David Delfín, audacia eterna

Su madre ha recogido el Premio Nacional de Diseño de Moda / Óscar del Pozo

El Gobierno rinde homenaje al diseñador malagueño y entrega a su familia el Premio Nacional de Moda

GLORIA CUEVASMadrid

«Cuando David Delfín era Diego David era solo eso y ya lo era todo para sus padres. Don Antonio y Doña María. Doña María recuerda que con tan sólo tres años, en su casa de aquella calle Sol, su hijo dio con ella sus primeras puntadas», el ministro de Educación Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, glosaba ayer la trayectoria del malagueño David Delfín durante la entrega, a título póstumo, del Premio Nacional de Diseño de Moda. Un galardón que recogía, justo, su madre, muy emocionada y acompañada por Gorka Postigo, socio fundador de la firma DavidDelfín, quien recordó que si Delfín era el «motor» de la firma, Bimba Bosé, fallecida el pasado mes de enero, era la «imagen».

El Premio Nacional se anunciaba en noviembre, pero la enfermedad, primero, y la muerte, después, se cruzaron en el camino de David Delfín, fallecido el pasado 3 de junio a los 46 años víctima del cáncer. Numerosos amigos y representantes del mundo de la moda acompañaron ayer a los familiares del diseñador en la entrega del galardón, celebrada en el Museo del Traje de Madrid. Así, al acto han asistido diseñadores de moda que le «querían» y «admiraban su trabajo», entre ellos Juan Duyos, Helena Ronher, Juanjo Oliva, Ángel Schlesser, García Madrid, Roberto Torretta, Carmen March o Elena Benarroch.

En representación del colectivo de la moda, Modesto Lomba, presidente de la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME), compartía que Delfín era una persona «excepcional, un «profesional único, cuyo mensaje creativo ha pasado la barrera entre la moda y el arte».

«Se definía como un provocador, pero como un provocador de emociones» Íñigo Méndez de Vigo

Con una ceremonia fuera del marco habitual de estos premios, David Delfín era galardonado por la «audacia, valentía y compromiso social de su obra, con una señalada identidad española que desarrolla un universo vanguardista propio», tal y como destacaba el ministro.

«Delfín se definía como un provocador, pero como un provocador de emociones», dijo Méndez de Vigo, quien añadió que su obra «bebía de todo aquello que le emocionaba sin importarle el origen o la disciplina de procedencia». Al acto de ayer acudieron la pareja de Delfín, Pablo Sáez, y amigos como Mario Vaquerizo, Bibiana Fernández, Pepón Nieto o Alaska, quien le recordaba ayer como una persona «queridísima» con gran capacidad de hacer amigos; «era divertido y tan flamenco como la sevillana de los emoticonos».

«Era divertido y tan flamenco como la sevillana de los emoticonos» Alaska

«David tuvo esa sensibilidad y ese talento transversal que pudo desarrollar y que desarrolló en el mundo de la moda. Su discurso creativo era también intelectual, una punzada de ingenio con la que logró crear escuela, pero también espolear a la sociedad de su tiempo, apelar a su espíritu crítico y comprender tanto la belleza de sus creaciones más hermosas como su fondo», añadió el ministro en el discurso posterior a la entrega del Premio Nacional.

Nacido en Ronda en 1970, a los tres años David Delfín se trasladaba junto con su familia a Marbella, donde vivió hasta los 15 años. Dio entonces el salto a Madrid y desde allí «bajaba» a Málaga, sobre todo los veranos, para estar cerca de sus seres queridos... y del mar.

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