Málaga reclama con datos su gran biblioteca

Imagen del interior de la Biblioteca Provincial, instalada en un inmueble de la avenida de Europa. /Ñito Salas
Imagen del interior de la Biblioteca Provincial, instalada en un inmueble de la avenida de Europa. / Ñito Salas

El centro provincial, de alquiler desde hace 23 años en la avenida de Europa, es el único de Andalucía que gana visitantes y préstamos en la última década; por contra, se hunde como el espacio con menos usuarios censados y menos actividades culturales ofrecidas

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

La inversión en equipamientos culturales arrastra con frecuencia la sospecha del dispendio. Sin embargo, hay ocasiones en las que el argumento de los «beneficios intangibles» que ofrecen estos espacios (ciudadanos más y mejor formados, por ejemplo) encuentra además el apoyo de la estadística. Sucede con uno de los mayores motivos de escarnio en el mapa de instituciones socioculturales de Málaga: la Biblioteca Pública del Estado, que va camino de cumplir 23 años en un inmueble de alquiler en la avenida de Europa.

Y sucede que, a la luz de los datos, la Biblioteca Provincial -así se conoce de manera popular- es la única de Andalucía que ha crecido en número de usuarios y de préstamos de libros en la última década. Por contra, es la que menos usuarios registrados tiene de toda la región, está a la cola en la organización de actividades culturales y su porcentaje de cesión de títulos infantiles está por debajo de la media regional.

En resumen: mucha gente visita la biblioteca, pero pocos (en porcentaje) se hacen fieles al centro. Una primera explicación a ese aparente desafecto viene, como casi siempre, del dinero. La Junta de Andalucía gestiona la entidad de titularidad estatal y la inmensa mayoría de su gasto no va para actividades de difusión y promoción, sino al pago de un alquiler (más de siete millones de euros en estas dos décadas) que iba a ser «provisional».

Esa morada debe encontrar estabilidad en el antiguo convento de San Agustín, ubicado en la calle del mismo nombre de la capital, a escasos metros del Museo Picasso Málaga. Ese fue su destino primario una vez que la biblioteca fue desalojada a principios de noviembre de 1994 de la extinta Casa de la Cultura, demolida poco después para recuperar el Teatro Romano de la calle Alcazabilla.

Hasta ocho consejeros autonómicos y otros tantos ministros estatales han tenido sobre la mesa una solución para la Biblioteca Provincial, pero ambas administraciones han ido enredando el futuro de la institución, que en varias ocasiones ha sufrido las de la pugna política relacionada con otros proyectos. Sucedió en la consecución del palacio de la Aduana como sede del Museo de Málaga, pese a que el Gobierno -en tiempos de José María Aznar- planteó que la sección de Bellas Artes estuviera en San Agustín.

La entidad presenta un déficit notable de actividades de promoción y divulgación

Ocurrió de nuevo tiempo después con el acuerdo que no pasó de las buenas palabras entre los gobiernos regional y autonómico para llevar la biblioteca al convento de la Trinidad. Una iniciativa planteada en el verano de 2014 y esfumada dos años más tarde sin un sólo avance concreto. Las tornas giraron de nuevo hacia el convento y colegio de San Agustín.

Catas en San Agustín

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte colocaba de nuevo la proa en esa dirección hace casi un año, en mayo esbozaba un esquema con los primeros trabajos antes de que finalizase 2016 y esos planes se han cumplido este verano con las catas arqueológicas previas al resto de actuaciones. Se trata del primer paso materializado en 23 años, si bien el ministerio ya prepara el terreno para posibles retrasos al deslizar que esas primeras catas arqueológicas van a motivar que el proyecto original para convertir San Agustín en sede de la biblioteca se va a ver «seriamente afectado».

La actualización de ese proyecto era más que previsible -el documento tiene casi una década- así que conviene tomar como datos orientativos los 16,49 millones de euros estimados en el presupuesto de actuación para convertir el inmueble de casi 6.400 metros cuadrados en la casa de la Biblioteca Provincial.

Recreación del proyecto para convertir el colegio de San Agustín en sede de la Biblioteca Pública del Estado.
Recreación del proyecto para convertir el colegio de San Agustín en sede de la Biblioteca Pública del Estado. / SUR

Una mudanza dilatada durante más de dos décadas que encuentra motivos para su propia reivindicación en el informe 'Estadísticas de bibliotecas públicas de Andalucía', elaborado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. El documento ofrece una ilustrativa panorámica de estos centros de titularidad estatal, gestionados por el gobierno autonómico y confirma que la de Málaga es la única biblioteca provincial que crece en número de usuarios en los últimos diez años de todos los espacios de este tipo en la comunidad. Y lo hace, además, de manera notable, ganando 70.426 visitantes (un 53,87%) al comparar los registros de 2006 con los de 2016. El dato contrasta con el cómputo andaluz, que pierde 398.287 usuarios para certificar una caída del 19,33% en la afluencia a estos centros de documentación y lectura.

La Biblioteca Provincial de Málaga también tiene motivos -es decir, datos- para reclamar las mejoras pendientes si se atiende al grado de implicación de sus usuarios. No en vano, es la única de Andalucía que ofrece un aumento en el número de préstamos en la última década, con un incremento del 23,37% al comparar las 40.578 cesiones contabilizadas en 2006 con las 50.062 del año pasado.

El centro malagueño es el que tiene menos usuarios registrados, pero son los más activos

Sin embargo, no todo son buenas noticias en el repaso estadístico de la institución. Resulta tan ilustrativo como descorazonador comprobar, a la luz del informe, que la biblioteca malagueña es, entre las de su rango en Andalucía, la que tiene menos usuarios censados (con tarjeta para emplear los servicios del centro) con 19.523, si bien son pocos pero activos, ya que el centro malagueño es el único andaluz que crece en número de libros prestados al comparar los datos de 2006 con los de 2016.

Asimismo, la biblioteca malagueña también es la que menos actividades culturales organizó el año pasado: 182, muy lejos de las 539 citas en Sevilla, las 450 en Granada y las 426 en Jaén. Además, el centro malagueño ocupa el último lugar regional en el número de visitas guiadas (9); jornadas y congresos (2) y proyecciones o representaciones teatrales (5).

Hurgando un poco en esa herida, las estadísticas de la Consejería de Cultura confirman que la biblioteca malagueña ocupa el penúltimo lugar andaluz (compartido con Sevilla y Córdoba) en la organización de cuentacuentos (10), un dato que enlaza con otro también preocupante: el 20,4% de sus préstamos son de libros infantiles, cuando la media andaluza está en el 22%. Además, en 2016 la malagueña ocupó el penúltimo lugar regional (sólo por delante de Córdoba) en el número de nuevos usuarios infantiles (293).

Radiografía estadística de la Biblioteca Provincial

181.364
volúmenes cuenta en su colección. La cifra supone un incremento del 43,68% respecto a los fondos censados en 2006.
7
millones de euros ha destinado la Junta de Andalucía al pago del alquiler del inmueble que la biblioteca ocupa en la avenida de Europa desde hace 23 años.
70.426
visitantes ha ganado la entidad, comparando los datos de 2006 con los de 2016. Ese dato supone un incremento del 53,87% en los últimos diez años, según los datos de la Consejería de Cultura.
19,33%
es la caída en el número de visitas a las bibliotecas andaluzas de titularidad estatal, que entre 2006 y 2016 han perdido un total de 398.287 usuarios en sus salas.
50.062
préstamos se realizaron en la biblioteca malagueña en 2016, lo que supone un crecimiento del 23,37% respecto a 2006.
182
actividades culturales acogió el año pasado la Biblioteca Provincial malagueña, la menos activa de todas las andaluzas.
20,4%
de las cesiones fueron de libros infantiles, frente al 22% de la media andaluza. Además, a lo largo de todo el año pasado la biblioteca malagueña sólo organizó 10 cuentacuentos, según los datos de la Junta de Andalucía
834
mujeres se inscribieron en 2016 como usuarias de la biblioteca malagueña, frente a 676 hombres.
9
visitas guiadas ofreció el año pasado la entidad, la que menos se prodigó de toda la región.

Lectores del futuro

Es decir, la Biblioteca Provincial tiene que librar con mayor fuerza la batalla por los nuevos lectores. Y lo hace con un catálogo de publicaciones que ha crecido un 43,68% en la última década, dato en apariencia notable que, al compararlo con los del resto de bibliotecas provinciales andaluzas, deja a la malagueña en un salomónico cuarto puesto entre los ocho centros repartidos por la comunidad.

Por último, una ojeada a los datos de la red de bibliotecas municipales también sirve para obtener un contexto mayor. El año pasado, el centro de la avenida de Europa recibió a 201.154 usuarios; sólo durante los seis primeros meses de este año, las bibliotecas municipales recibieron a 277.013 visitantes. Bien es cierto que la red local cuenta con 18 centros repartidos por la capital y, por tanto, más accesibles para los ciudadanos; pero el dato recuerda, también por defecto, la necesidad de una gran biblioteca estable para Málaga y su provincia. Más que un gasto, una inversión necesaria.

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