Muere Antonio de Canillas, el padre de la saeta malagueña, a los 88 años

Antonio de Canillas./SUR
Antonio de Canillas. / SUR

Ganador de la Lámpara Minera y firme defensor de los cantes de la tierra, era la voz decana de la provincia

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Se apaga la voz más veterana de la Málaga cantaora. Antonio de Canillas ha fallecido esta mañana a los 88 años en su casa, rodeado de su familia, víctima de un cáncer de hígado detectado hace apenas un mes. Cantaor con personalidad propia, el de Canillas de Aceituno se ganó un sitio en la historia del flamenco como padre de la saeta malagueña y uno de los grandes defensores del cante puro de la tierra. Lo fue hasta su último aliento, siendo el decano del cante en activo de la provincia y uno de los más longevos de España. Amigos y familiares le despiden mañana por la mañana en Parcemasa para después ser enterrado en el pueblo que le vio nacer y le dio su nombre.

Natural de Canillas de Aceituno (1929), el malagueño se inició en el flamenco muy joven, superando "fatiguitas” y ganándose poco a poco el respeto de público y crítica. “Empezábamos cantándole a cuatro señores que se tomaban sus copitas, y como no había otra cosa... Te decían «¡Antonio, cántate un cantecito!». Y sin guitarra ni nada, en un mostrador, te ponías a cantar y luego echaban mano del bolsillo y hacían una recolectilla. Y así te podías tirar 24 horas cantando en un bar, y de ahí a otro. Han pasado muchas cosas. Lo mismo estabas cantando toda la noche en una fiesta y te decían que mañana te pagaban en la oficina... y ya no les veías más. Yo he pasado fatigas antes de darme a conocer”, comentaba en una reciente entrevista.

En esos primeros años 40 coincidió en Málaga con otro referente del cante, Fosforito. “Tuvo una gran voz hasta el último momento de su vida, con un sonido extraordinario y con la pureza que le daba su tierra de Canillas. Era un hombre muy completo: además de malagueñero, cantaba otras cosas y todo le sonaba bien”, recordaba emocionado la Llave de Oro del cante.

En su currículum está el haber creado escuela y estilo, con una saeta a la que imprimía un sello propio con un ‘rabillo’ final como él lo llamaba, una coda musical “muy barroca, con una personalidad muy suya”, en palabras del flamencólogo y amigo Gonzalo Rojo. Así recordaba el de Canillas el origen de lo que hoy se conoce como la saeta malagueña: “Empecé a cantar saetas en Melilla cuando estuve en los regulares. Me acuerdo que allí un cantaor terminaba la seguiriya y después cantaba un martinete. Pero yo llegué y los uní, los injerté pero no con el martinete de fragua, que es un cante seco. Yo lo hago dándole un poquito de música gregoriana, me recreo, lo mezclo y creo una saeta ahí por martinete”.

“Ha sido un puntal que ha mantenido la llama viva de los cantes de Málaga y eso hay que agradecérselo”, recordaba Fosforito. “Él ha sido un pilar importantísimo que hoy nos falta, pero va a ser siempre el referente de los que llevamos a Málaga por bandera”, declaró Antonia Contreras.

Ganador de la Lámpara Minera, Antonio de Canillas recibió el homenaje de la última Bienal de Flamenco, de la que participó activamente, y estaba pendiente de recibir la Medalla de la Ciudad de Málaga, cuyo expediente de concesión se había iniciado hace poco más de un mes.

Pero su mayor triunfo fue haberse ganado el respeto y el cariño de quienes compartieron tablas con él. “Era una bellísima persona, un cachito de pan, un hombre afable y todo bondad”, describió Fosforito. “Es la persona que más ha valorado a sus compañeros por donde quiera que ha ido, siempre tenía palabras de cariño. Era todo nobleza”, añadió Antonia Contreras.

Medalla de la Ciudad a título póstumo

El próximo Pleno del Ayuntamiento de Málaga aprobará el expediente de la concesión de la Medalla de la Ciudad y el nombramiento de Hijo Adoptivo de Málaga a título póstumo al cantaor Antonio de Canillas. La concejala Teresa Porras ha recordado este martes que el Ayuntamiento viene trabajando desde el mes de febrero en este sentido, de modo que ya se está incoando el expediente.

El alcalde, Francisco de la Torre, ha nombrado en un decreto, fechado el 20 de febrero, instructora del expediente a la concejala de Fiestas. Desde esta área municipal ya se están recibiendo cartas de adhesión que se incorporarán al expediente. La concesión de esta distinción municipal al cantaor se llevará al próximo Pleno para ser aprobado en una moción institucional, según han recordado desde el Ayuntamiento a través de un comunicado.

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