Lorca no solo se canta por soleares

Javier Viana, alma del proyecto, interpreta a Lorca. :: daniel pérez/
Javier Viana, alma del proyecto, interpreta a Lorca. :: daniel pérez

El Cervantes acoge el estreno absoluto de 'Espejo, capricho escénico', una experiencia entre la música y el teatro basada en el universo del poeta

TXEMA MARTÍN MÁLAGA.

Este es otro ejemplo de la inagotable manera en la que la obra de Lorca ha influido en las artes como pocas biografías del siglo XX, y en este Festival de Teatro han sido varias las obras programadas como resultado de ese influjo. En esta ocasión le llegaba el turno a 'Espejo, capricho escénico' que ha puesto en escena la compañía andaluza BUM creaciones y que ayer, después de haber sido preestrenada en Fuente Vaqueros, celebró su estreno absoluto en el Cervantes de Málaga ante unos 200 espectadores que acudieron con heroicidad a la llamada de la cultura un helador domingo de frío y de lluvia.

Se trata de una obra original en todos los sentidos y cuya estructura se sitúa a medio camino entre un concierto y una pieza teatral con tres intérpretes en escena. Javier Viana es el responsable de la dramaturgia y de la dirección y el alma del proyecto, interpreta a Lorca y toca la percusión. Nerea Cordero presta su delicada voz, simboliza el lado más femenino del poeta y da cuerpo a otros personajes, como Dalí o Isabel la Católica.

Componente didáctico

Quizá falten unas cosas y sobren otras, pero la audacia de su concepción ya resulta interesante

Y es que el componente didáctico de esta función es indiscutible: se establece un recorrido por la biografía de Lorca, para quien «toda la infancia es pueblo», pero también se habla de la historia de Granada y su reconquista mediante una entretenida inclusión de teatro de marionetas y algunas proyecciones. También aparecen Manuel Torre, Alfonso de Nebrija o Don Quijote. En lo que se refiere a la vida de Federico, se incide en su amistad con Dalí y con Buñuel y en la ruptura con el surrealismo que supuso la poca comprensión de sus compañeros ante el 'Romancero gitano', o cómo éstos le dedicaron el mítico cortometraje fundacional 'Un perro andaluz'.

En el terreno musical, la pieza cuenta con la garantía de uno de los nombres imprescindibles en el jazz, el pianista gaditano Javier Galiana, que también hace las veces de narrador breve e interpreta a Don Quijote y a Buñuel. Su misión más importante, aparte de tocar el portentoso Steinway de cola con el que cuenta el coso malagueño, es la de haber convertido poemas de Lorca en canciones originales para hilar una compilación que se recoge en el libro-disco que la compañía ha editado para la ocasión. Entre el repertorio destaca por ejemplo la adaptación del poema 'Encrucijada' ('Poema de la soleá'), 'Capricho' (Suite de los Espejos) o 'Tierra y luna', y en un momento genial los dos actores recitan a la vez un poema acompañado por el piano que resulta admirable.

Entre todos los estilos sorprende que apenas haya alusiones al flamenco, ya que la presencia de Galiana aporta un inconfundible espíritu jazzístico que tiene su culmen en el viaje de Lorca a Nueva York, poco antes de emprender un viaje a La Habana que será el finiquito de esta historia. Hay un momento en el que un personaje se pregunta cómo distinguir lo superfluo de lo imprescindible; en 'Espejo, capricho escénico' quizá falten unas cosas y sobren otras, pero la audacia de su concepción ya resulta por sí sola interesante.

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