«El Grial pudo haber sido marketing para apoyar la idea de la Reconquista»

Javier Sierra, durante la conferencia de ayer en Málaga. /Fernando González
Javier Sierra, durante la conferencia de ayer en Málaga. / Fernando González

Javier Sierra, ganador del último Premio Planeta, aprovecha el Aula de Cultura de SUR para dar una clase magistral sobre historia de la Edad Media

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El ámbito de la literatura de búsquedas ligadas al misticismo dio un enorme vuelco en el año 2004. Entonces, un americano llamado Dan Brown publicó una de las novelas más vendidas –y más polémicas–, 'El código Da Vinci', que volvió a traer a primera línea la historia del Santo Grial, que en la cultura moderna siempre se ha relacionado con el cáliz de la última cena de Jesús de Nazaret. Sin embargo, durante siglos la búsqueda de esta reliquia ha sido una quimera para muchos, pero también una forma de contar relatos sobre las cruzadas, la Edad Media e incluso la Segunda GuerraMundial.

El escritor Javier Sierra (Teruel, 1971) explora precisamente esta cuestión en su último libro, 'El fuego invisible', un título que le mereció el Premio Planeta de 2017. Tras volver de una gira por Latinoamérica, el autor acudió ayer a Málaga para presentar este libro en el marco del Aula de Cultura de SUR, una actividad que cuenta con la colaboración de la Obra Social de La Caixa y que se celebró en sala principal del cine Albéniz ante la presencia de cerca de un centenar de personas.

Los novelas de Javier Sierra tienen, en su conjunto, una profunda sensación de magnetismo que no solo se produce por la elección de los temas (siempre ligados al misterio y a lo desconocido), sino por la forma de contar las historias personales dentro de los grandes enigmas. Esa misma pasión e intensidad en la forma de relatar es la que tiene el propio Sierra cuando presenta sus libros, pronuncia una conferencia, o cuando colabora en un programa de radio o de televisión. Durante los 70 minutos que duró su discurso, la audiencia se mantuvo en total silencio como si estuviera en una obra de teatro; una suerte de monólogo que el autor brindó de pie, micro en mano, y con unas proyecciones en la gran pantalla sobre todos los lugares y objetos sobre los que iba hablando.

El escritor no hizo 'spoiler' de su libro pero dedicó la charla a hablar del cáliz sagrado

Los reyes cristianos fueron renombrando ciudades con el Grial como trasfondo

Por razones obvias, Javier Sierra comenzó avisando de que no iba a decir ni una sola palabra de la trama de la novela; una filosofía 'anti-spoiler' muy bien recibida que reconoció que había copiado de algunas frases de alguien tan grande como Ernest Hemingway. A pesar de ello, el escritor y periodista fue capaz de hablar del recorrido de la leyenda del Grial sin hacer referencias a su obra, aunque algunos de los presentes que ya habían devorado la novela se miraban cómplices al reconocer varios de los lugares y personajes con los que Sierra ha contado para relatar la historia.

El escritor reconoció en los primeros momentos que la intriga sobre este asunto parte, entre otras cosas, de la ausencia de la copa sagrada en la obra de Leonardo Da Vinci, especialmente en 'La última cena', un fresco que también protagoniza otras de sus novelas más laureadas, 'La cena secreta'. «Fue entonces cuando usé mis estudios de periodista e hice lo que haría cualquiera de nosotros: acudí a las fuentes, es decir, a los evangelios», explicó.

Los antecedentes

Así, Sierra admitió que en los textos sagrados se hace referencia a «un cáliz» o «un vaso», «pero nunca a 'el' cáliz o 'el' vaso, lo que denota que entonces no se le dio ningún tipo de importancia. De esta manera, sostuvo que el primero de los textos que hace referencia al Grial como tal es un título que lleva el nombre de 'Percival y el cuento del Grial', una obra de la Edad Media escrita por Chrétien de Troyes; en la que el protagonista, un campesino venido a más, observa una noche en un castillo como pasa una comitiva que lleva un espada, una lanza y una copa, pero que por la educación que recibió no se atrevió a preguntar qué era. «Al día siguiente todo había desaparecido, y una mujer que se encontró junto a la puerta del castillo le dijo que por no haber preguntado, el Grial había pasado para siempre», relató.

Sierra sorprendió a la audiencia explicando la relación entre el Grial, la supuesta espada Excalibur del Rey Arturo; la lanza de Longinos (que supuestamente se le clavó a Cristo) y la propia copa. Sin embargo, la revelación más importante la dejó, como buen contador de historias que es, para el final, cuando explicó que en la península ibérica ya había representaciones artísticas de la copa antes de que Chrétien de Troyes lo plasmara en la historia de Percival.

Sin decir que el Grial está en España, Sierra fue enumerando algunas de las ciudades 'reconquistadas' por los reinos cristianos sobre el año 1000, como Cuenca o Calcena. Tampoco dejó en el tintero el capítulo en el que Himmler apareció en el Monasterio de Montserrat para buscar el cáliz. Pero por encima de todo, Javier Sierra quiso dejar cuál era su opinión al respecto. «Las creencias en reliquias pueden ganar guerras. Creo que el Grial pudo haber sido una campaña de marketing para apoyar la idea de la Reconquista», afirmó. Ya saben, si quieren saber más solo tienen que abrir el último libro del escritor.

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