Málaga gana un nuevo espacio cultural con la librería y galería de arte Isla Negra

Isla Negra combina libros antiguos, documentos históricos, obras de arte y otras propuestas. / Francis Silva

El proyecto multidisciplinar acaba de abrir sus puertas en la calle Álamos con un cuidado catálogo de libros y documentos históricos

Sábado, 10 febrero 2018, 00:37

Han pasado dos décadas desde que recibió aquel encargo que le llevó durante más de un año a Madrid para fotografiar el Museo del Prado. ‘Subía’ los lunes por la mañana con un equipo de casi diez personas y regresaba el miércoles por la noche. Ahí comenzó todo: «Empecé a coleccionar libros antiguos y arte, al principio pintores malagueños del siglo XIX, aunque después me fui interesando por lo contemporáneo».

Habla el fotógrafo Antonio Durán, que prefiere no salir en las fotos que ilustran estas líneas sobre una idea que le rondaba la cabeza desde hacía tiempo y que ha despertado no pocas sonrisas incrédulas entre sus amigos: abrir en el centro histórico Isla Negra, una librería de volúmenes antiguos que es una librería de lance que es un anticuario que es una galería de arte que es, al cabo, un nuevo espacio, híbrido y cuidado, nacido desde la iniciativa privada para sumarse al mapa cultural de la ciudad.

«No termino de coleccionar nunca porque siento que las cosas no me pertenecen. Las disfruto mientras las tengo y después me desprendo de ellas para que otros las disfruten. Para mí esto funciona así», confiesa Durán mientras se encoge de hombros. Isla Negra acaba de abrir sus puertas en un remozado local de la calle Álamos y viene a refrendar la «experiencia piloto» que supuso la etapa anterior en la próxima calle Andrés Pérez de la capital malagueña.

Este escritorio inglés data del siglo XVII. / Francis Silva

«Mi trabajo y mis proyectos siempre han sido asimétricos», resume Durán sobre este espacio que lo mismo ofrece legajos del siglo XIII y documentos firmados por Fernando el Católico que la penúltima novela súper ventas y que combina un exquisito escritorio de finales del siglo XVII con una colección de vidrios de aire pop sesentero o una selección de obra gráfica que incluye a Francisco Peinado, José María Sicilia, Antonio Saura, y Luis Feito, por citar algunas referencias.

Isla Negra debe su nombre a la residencia del poeta Pablo Neruda. «Hace tiempo llegó a mis manos su libro ‘Las cosas’ y allí vi que en la casa que tenía en aquel lugar recóndito había muchos objetos que yo había ido reuniendo con el paso del tiempo. Al final, teníamos casi las mismas cosas. Me pareció algo fascinante y cuando surgió la idea de crear este espacio pensé llamarlo así, ‘Las cosas’, pero me pareció demasiado genérico y me decanté por Isla Negra», sigue Durán.

Detalles de caricaturas de hace un siglo. / Francis Silva

Isla Negra aparece con un catálogo que ronda los 20.000 libros y el medio centenar de obras de arte y antigüedades. Lo primero que llama la atención es la estantería cuajada de volúmenes antiguos, acompañada de documentos históricos. La historiadora Mónica López, colaboradora del nuevo espacio cultural, se detiene en una de estas joyas en papel impreso: la primera edición del libro ‘A journey from Gibraltar to Malaga’ (Un viaje entre Gibraltar y Málaga), editado en Londres en 1777 a partir del viaje realizado por Francis Carter en 1772.

«El libro incluye 13 grabados, unos desplegables y otros a página completa, a partir de los dibujos realizados por Carter. El libro ofrece la curiosidad de que en algunos grabados aparece la Catedral de Málaga terminada, con sus dos torres, ya que cuando Carter visitó la ciudad ya había una edificada y pensó que para la fecha de publicación de libro ya se habría completado el edificio catedralicio, aunque ahora sabemos que no fue así», explica López.

Historia y modernidad

También destaca en los anaqueles el volumen titulado ‘Relación de la obra del acueducto de San Telmo’, datado en 1786 y firmado por Ramón Vicente y Monzón. «Procede de la Biblioteca de Bellas artes de Antonio Cánovas del Castillo y Vallejos, con ex libris y sello», detalla López. Claro que los volúmenes antiguos compiten por la atención del visitante con el imponente mueble situado frente a la estantería: un ‘cabinet’ de finales del siglo XVII procedente de Inglaterra y elaborado en raíz de nogal que incluye un escritorio con diversos compartimentos –algunos ajenos a la mirada de los curiosos– con cerraduras en bronce y acabado impecable, como detalla Clara Ramírez, de Isla Negra.

Legajos del siglo XIII y documentos firmados por Fernando El Católico destacan en su catálogo

Piezas cargadas de historia que dan paso, al fondo del local, a una librería de segunda mano con notable presencia de títulos sobre Málaga y su historia. De nuevo la asimetría. «Es un guiño al público quizá más joven o con menos recursos, aunque uno de nuestros objetivos principales reside en abrir nuestras propuestas a todos los públicos. Ya hemos vendido varias obras de arte con la fórmula de una suscripción personalizada», esgrime Durán.

Recetas que los promotores de Isla Negra no sólo prueban en las fórmulas de pago y en su oferta al público, sino también en la agenda cultural que pretenden desplegar. En el horizonte aparecen coloquios, presentaciones de libros, quizá alguna actuación musical. Motivos para regresar a Isla Negra.

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