Diario Sur

La maldición de Carmen Laforet

La escritora Carmen Laforet, en una charla.
La escritora Carmen Laforet, en una charla. / Cacho
  • El CAL reivindica a la autora de posguerra en la celebración del Día de las Escritoras

  • Málaga se suma al club de lectura La Tribu de Frida, que promueve el debate de obras literarias con perspectiva de género

A pesar de la distancia, sigue sorprendiendo. En pleno año 1945, el jurado del premio Nadal otorgaba el galardón de su primera edición a la escritora Carmen Laforet por su inmortal obra ‘Nada’. Entre los aspirantes estaban César González Ruano, pero el reconocimiento se lo llevó la autora. «Fue tal su éxito que ganar el premio le pasó una factura terrible y ya no pudo escribir nada tan importante», explicó ayer la investigadora y filóloga Ana Cabello, que reivindicó a Laforet como una de las grandes narradoras de posguerra en una conferencia en el Centro Andaluz de la Letras (CAL) con motivo de la primera edición del Día de las Escritoras. Y es que la maldición de Carmen Laforet sirvió no solo para retratar la trayectoria de su autora, sino también las dificultades a las que se enfrentaron muchas de las mujeres que desafiaron un mundo literario y editorial dominado por hombres en el siglo pasado.

Cabello presentó además la colección de Círculo de Lectores de grandes autoras de posguerra, que ha comenzando con la reedición revisada de ‘Nada’ y de la que también forman parte Carmen Martín Gaite, Ana María Matute y Carmen Kurtz. «Azorín incluso le reprochó a Laforet que escribiera una buena novela» con sólo 24 años, recordó la especialista Ana Cabello, que señaló que, por efecto de la dictadura, en los años 50 y 60 se produjo «un retroceso de las mujeres autoras con respecto a los años veinte». La excepción fue el premio Nadal, uno de los grandes aliados de la narrativa en femenino, donde además de Laforet fueron premiadas Elena Quiroga, Dolores Medio o las mencionadas Martín Gaite y Matute.

«Hoy en día hemos avanzado, pero seguimos teniendo un techo de cristal a la hora de reconocer una trayectoria, que es más complicado para las mujeres ya que se enfrentan al estigma de género y la crítica», aseguró ayer Cabello, que puso dos ejemplos visibles: en las escuelas, los autores que se estudian siguen siendo mayoritariamente masculinos, mientras que en los premios literarios siguen dominando los hombres.

Los avances se ven en noticias como la de este fin de semana, en la que la autora Dolores Redondo ha conquistado el Premio Planeta con ‘Todo esto te daré’, un año después de que Alicia Giménez Bartlett también se llevara el cotizado galardón con ‘Hombres desnudos’. Una realidad editorial y un apoyo de los lectores que contrasta con el reconocimiento institucional y el hecho incuestionable y llamativo de que, en las últimas dos décadas, ninguna mujer haya ganado el Premio Nacional de Narrativa. La última fue Carmen Riera en 1995.

Primera escritora

Por su parte, el director del CAL, Juan José Téllez, explicó que el Día de las Escritoras celebró ayer su primera edición y se ha instaurado anualmente el lunes siguiente al 15 de octubre, fecha reservada en el santoral a Teresa de Jesús, considerada la primera autora en castellano. «Aunque Borges decía que era la primera escritora a secas», recordó el responsable del Centro Andaluz de las Letras, que estuvo acompañado por la coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) en Málaga, Rosa del Mar Rodríguez.

Ambas instituciones aprovecharon el Día de las Escritoras para presentar también la iniciativa conjunta La Tribu de Frida, un club de lectura promovido por la editora y escritora Carmen G. de la Cueva que ya se ha hecho realidad en Madrid, Valencia, Barcelona, Gijón, Bilbao o Sevilla. Málaga se une al mapa lector de esta iniciativa con una primera sesión que se celebra la próxima semana –la veintena de matrículas ya están agotadas– con el objetivo de debatir con una perspectiva de género sobre el estilo, el género literario, los personajes y las autoras.