Diario Sur

«La impunidad es insoportable»

Dolores Redondo sostiene el galardón que la distingue como Premio Planeta 2016. :: M. Pérez / efe
Dolores Redondo sostiene el galardón que la distingue como Premio Planeta 2016. :: M. Pérez / efe
  • «Hemos aceptado que los malos se vayan de rositas, y es penoso», asegura la ganadora del Premio Planeta por 'Todo esto te daré'

  • Dolores Redondo Escritora

Un alegato contra la impunidad y la codicia y un canto a la amistad. Ambas cosas encierra 'Todo esto te daré', la novela que ha dado a Dolores Redondo (San Sebastián, 1969) el Premio Planeta. Un galardón que le entregaron los Reyes y que hace realidad el sueño que acariciaba desde la adolescencia. Permite a la autora de la exitosa trilogía del Baztán cambiar de registro siendo fiel a sí misma con una «intriga civil» que homenajea a Agatha Christie retratando lo peor de los vicios y abusos de una secular clase poderosa.

El título de su libro parte de una cita bíblica.

«Todo esto te daré, si postrándote me adoras». La invitación a la codicia que se hace en Mateo 4-9. Es una novela sobre la codicia y sobre las alianzas que forja. Sobre el pago a la codicia y su servidumbre, que es estar para siempre postrados ante el mal y en una escalada constante. Una vez que entras en esa espiral es imposible salir. Siempre se quiere más y se puede más. Lo vemos cada días en los telediarios. Siempre creen que tienen derecho a más.

¿La codicia mata?

Sí. Destruye a quien se pliega a ella. Y es amiga de la soberbia. Este país ha vivido en la impunidad durante muchísimo tiempo. Es vergonzoso ver gente, familias, grupos, asociaciones casi delictivas amparadas bajo unas siglas que se permiten cuestionar el Estado de Derecho y piensan que las cosas les corresponden porque son ellos y están ahí. Van pisando cabezas y causando un daño atroz. Esta novela es sobre la verdad y contra la impunidad.

También es un canto a la amistad.

Es un homenaje la amistad adulta, a la que vencen prejuicios, uno de los milagros más hermosos que puede experimentar un ser humano. Habla de la amistad entre hombres y como los transforma. Sobre el amor y los secretos de la pareja. Una historia de compromiso, de secretos de familia, de perversiones y de honor. Pero sobre todo una historia sobre la amistad adulta que nos permite llegar a conocer a otros superando las trabas que arrastramos durante toda la vida. Sobre la relaciones de pareja y sobre las mentiras y las cosas que no llegábamos a saber de las personas que creemos conocer mejor.

¿Es usted más optimista que derrotista?

No puedo rendirme y pensar que la codicia va a vencer. Que quedarán impunes los que mienten, avasallan y aplastan. Hemos llegado a aceptar que haya gente así, los malos, se vayan de rositas y es penoso. 'No le pasará nada no entrarán en prisión por ser quienes son. No temen a las consecuencias', decimos. Es triste. Vomitivo. No quiero aceptarlo. Y en esta novela se busca la verdad y se lucha, insisto, contra la impunidad. Habla la búsqueda de la propia verdad para buscar la verdad de los demás. No quiero aceptar que haya impunidad. Es optimista.

Usted asegura que 'Todo esto te daré' es una intriga sin policías.

Una intriga civil se diría. No hay policías. Manuel, el protagonista, es un escritor de éxito que llega a Lugo para reconocer el cadáver de su marido, Álvaro, muerto en un accidente de tráfico. Se quiere dar carpetazo a la investigación pero un guardia civil a punto de jubilarse le sugiere que puede estar encubriéndose un asesinato. La familia política del muerto tiene una gran influencia en la zona. Ha arreglado las cosas para que parezcan lo que no son. Es una investigación civil no quería que fuera policial. Que tuviera más que ver con descubrir secretos aspectos familiares ocultos y que se desentierran tirando del hilo poco a poco escarbando en esa familia odiosa. También, insisto, es un alegato contra la impunidad de esas familias que han mantenido privilegios durante siglos, que por desgracia aún existen, y que salen impunes de cualquier problema que le rodea.

El jurado ha recalcado que la novela tiene algo que recuerda a las obras de Agatha Christie.

Sí, en cuanto homenaje a esas novelas que transcurren dentro de una gran mansión en la que todos los miembros de la familia son sospechosos. Todos se enmascaran tras unos modales exquisitos pero les corroe el odio y los rencores. La avaricia y la sombra del dinero planean por detrás. Agatha Christie dijo que sólo hay dos tipos de personas capaces de vivir totalmente despreocupados: los vagabundos y los aristócratas que durante siglos y siglos han venido haciendo lo que le daba la real gana sin pensar a quien dañaban o afectaban.

La trilogía del Baztán era absolutamente femenina y ahora fabula sobre la amistad entre hombres.

Las mujeres de la trilogía son una fuerza matriarcal en una cultura matriarcal que estaba en centro de la novela. Ésta es justo lo contrario. Me permite meterme en la piel de tres hombres muy distintos: un escritor de 52 años, un guardia civil de 58 y un sacerdote de 44. Me han permitido ver desde una perspectiva masculina el amor, la fidelidad, la infidelidad, la lealtad y si el peso de lo que llevamos a cuestas durante toda nuestra vida. Enfrentarlos ha sido terrible y me ha hecho crecer.

¿Se acabó la serie de Amaia Salazar?

No. Nunca me he sentido presionada por el lector. Sabía que no estaba escribiendo de Amaia Salazar pero he prometido que volveré. Me apetece, pero había otras historias que quería abordar, otros paisajes personajes y perspectivas que el Baztán no me permitía.

¿El paisaje vuelve a ser protagonista en su nueva novela?

El escenario nunca es casual para mí. El paisaje tiene importancia crucial. En este caso La Ribeira sacra gallega tiene las connotaciones literarias de los paisajes que adoro, que nunca son los de postal. Son esos en los que te preguntas por qué los humanos decidieron instalarse allí. Un lugar de orgullo de lucha. Lo descubrieron los romanos para cultivar vino hace más de 2.000 años y apenas ha variado y que los monjes llenaron de románico y de conventos y lugares de retiro. Me robó el corazón.

¿Si no tiene paisaje no tiene novela?

Pude decirse así. La magia de este radica en el modo de vida de los pobladores, en las unas creencias y las tradiciones están tan arraigadas que no es fácil encontrar respuestas lógica. Necesito paisajes que transforme a las personas, que las conviertan en héroes, como este que genera el sentido del orgullo por una tierra que es un pedregal orillas del río pero que al mantenido durante milenios con un sacrificio enorme.

¿Todos tenemos secretos que nos llevaremos a la tumba?.

Parece que sí. Manuel comprende que no conocía Álvaro tan bien como pensaba. Es un mar de dudas y se plantea hasta qué punto ha vivido de espaldas una realidad que no quería conocer.