Mesa Toré pone fin a casi 20 años de silencio con 'Exceso de buen tiempo'

Téllez, Mesa Toré, Jiménez Millán, Fortuny y Aranda, ayer en el CAL. :: A. CABRERA/
Téllez, Mesa Toré, Jiménez Millán, Fortuny y Aranda, ayer en el CAL. :: A. CABRERA

El poeta malagueño aborda la pérdida, el amor y la paternidad en su nuevo libro

ALBERTO GÓMEZ MÁLAGA.

Ha tardado casi veinte años en volver a publicar un poemario, pero la espera «ha merecido la pena». José Antonio Mesa Toré presentó ayer en el Centro Andaluz de las Letras (CAL) su último libro, 'Exceso de buen tiempo', que toma su título de una frase que Emilio Prados escribió a Miguel Ángeles Ortiz para excusarse por los retrasos en el número de Litoral en el que le había pedido colaborar: «La revista no ha salido por exceso de buen tiempo». Esa «indolencia mediterránea», como la calificó ayer el poeta y profesor Antonio Jiménez Millán, trufa los nuevos poemas de Mesa Toré, que anoche logró reunir a decenas de personas con motivo del acto organizado por el Aula de Cultura de SUR en colaboración con la Obra Social La Caixa.

Además de por Jiménez Millán, Mesa Toré fue presentado por Francisco Fortuny, encargado de escribir la contraportada del libro, editado por Visor y ganador del Premio de Poesía Ciudad de Melilla. Fortuny asegura que Mesa Toré «se ha mitificado a sí mismo a través del simbolismo de sus experiencias», un proceso que le ha permitido establecer un diálogo similar al que mantienen un psicoanalista y su paciente, según Fortuny, que destacó «la enorme capacidad evocadora» de 'Exceso de buen tiempo'. El libro pone de manifiesto la experiencia que supone el paso de los cuarenta a los cincuenta años, «ese tobogán a la vejez», en palabras de Mesa Toré, que aborda el dolor por la pérdida pero también el amor tras el desamor, la paternidad y la desesperación ante la imposibilidad de la escritura. Mesa Toré, director del Centro Generación del 27, tuvo la sensación haber perdido su poesía «en libros ajenos», como deja patente en uno de sus haikus.

Recuperado el pulso de la escritura, el poeta malagueño repasa su vida en una «mirada hacia el pasado» despojada de reproches, desde la consciencia de estar «serenamente vivo». El proceso de adopción de su hija marca la parte central de 'Exceso de buen tiempo', un libro «que explora como pocos la vida, la geografía, el paisaje y las emociones», en opinión de Juan José Téllez, director del CAL, que presentó a los ponentes junto al responsable del Aula de Cultura de SUR, el escritor Pablo Aranda, que celebró el regreso de Mesa Toré a la poesía: «Ha valido la pena esperar». También Jiménez Millán hizo referencia a la ausencia de su «buen amigo»: «Yo soy lento, pero José Antonio me quita todos los complejos». Mesa Toré considera que se trata de un libro «polisémico» que le ha permitido «reflexionar sobre la vida». Plagado de referencias como las de Cernuda, García Lorca, Alberti, Góngora, Gil de Biedma, María Victoria Atencia o Aurora Luque, 'Exceso de buen tiempo' supone un repaso por las dos últimas décadas de su autor, «una hermosa autobiografía», como lo definió Jiménez Millán. Ayer, rodeado de amigos y familiares, protagonistas muchos de ellos de sus poemas, Mesa Toré confesó que todas esas vivencias «no han sido en balde». El jurado del Ciudad de Melilla valoró en su día «la originalidad temática», especialmente en lo relativo a la paternidad, «un tema poco abordado en la poesía», pero también «la calidad formal» de un libro que sirve como feliz regreso de una de las voces más personales de la poesía malagueña.

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