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Retrato de H. P. Lovecraft incluido en el libro de GasMask.
Retrato de H. P. Lovecraft incluido en el libro de GasMask. / SUR

H. P. Lovecraft: luces sobre el genio del terror

  • La editorial malagueña GasMask lanza una ambiciosa biografía que desmiente algunos mitos sobre el escritor

El niño volvió a la impresionante casa de los abuelos cuando tenía tres años. Su padre había ingresado en un manicomio. Su madre seguiría el mismo camino, aunque antes tuvo tiempo de perseguirle mientras montaba en bicicleta, de obligar a sus cuidadores a caminar de costado para evitar que se lastimase, de dejarle crecer el cabello y vestirle como a una niña hasta que el pequeño se rebeló ya con seis años. La madre le cortó el pelo y cualquier lazo afectivo. Más de dos décadas después, aquel niño le enseñaría a su breve esposa sus mechones amortajados en aquella caja.

La vida de Howard Phillips Lovecraft ofrece elementos de sobra para presentarlo como un personaje excéntrico. Sus ideas conservadoras y racistas tampoco ayudaron a endulzar su imagen. Y para colmo, en su obra se dedicó a inocular hasta el tuétano el miedo en sus lectores. Conclusión: un ogro que asustaba en su vida y en sus páginas.

Y, sin embargo, buena parte de esa construcción mental está basada en estereotipos que ahora intenta desmontar, o al menos atemperar, ‘H. P. Lovecraft. El caminante de Providence’, la ambiciosa biografía sobre el autor norteamericano escrita por Roberto García Álvarez y publicada por el sello malagueño GasMask. De hecho, la semblanza sobre el creador de ‘Necronomicón’ y Cthulhu representa el proyecto de mayor calado emprendido por la joven editorial que acaba de cumplir su primer aniversario.

«Por extensión (750 páginas), por labor de investigación... En todos los sentidos, se trata de nuestro libro más ambicioso. Nos la quisimos jugar porque pensamos que merecía la pena y estamos muy satisfechos de la respuesta del público», acota el editor Miguel Ángel Villalobos, que ya ha puesto en marcha la primera reimpresión del libro tras agotar la edición inicial.

Villalobos recuerda que han pasado más de cuatro décadas desde la última biografía de Lovecraft publicada en español. «Hasta ahora se había ofrecido una visión sesgada y poco documentada del personaje. En este tiempo han aparecido nuevos documentos e investigaciones en las que se apoya esta biografía, que es la aproximación más actual a la figura de Lovecraft», defiende Villalobos.

«Lovecraft era excéntrico y muy conservador, nada de eso se edulcora –sigue el editor– pero no era tan asocial ni huraño como se ha presentado. Tenía amigos, viajó bastante y era muy aficionado a dar paseos, de ahí el título de la biografía».

La tesis fundamental de la investigación aparece ya en las primeras páginas del volumen: Lovecraft creó un personaje sobre sí mismo que acabó devorando a la persona que en realidad fue. «Lovecraft había vivido la vida que los demás esperaban de él. Y eso hace que en sí su vida sea más apasionante e interesante que cualquiera de sus historias; y acaso sea esta su gran historia», rubrica García Álvarez en el proemio del libro.

«El peso cultural de su obra y la influencia que sus trabajos han ejercido en toda la ficción de la segunda mitad del siglo XX van mucho más allá de lo que cabría pensar de un escritor de cuentos de miedo que sólo fue capaz de publicar en revistas de poca monta y que sólo al final de su vida vio un libro suyo publicado por sus amigos», escribe el biógrafo antes de reivindicar el influjo de Lovecraft en autores y disciplinas diversas, desde Thomas Pynchon a Woody Allen, pasando por Jorge Luis Borges, Humberto Eco y Gore Vidal.

La biografía de GasMask busca por tanto mostrar a un «Lovecraft desconocido», a «un pensador que poco tiene que ver con el tópico del amargado racista y conservador», en palabras de García Álvarez, que no olvida el eje central del pensamiento del autor: todo es materia, el tiempo y el espacio son tan inmensos que el hombre apenas importa en medio del universo.

Y a esa manera de pensar la llamó «terror cósmico». Casi nada.