«Maduro vende todos los días posverdad»

Asistentes a la primera jornada de Futuro en Español celebrada en la Universidad de los Andes de Santiago de Chile. :: r. c./
Asistentes a la primera jornada de Futuro en Español celebrada en la Universidad de los Andes de Santiago de Chile. :: r. c.

La primera jornada de Futuro en Español en Chile defiende un «periodismo de calidad y comprometido con la verdad»

LUIS J. RUIZ SANTIAGO DE CHILE.

«El rol de un comunicador social en Venezuela ha cambiado mucho. A su equipo habitual ahora su suma una máscara antigás, un chaleco antibalas y un casco». Esa es la realidad del periodismo en el régimen de Nicolás Maduro, una dictadura que «no hace cada día otra cosa que vender posverdad». Es el perfil que Óscar Marcano, periodista y escritor venezolano y director del portal 'Prodavinci', trazó ayer en el estreno de la segunda edición de las jornadas Futuro en Español que se celebran en Santiago de Chile y que organiza Vocento y la Embajada de España en Chile con el patrocinio de Telefónica.

Hacer periodismo en Venezuela es complicado. Contra el informador, dijo, juegan dos elementos. El primero «el 'black out' informativo» a que Maduro somete a los medios; el segundo, el perenne discurso desinformativo. «La Asamblea Nacional es la única que aporta datos sobre la realidad del país», explicó Marcano que recordó alguno de los indicadores que sitúan a su país en una situación agónica: «Tres millones de personas buscan comida en la basura; el 93,3% no puede cubrir su necesidad de alimentos; seis de cada diez enfermos de cáncer mueren; han regresado enfermedades erradicadas a principios del siglo XX».

Pero, quizá, el más dramático de todos, el que dejó a prácticamente todo el auditorio sorprendido fue el de la evolución física de los propios venezolanos: «Según los datos de la Asamblea Nacional, solo durante el último año, el 74% de los venezolanos ha perdido una media de 8,7 kilos, eso, solo en un año». Para Marcano se trata de «una realidad caótica. Una cosa son los hechos y otra es el uso que se hace de ellos. Está basado en la manipulación. No hacen otra cosa que vender todos los días posverdad», abundó.

Esa posverdad constante a la que se refirió Marcano es, para Cristián Zegers, director del diario 'El Mercurio', «un fenómeno universal no pasajero» que ha venido para quedarse y al que se aferran (no solo) los regímenes totalitarios que «lo primero que hacen es sacrificar la verdad». Eso, sumado a las hordas que, según apuntó Benjamín Lana, director editorial de Medios Regionales y Revistas de Vocento, en referencia a la red de tuiteros que en Venezuela se dedican a «crear 'trending topics' de los asuntos que le interesan a Maduro», obligan a reforzar el compromiso con el periodismo. La vacuna contra esa pandemia, coincidieron Lana y Zegers, es un periodismo de calidad y comprometido con la verdad, con los hechos. «Los medios tienen que ser necesarios por la calidad y la profundidad de los hechos mostrados. Por sus contenidos de realidad, no por la ficción o por la realidad parcial», dijo Zegers. El problema, completó, es que «la posverdad es peor que la mentira. La mentira se puede descubrir y la posverdad aparece como innegociable».

En Venezuela, en donde el Gobierno se ha hecho con el control de los grandes medios y asfixia a los que aún intentan sobrevivir alejados de su yugo, la iniciativa para recuperar ese periodismo de calidad comprometido la han tomado «un grupo de periodistas (entre ellos el propio Marcano) que intentan diseñar medios independientes alternativos aprovechando los bajos costos de la plataforma digital y que se han masificado ante la ausencia de opciones».

Esa es también la opción de Manuel Aguilera, CEO y cofundador de Hispano Post Media Group un portal que apuesta por «el videoperiodismo como una opción excelente para contar la realidad. Hay que palparla, hay que vivir lo que tienes enfrente». Y eso no siempre gusta: «A los gobernantes no les gusta. Las reglas del buen periodismo son las de hace años. La única regla es buscar la verdad».

Y buscar la verdad, completó Lana exige diferenciar información y periodismo. «Cualquier texto con un titular pensamos que es periodismo, pero el periodismo debe de tener atributos. Hay que garantizar el origen de la información». Lana también enfatizó el peso que la tecnología ha tenido en la difusión de la posverdad («Ahora se puede manipular la información de forma masiva», dijo en referencia al mal uso de la redes sociales) y la «facilidad para ocultar la autoría del mensaje».

«Los principios en los que está basado el periodismo son los que son. El pasado nos sirve para el futuro. Contrastar, contrastar y contrastar. Abandonar las equidistancias y llamar a las cosas por su nombre, no tener miedo a la palabra mentira. Hay que huir de la posverdad», completó.

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