Los malagueños olvidados del 27

Los malagueños olvidados del 27

Al cumplirse 90 años de la histórica foto del Ateneo de Sevilla, sigue pendiente de reconocimiento la categoría literaria de autores como José María Hinojosa, Esteban Salazar Chapela, José Moreno Villa, Pedro Pérez-Clotet o José María Souvirón

FRANCISCO GUTIÉRREZ

No salieron en la foto. Y para muchos parece que no han existido. La grandeza de unos cuantos nombres ha eclipsado, cuando no condenado al olvido, a otros muchos. Es una más de las grandes injusticias históricas que el tiempo, poco a poco, trata de restaurar. El 17 de diciembre de 1927, un grupo de amigos se reunieron en el Ateneo de Sevilla para conmemorar el tercer centenario de la muerte de Luis de Góngora. El fotógrafo inmortalizó al grupo en una instantánea que ha quedado para la historia de la Literatura. Son todos los que están, pero no están todos los que son.

En el tremendo error incidió posteriormente Gerardo Diego, que en su 'Poesía Española. Antología' publicada en 1932, recuerda a quienes, con él, protagonizaron una de las más altas empresas de la poesía española de todos los tiempos. Y cita a Alberti, García Lorca, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda. La nómina de los grandes autores del 27 parece así definitivamente cerrada, consolidando, quizás de manera involuntaria, una histórica injusticia.

90 años después, sigue pendiente de reconocimiento la categoría literaria de autores como José María Hinojosa, Esteban Salazar Chapela, José Moreno Villa, Pedro Pérez-Clotet o José María Souvirón. Algunas ediciones de libros y tesis doctorales han puesto de manifiesto la gran valía de estos autores, aunque siguen sin aparecer en los manuales y libros de texto.

Afinidad estética

Todos los autores del 27 tienen en común, además de su edad -de Pedro Salinas, 1891, a Manuel Altolaguirre, 1905-, unas afinidades estéticas que permiten hablar de grupo, publican en las mismas revistas -la malagueña 'Litoral' o la madrileña 'Revista de Occidente'- y tienen los mismos gustos -por ejemplo, participan en el homenaje a Góngora o coinciden en la Residencia de Estudiantes-.

Tesis doctorales, artículos en revistas especializadas y ediciones de algunas obras inéditas han sacado a la luz a un grupo de estos autores malagueños del 27, más o menos desconocidos hasta ahora, pero que no son los únicos.

El caso de Hinojosa es uno de los más hirientes. El profesor Julio Neira lo considera «una figura fundamental en el proceso de conocimiento y asimilación de las actitudes y técnicas surrealistas». Es más, asegura que Hinojosa es «el poeta arquetipo de lo que se denomina Generación del 27». Su espíritu y vida contradictoria le lleva desde los postulados surrealistas a militar en partidos de derechas, del esnobismo a su catolicismo militante. Compartió con compañeros de generación el mismo trágico final: murió asesinado por las milicias populares el 22 de agosto de 1936, ante las tapias del cementerio de San Rafael.

Tampoco ha pasado a los libros de Literatura el malagueño Salazar Chapela. Aunque por formación y por cronología pertenece a la Generación del 27, hasta muy recientemente no se han publicado algunas de sus novelas, como es el caso de 'En aquella Valencia', editada por la sevillana Renacimiento hace unos años. Trabajó en los periódicos 'El Sol', 'Revista de Occidente' y 'La Gaceta Literaria'. Exiliado en Londres, donde ejerció de cónsul, su muerte en esta ciudad en 1965, contribuyó a que su obra haya permanecido casi en el olvido.

Un malagueño generoso

El escritor granadino Francisco Ayala, en su biografía 'Recuerdos y olvidos' (Alianza Tres, 1988) dice que Esteban Salazar «era un malagueño muy inteligente, ingenioso, generosísimo y desafortunado». Según explica la profesora Francisca Montiel, Esteban Salazar pertenece «cronológicamente» a la Generación del 27, pero dentro del grupo de prosistas, «oscurecidos por la relevancia de los poetas que han integrado ese grupo». Pero como crítico literario reseñó las obras de los integrantes de la Generación del 27, con los que además frecuentó tertulias literarias. «Salazar Chapela fue siempre un intelectual independiente, que no quiso que le agruparan en círculos ni en capillas», añade Montiel.

Otro malagueño del exilio fue José Moreno Villa (Málaga, 1887, México, 1955), ejemplo de versatilidad artística: fue poeta, pintor, crítico literario y crítico de arte. Muy joven, a los 18 años, sale de Málaga para estudiar Química en Alemania, estudios que no llegó a terminar porque «no podía ni quería dedicarme a analizar vinos en Málaga», reconocía él mismo. En Madrid colaboró con 'Revista de Occidente' y el diario 'El Sol'. Vivió en la mítica Residencia de Estudiantes y dirigió el archivo del Palacio Nacional.

La República le envió a Estados Unidos en misión de propaganda cultural, y ya no regresó a España. Antes del exilio había publicado 'Carambas' (1931), 'Puentes que no acaban' (1933) y 'Salón sin muros' (1936). En México publicó numerosos libros, entre otros 'Cornucopia de México', 'Puerta Severa', 'Vida en claro' y su obra póstuma 'Voz en vuelo a su cuna'. La obra del malagueño, según los críticos, nada entre el simbolismo, las inquietudes espirituales y sus incursiones en el folclore andaluz. En el exilio, su obra se vuelve nostálgica y la evocación de su Málaga natal es una constante en sus últimos poemas.

Los vetereanos

José María Souvirón (Málaga, 1904-1973) estuvo muy ligado a los poetas del 27 y, en concreto, a la revista 'Litoral'. Estudió Derecho y Filosofía y Letras. Durante veinte años desempeñó la cátedra de Literatura Española en la Universidad Católica de Santiago. En 1967 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura por su ensayo 'El príncipe de este siglo. La literatura moderna y el demonio'. Souvirón es un autor que puede adscribirse a la Generación del 27 por su producción poética, si bien en su faceta de novelista se puede considerar un autor de la postguerra. El ensayista Juan de Dios Ruiz-Copete señala dos factores que incidieron en el olvido de este autor. Por una parte, su afinidad con el bando franquista y, por otro, su larga ausencia de España. «Con el agravante -escribe-, de que no se le reconociera después su íntima conversión, su propia catarsis personal, como a modo de descargo de conciencia que se le ha reconocido a otros, como Laín Entralgo, Antonio Tovar, Dionisio Ridruejo o Luis Rosales».

Ruiz Copete considera que la obra narrativa de Souvirón «merece más atención crítica de la que en realidad se le ha prestado, entre otras razones porque incluso braceó contra corriente: cuando gran parte de nuestra novelística se dedicó al sociorrealismo, ... Souvirón hizo también crítica de nuestra sociedad, bien es verdad que ni desde la perspectiva política ni desde la de los desajustes sociales, sino desde la de la decadencia moral».

Pedro Pérez-Clotet es otro de los que se 'quedaron' en la España franquista, pero al que unos no perdonaron su pasado y otros su presente. De esta manera, como sucedió con Souvirón, cayó en el más profundo de los olvidos, aunque él se mantuvo firme en su compromiso con la literatura desde ese retiro privilegiado que es la ciudad de Ronda, que no abandonaría hasta su muerte, y que quedó plasmado en catorce libros de poesía y siete en prosa en los que muestra su complejidad, su intimismo y su independencia de modas y movimientos literarios.

Los autores

Esteban Salazar Chapela

Biografía: Nació en Málaga en 1900. Estudió en la Escuela Normal y después, en Barcelona, Historia. Fue cónsul de la República en Glasgow. Murió en el exilio en 1965. Málaga recuerda al escritor con una calle en el polígono Guadalhorce.

Obra: Escribió seis novelas y otros textos. Destacan 'Desnudo en Picadilly' y 'En aquella Valencia'.

Crítica: Está considerado uno de los novelistas de la generación, en la que se encuadra tanto por su edad, como por su formación. De actitud política beligerante, no participó del movimiento de vanguardia por consideralo excesivamente burgués.

José Moreno Villa

Biografía: El veterano malagueño de la Generación del 27 nació en 1887 y murió en México en 1955, a los 68 años de edad. Con Prados, Altolaguirre, Juan Rejano y Giner de los Ríos, sacó adelante en México la tercera etapa de la revista 'Litoral', en 1944.

Libros: 'Jacinta la pelirroja', 'Salón sin muros', 'Cornucopia de México' y 'Voz en vuelo a su cuna', entre otros.

Crítica: Moreno Villa destacó en la poesía y la pintura. El simbolismo, sus inquietudes espirituales y las incursiones en el folclore andaluz le acercan a la generación.

Pedro Pérez-Clotet

Biografía: Nació en 1902 en la localidad gaditana de Villaluega del Rosario. Estudió Derecho en Sevilla y se doctoró en Madrid. Durante muchos años ejerció en Ronda, donde murió en 1966. En su localidad natal, en febrero de 2016, se inauguró el Centro de Interpretación de la Literatura, que trata de poner en valor la vida y obra del autor.

Libros de poesía: Escribió 14 libros de poesía y siete en prosa. 'Litoral', la revista de Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, publicó su primer libro, 'Signo del alba'.

Crítica: Por medio de la revista 'Isla', que él fundó y dirigió, entró en contacto con los poetas de su tiempo. Influenciado por Juan Ramón y la poesía mística.

José María Hinojosa

Biografía: Nació en Campillos en 1904. Estudió Derecho en Málaga y Madrid. Con Altolaguirre fundó en 1923 la revista 'Ambos', precursora de 'Litoral', que también codirigió. Murió en agosto de 1936, fusilado por milicianos junto a su padre y hermano

Obra: 'Poema del campo', 'Poesía de perfil', 'La rosa de los vientos' y, sobre todo, 'La flor de Californía'.

Crítica: Figura fundamental, uno de los primeros surrealistas españoles. A 'La flor de Californía' y al surrealismo de Hinojosa dedicó una tesis la doctora Carmen Díaz Margarit, bajo la dirección de Carlos Bousoño.

José María Souvirón

Biografía: Nació en Málaga en 1904. Estudió Derecho y Filosofía y Letras. Muy vinculado desde joven con los poetas de 'Litoral'. Murió en 1973.

Obra: Escribió seis novelas y algunos libros de poesía. Fue Premio Nacional de Literatura.

Crítica: Se dice que hizo una poesía más 'humanizada'.

Bibliografía.

Alfonso Sánchez, ‘Este film inacabado’. Colección Estudios del 27.

Juan de Dios Ruiz Copete, ‘La otra generación del 27’. Colección Estudios del 27.

Esteban Salazar Chapela, ‘En aquella Valencia’, introducción de Francisca Montiel. Editorial Renacimiento.

Julio Neira, ‘Viajero de soledades’. Fundación Genesian.

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