Luisa Palicio se hace fuerte en casa

Luisa Palicio bailará en Gibralfaro en el marco de la Bienal de Flamenco. / JAVIER CARÓ

Dice que aquí ha hecho lo que le «apetecía»: se desprende por momentos de la bata de cola, su seña de identidad, y demuestra que también puede «romperse» en la tablasLa bailaora esteponera estrena por primera vez espectáculo en Málaga, 'Biznaga', el 15 de julio en el Castillo de Gibralfaro

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Es una de las más destacadas representantes de su generación en el baile estilizado, con gracia en el braceo y el movimiento de las manos, elegante, seductor, coqueto. La malagueña Luisa Palicio (Estepona, 1984) defiende a donde va la estética de la escuela sevillana. Pero ella es más que eso. La bailaora se «desprende» por momentos de la bata de cola, su seña de identidad, y demuestra que ella también puede «romperse» en el escenario. Lo hace en 'Biznaga', su primer estreno en Málaga (se trasladó a Sevilla hace años), rodeada de las piedras milenarias del Castillo de Gibralfaro y en el marco de la Bienal de Arte Flamenco que organiza la Diputación. La cita, el próximo 15 de julio.

«Me he dejado de llevar por lo que me apetecía», asegura la malagueña -premio 'Giraldillo' en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2006- desde el festival Mont de Marsan, en Francia, donde estos días imparte un taller coreográfico. Está allí, pero admite que la mitad de su cabeza la tiene ya en Málaga. Cuenta que 'Biznaga' parte de «la necesidad personal» de enseñar todo lo que «puede y quiere» ofrecer. Luisa Palicio se salta aquí sus propias barreras y hace «de verdad» los palos que en este momento le nacen en escena, sean más o menos de su estilo. El espectáculo se abre con un texto grabado con su propia voz, para poner en antecedentes al espectador de que lo que verán es «muy mío», como ella dice. Le sigue un guiño a la tierra con una rondeña con una malagueña, se atreve a bailar unos tangos guajira cantados por Virginia Gámez (un cante muy pocas veces bailado) y saca toda su fuerza en unas seguiriyas. Al final, solo al final, viste su bata de cola, «que no me puede faltar».

EL ESPECTÁCULO

Título
'Biznaga'.
Elenco
Luisa Palicio al baile, Ana Gómez y Juan José Amador al cante, Miguel Pérez a la guitarra, David Jiménez 'Chupete' a la percusión. Con la colaboración de Sergio Garrido al chelo y la cantaora Virgina Gámez como invitada.
Fecha
15 de julio, a las 22.00 horas.
Lugar
Patio de Armas del Castillo de Gibralfaro.
Entradas
30 euros, 26 euros para socios de Culturama.

«Hay que intentar quitarse el miedo del proceso y saborearlo todo más», asegura «Me gusta la elegancia en la escena, pero creo que se puede mantener e incorporar también la fuerza», defiende

Tras dedicar su anterior montaje a 'Sevilla' ahora le tocaba el turno a su tierra. Con solo el nombre ya queda claro. Siempre parte de un hilo argumental, por sencillo que sea, y en este caso relata la historia de una biznaguera «con muchas aspiraciones que necesita romper un poco su coraza para salir al mundo». No es un tema elegido al azar, es lo que «emocionalmente» ella sentía. «Es un alegato para que nos paremos un poco a pensar en qué es lo importante y valorar lo que tenemos en el momento, cada día y vivir a tope cada regalo que nos muestra la vida».

Eso es en general, aplicado a cualquiera. En lo particular, a ella le sirve para recordar que a veces hay que olvidarse de esa responsabilidad que tiene el artista de querer gustar a todo el mundo y que salgan críticas estupendas. «Hay que intentar quitarse ese miedo del proceso. Cuando estás montando o creando algo nuevo, siempre piensas si gustará o no; nunca puedes ensayar todo lo que quisieras y te agobias. Pasa el proceso... y no se disfruta. Pero el camino hacia lo que quieres conseguir puede ser igual de bonito que el momento de subirse al escenario. Hay que saborearlo todo más», expresa en voz alta, como diciéndoselo a sí misma.

Ese sentimiento lo traslada al baile demostrando que en ella y en su danza flamenca «hay más que la bata de cola». «No pierdo mi personalidad, es mi forma de bailar. Me gusta mucho que una bailaora sepa pararse en el escenario, que le dé importancia al trabajo corporal, me gusta la elegancia en la escena. Eso va a estar siempre conmigo, pero creo que se puede mantener y en un momento dado incorporar la fuerza», argumenta.

Luisa Palicio, que compagina el baile en escena con su labor de profesora en la Fundación Cristina Heeren de Sevilla, se enfrentará sola al baile. En escena le acompañarán la guitarra de Miguel Pérez, el cante de Ana Gómez y Juan José Amador con Virginia Gámez de artista invitada, el percusionista David Jiménez 'Chupete' y el chelista Sergio Garrido.

En el castillo

Todos ocuparán un escenario en el Patio de Armas del Castillo de Gibralfaro, un entorno que «cambia muchísimo las cosas». Ofrece un «encanto extra» imposible de igualar en un escenario convencional, pero complica la infraestructura. «Hemos adaptado la idea al espacio pero siento que cuando lleguemos allí el día 15 tendremos que modificar todavía muchas cosas. El simple hecho de que haya una luna más o menos potente cambia ya la iluminación del montaje», explica. Pero entonces parece que recuerda su reflexión de hace unos minutos y añade: «Pero bien, hay que respirar y tomarse las cosas con calma».

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