Diario Sur

Málaga pierde otro comercio cultural con el cierre de Rayuela Idiomas

‘Rendirse no es una opción’, libro que Juan Manuel Cruz sostenía ayer en Rayuela Idiomas.
‘Rendirse no es una opción’, libro que Juan Manuel Cruz sostenía ayer en Rayuela Idiomas. / Francis Silva
  • El establecimiento abandonará el sábado la plaza de la Merced después de 27 años para integrarse en la librería matriz de la calle Cárcer

Durante las últimas semanas se lo han ido comentado a los clientes que pasaban por la tienda y ayer fue el turno del correo electrónico. ‘Rayuela Idiomas se traslada’ era el encabezamiento del mensaje, a modo de vaso medio lleno, que anunciaba el cierre de la señera librería de la plaza de la Merced y su mudanza a la sede matriz de la calle Cárcer.

Después de 27 años junto a la Casa Natal de Picasso, Rayuela Idiomas bajará la persiana este sábado a las dos de la tarde, apenas un par de días antes de que la ciudad pierda otro comercio tradicional emblemático dedicado a los bienes culturales. Porque tras Rayuela Idiomas, el lunes día 31 será la última jornada –al menos por ahora– de Discos Candilejas al otro lado del mostrador en su local de la calle Santa Lucía.

A esas dos bajas se suma la triste despedida hace seis meses de la librería Li-Bri-Tos, que después de 32 años dedicada a los lectores más pequeños firmó el final de su andadura a principios de abril. Y apenas un mes después, la Librería Luces lanzaba a las autoridades locales y regionales un SOS, asfixiada por la crisis económica, por las largas obras del metro en la Alameda Principal y por el olvido institucional.

Pese a todo, el responsable de Rayuela se resiste al desaliento. «El sábado a las dos de la tarde cerraremos en la plaza de la Merced. Da pena, porque es mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucha ilusión, porque en los últimos cinco años, además, habíamos ampliado nuestra oferta cultural con cuentacuentos y pequeñas representaciones teatrales... Pero no queremos plantearlo como algo negativo», reflexionaba ayer Juan Manuel Cruz, responsable del establecimiento, un clásico en la escena cultural malagueña.

Distinguida por el Premio Nacional de Librerías en 2005, Rayuela abría sus puertas en la calle Cárcer allá por 1981, siete años más tarde saltaba a la plaza de la Merced con un local especializado en idiomas y en 2001 abría un tercer frente con la gestión de la librería del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), donde permanecería durante un lustro. Y ahora que asoma el otoño –aunque no lo parezca a la vista del termómetro–, toca volver a los cuarteles de invierno de su local primigenio en las inmediaciones del Teatro Cervantes.

«No podemos competir con un negocio como Amazon, que por otra parte presta un servicio estupendo. Lo que pasa es que se trata de una multinacional que tributa al 3% en Luxemburgo. Nos gustaría que tributase aquí. Es un trato desigual y en el sector del libro de idiomas se nota especialmente, porque son en muchos casos libros importados y los importadores marcan los precios», explicaba Cruz.

Además, el librero no se olvidaba del entorno más cercano al contextualizar el cierre de Rayuela Idiomas. «Teníamos muchas esperanzas con la remodelación de la plaza de la Merced, porque la reforma de la calle Cárcer se ha notado mucho y para bien en la librería que está allí. Sin embargo, con la remodelación, la plaza de la Merced se ha convertido en un bar gigantesco, incluso la remodelación del mercado ha ido en ese sentido. Comprendo que vivimos del turismo en primera instancia, pero me parece que se está descompensanda excesivamente esa oferta», lamentaba Cruz.

Incremento de las ventas

«Ante la suma de todas estas circunstancias, hemos optado por la sensatez, que es lo que se está viendo en todo el sector. La tónica de la mayoría de los libreros es que parece que se ha frenado la caída en la venta. En la de la calle Cárcer incluso ha habido un pequeño incremento (...) Todo eso ha hecho que nos replanteemos la situación», añadía Cruz.

Y cerraba: «El local lo dejamos, pero la especialidad de idiomas sigue vigente en un espacio propio dentro de la librería de la calle Cárcer, donde vamos a prestar el mismo servicio con la misma ilusión». Porque Rayuela sigue jugando.