«Una mala banda sonora puede arruinar una película como 'Wonder Woman»

Fernando González

El compositor británico Rupert Gregson-Williams habla en la apertura del MOSMA de su trabajo en superproducciones, en series como 'The Crown' y de Adam Sandler

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Si lo hace bien, es su trabajo. Si lo hace mal, la responsalidad del fracaso es en buena parte suya. "Una mala banda sonora puede arruinar una película como 'Wonder Woman'. Espero haber cumplido", asegura Rupert Gregson-Williams, el compositor del último taquillazo de Hollywood que esta mañana inauguró los encuentros del Movie Score Málaga (MOSMA). Esta noche su música sonará en estreno mundial en el Teatro Cervantes (20.30 horas), con la Orquesta Filarmónica de Málaga dirigida por Arturo Díez Boscovich, Oscar Senén y Timothy Williams.

Su trabajo, dice, es "hacer lo que el director quiere", ir de su mano y "llevar la película" hacia el lugar que marca el cineasta. Cuenta que en 'Wonder woman', por ejemplo, empezó a crear temas con "demasiada contundencia" y no encontraba el tono que Patty Jenkins buscaba. "Ella tenía muy claro lo que quería contar", dice. Se encerraron durante una noche "hablando y bebiendo" en su estudio hasta dar con el punto adecuado para la historia: tenía que ser una música ascendente que acompañara a la protagonista, de menos a más, mientras descubre sus superpoderes y se va haciendo más fuerte.

"No trates de reforzar el chiste si no es bueno" Rupert Gregson-Williams

Escribe aquí partituras para un rol de mujer potente, como también hace en 'The Crown', la serie sobre los primeros años del reinado de Isabel II. Un trabajo que, reconoce, le ha servido para "entender más a la reina" y prestarle más atención a los personajes reales. Ambos son papeles que tradicionalmente ejercen los hombres, pero garantiza Gregson-Williams que eso no influye en la creación del espacio sonoro. Es más, "Patty Jenkins no quiere que se le considere una directora con 'a', sino un buen director a la altura de cualquiera".

El británico ha sido testigo del cambio que ha dado la televisión, un formato que en principio los compositores "no se tomaban muy en serio" ni tampoco la audiencia: "La gente veía la televisión por entretenimiento, ahora esperan algo más". Admite que ya no es un medio para acceder al cine, sino un fin en sí mismo en el que "disfruta" igual que para la gran pantalla. Eso sí, "requiere más esfuerzo porque tiene más duración".

Para saber más

De sus últimos trabajos destaca 'Hasta el último hombre', dirigida por Mel Gibson, "dos películas en una: un drama romántico y una batalla sin descanso". "La primera hora te prepara para que te sientas cómodo y con la primera bala que golpea estás sin descanso hasta el final", explica. Fue decisión de Mel Gibson que durante el enfrentamiento hubiera solo ruido de guerra, "para que cuando la música llegue tenga un mayor impacto".

Pero Rupert Gregson-Williams no podía irse del encuentro sin hablar de su especial relación con el actor Adam Sandler, para quien ha compuesto la banda sonora de infinidad de sus películas. Confiesa que fue un "giro inesperado" en su carrera, lo conoció de hecho tras crear la música para el drama 'Hotel Ruanda', que tuvo mucho impacto social. Y de ahí a las comedias más gamberras. Entablaron una gran amistad y ya se ha convertido en su compositor fetiche. Admite que no sabe cómo lo hace para no repetirse con un intérprete que, aunque haga diferentes películas, tiene una línea cómica muy definida. Su consejo por si algún día otro compositor coge el testigo: "No trates de reforzar el chiste si no es bueno".

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