Diario Sur

Radiografía de las relaciones tóxicas

La psicóloga Silvia Congost, ayer, durante su charla en el Aula de Cultura de SUR.
La psicóloga Silvia Congost, ayer, durante su charla en el Aula de Cultura de SUR. / Nuria Faz
  • La psicóloga Silvia Congost advierte contra la dependencia emocional en el Aula de SUR

  • La especialista asegura que, en estos casos, la pareja ya está rota, pero tomar la decisión de dejarlo es difícil porque es una «adicción»

La primera sorprendida fue la propia conferenciante. No estaba acostumbrada a ese tipo de auditorio. Y no es que a sus charlas vaya poca gente, todo lo contrario. Como le suele ocurrir, el salón de actos del CAC Málaga estaba ayer lleno para escuchar a la psicóloga Silvia Congost en la sesión organizada por el Aula de Cultura de SUR. Lo que dejó impresionada a la protagonista de la conferencia fue el publico y lo comentó al saludar: «Normalmente son mayoría de mujeres las que vienen a escucharme, pero aquí está muy repartido y veo muchos hombres». Ante esos espectadores paritarios interesados en sus reflexiones sobre el amor, la especialista comenzó por hacer una confesión. Ella misma fue víctima de una relación tóxica que sabía que tenía que terminar, pero que no podía afrontar porque se había convertido en una «adicción». «A veces me veía yo diciéndole algo a mis pacientes que después no era capaz de aplicármelo», reconoció la psicóloga que, a partir de su experiencia personal y profesional, formuló una radiografía de las relaciones irreversibles en las que la única salida es la ruptura.

‘¿Sufres por amor? Dependencia emocional y relaciones tóxicas’ fue el ilustrativo título de la conferencia de Congost, una actividad del Aula de SUR que contó con el apoyo de la Obra Social La Caixa. Y bajo la premisa principal, la experta realizó una tipología de los casos perdidos. El primero de ellos lo denominó ‘Cuando ya no me aman’ y se produce en el momento en el que uno confiesa a su pareja que ya no está enamorado. «Entonces es cuando se escucha eso de ‘voy a luchar’ por él o ella, pero en una si hay lucha es que va a haber heridos y eso no es una relación de pareja sana», aseguró la psicóloga que diferenció esta actitud final con las discusiones, conflictos y problemas «que hay en toda pareja, pero que ayudan a crezcan como personas».

El segundo caso del que habló fue ‘dejo de ser yo’, que es común en parejas que no tienen los mismos proyectos de vida. «Por el hecho de estar con esa persona vamos cambiando y uno no acaba sabiendo ni como era antes de la relación», explicó Silvia Congost que señaló que la falta de autoestima suele estar detrás de este abandono de sí mismo y de la consecuente dependencia emocional.

El último caso sin remedio y el más preocupante a nivel social es el del ‘maltrato psicológico o físico’, por lo que la experta recomendó estar «alerta» a cualquier menosprecio o ridiculización por parte de la pareja porque suele estar en el principio de este proceso extremo de dependencia emocional que vulnera el respeto y la dignidad de la persona.

Prolongar la dependencia

Ante estas situaciones, la única salida es la ruptura, aunque esta decisión suele ser siempre la última ya que es la más difícil de afrontar. De hecho, Congost también formuló ayer otra trilogía de lo que llamó las «creencias irracionales» para prolongar la dependencia de la pareja. La primera es el futurible ‘¿Y si cambia?’, la segunda es el miedo a la pérdida con ‘¿Y si no encuentro a nadie como él/ella?’ y la tercera excusa tiene que ver con los celos, ‘¿Y si lo/a dejo y viene otro/a y se lo lleva arreglado/a?’. En cualquier caso, la dependencia emocional empuja a mantener la relación más allá de cualquier aspecto racional, por lo que la psicólogo utilizó la metáfora de la entrevista de trabajo para elegir pareja. «Tenemos que seleccionar a la persona que no nos hunda la empresa», señaló la experta que añadió que el contrato se debe ir renovando cada día para que la relación funcione.

Congost, que fue presentada por el director del Aula de SUR, Pablo Aranda, ofreció también tres líneas básicas que tiene que cumplir toda pareja, comenzando por la sexual –aunque si falla esta es la «más fácil de solucionar con terapia»–, la amistad – «es la primera persona de la que nos acordamos cuando nos pasa algo bueno o malo»– y la confianza – «tener la certeza de que no nos va a hacer daño»–. En base a todo ello, concluyó su charla con una máxima: «Si te tienes que anular para que el otro sea feliz, estás con la persona equivocada».