Insectario y otras fábulas

Sora Sans, con su nuevo libro, ayer en la Fundación Picasso. :: ñito salas
Sora Sans, con su nuevo libro, ayer en la Fundación Picasso. :: ñito salas

Sora Sans presenta en la Feria del Libro 'La hebra amarilla', seis relatos sobre la naturaleza humana a través de los insectos

FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Lo suyo no es exactamente un bestiario. Más sería un insectario a tenor de los escarabajos, mosquitos y libélulas que van volando de página en pagina en 'La hebra amarilla'. Ese es el nuevo título de la colección Monosabio, cuyo número 91 lleva la firma de la autora Sora Sans, que ha convertido su debilidad por los coleópteros y otros bichos en el elenco literario de este conjunto de relatos. «Mi punto de partida es la vida cotidiana bajo la que se encuentra un trasfondo más profundo que explora la naturaleza humana», señaló ayer a SUR la escritora antes de la presentación del volumen en la Feria del Libro de Málaga, junto a los directores de la colección, Francisco Ruiz Noguera y Diego Medina.

Esas cualidades humanas están representadas por el zumbido imparable de los insectos, comenzando por el relato del escarabajo, 'La hebra amarilla', que da título a todo el libro y que representa la necesidad de «cruzar fronteras, atreverse a crecer y explorar». Otra de las fábulas se la disputan el mosquito y la polilla, los símbolos de la pasión «que te chupa la sangre» frente al «amor aburrido, pero que tampoco te hace daño». El primer amor tiene forma de libélula, mientras que la avispa llega con su veneno. Las termitas carcomen por dentro igual que la culpa. Y la muerte y la pérdida cierran los relatos con los pequeños insectos.

Autora de una breve obra pero muy personal, Sora Sans teje en 'La hebra amarilla' unos relatos que transitan en la confluencia de géneros literarios. «Hay gente que los cataloga como poesía, aunque yo lo considero narrativa... no me considero poeta», explica la autora de 'Aferraciones' y 'El hombre pájaro vino a vernos'. Precisamente, este último libro tiene mucha relación con la obra presentada ayer. El mundo animal sigue estando presente y además cuenta con las ilustraciones de Sr. García en una nueva colaboración con la escritora. Aunque en sentido inverso. Si en el anterior volumen, Sans hizo textos a partir de las anatomías imaginarias creadas por Sr. García, en esta ocasión ha sido el dibujante el que ha esbozado las imágenes a partir de los relatos insectivoros de la escritora.

«Nos entendemos perfectamente y, con pocas palabras, sabemos traducir lo que el otro piensa», señala Sora Sans, que admite que la escritura es como el «oxígeno». «No puedo dejar de escribir, porque en caso contrario es que algo estoy haciendo mal», confiesa la autora con su nuevo libro entre las manos. Ese en el que ha atrapado insectos que parecen humanos.

Fotos

Vídeos