Goya y Picasso, cuya ‘Minotauromaquia’ se expuso completa por primera vez en España en el museo marbellí. Lo recuerda el entonces conservador jefe de la institución, José María Luna, hoy director de la agencia que gestiona las filiales del Pompidou y del Museo de San Petersburgo, así como la Casa Natal de Picasso.

Una nueva etapa

«El museo operaba en una doble vertiente: como un centro de arte y cultura generalista y como el único museo de gráfica española del país. Éramos los únicos en Marbella con una programación cultural periódica y lo mismo hablábamos del Barroco que de las últimas técnicas digitales», recuerda Luna, que estuvo al frente de la entidad entre 1992 y 2003 y en una segunda etapa desde 2009 hasta 2011.

En su contexto

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obras donó José Luis Morales y Marín al Museo del Grabado Español Contemporáneo, que se inauguró el 28 de noviembre de 1992 y cuyo catálogo supera en la actualidad las 4.000 piezas
.Un premio nacional de prestigio
Los Premios Nacionales de Grabado promovidos por el museo de Marbella se han consolidado como un referente de esta disciplina en todo el país, sólo por detrás de las distinciones promovidas por Calcografía Nacional.
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siglos contemplan al antiguo Hospital Bazán, que sirve de sede al museo. «Se trata de un edificio renacentista construido a mitad del siglo XVI por el entonces alcaide del Castillo de Marbella, Don Alonso de Bazán, que en principio fue concebido como residencia palacial y que conoció una restauración en 1989, adecuándose con posterioridad para su uso museístico por los arquitectos Roberto Barrios y Elisa Cepedano», detallan desde le museo. Fue declarado Bien de Interés Cultural en 2004.

«Confío en que en esta nueva etapa se pueda dar un empuje renovado a un centro que ha sido fundamental en la vida cultural de Marbella y de Málaga», ofrece Luna. Un deseo compartido por la concejala de Cultura en el Ayuntamiento de Marbella, Carmen Díaz, quien espera que el museo entre en 2018 «con toda normalidad». En ese sentido, Díaz añade: «Nuestra intención es proponer para el año próximo una programación importante para que el museo vuelva a ser el centro artístico y cultural de la ciudad».

Levantado el embargo, tal y como confirma Díaz, la concejala plantea cotas más ambiciosas. «Queremos recuperar el proyecto de ampliación en los inmuebles situados frente al museo, que podrían albergar una biblioteca y otros usos», adelanta Díaz sobre el horizonte deseable para la institución cultural, que desde el antiguo Hospital Bazán sale poco a poco de la UCI.

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