Diario Sur

SOS de las pequeñas librerías de Málaga

Lectores en una librería de Málaga.
Lectores en una librería de Málaga. / C. Moret
  • Una moción del PSOE en la Comisión de Cultura propone subvenciones al sector que faciliten su subsistencia

  • Los libreros manifiestan su difícil situación tras la desaparición de Libritos y anunciar Luces que se ve abocada al cierre en «pocos meses»

Se conocen diferentes versiones de la copla popular «Málaga, ciudad bravía, que entre antiguas y modernas tiene quinientas tabernas y una sola librería». Más o menos literal, esta escena del pasado que ya tiene poco de real volvió a ser invocada ayer al conocerse la difícil situación que atraviesan los libreros malagueños. Así, tras la reciente desaparición del establecimiento más famoso y querido en literatura infantil en la capital, Libritos, ayer surgió la voz de alarma desde otra firma reconocida, Luces, que anunció una situación económica extrema que la aboca al cierre «en unos meses». Una situación agravada «por un año 2016 que ha empezado mal en ventas», aseguran desde la Federación Andaluza de Libreros. Por ello, el PSOE propuso ayer en la Comisión de Derechos Sociales, Cultura, Educación, Deporte y Juventud del Ayuntamiento de Málaga una moción de apoyo al sector, que permita crear una línea de subvenciones para la organización de actividades en las librerías.

Al hilo de esta situación, el portavoz del PSOE en la comisión, Daniel Pérez, presentó una moción de apoyo integral a las librerías y al fomento de la lectura, que, tras incluirse alguna enmienda, fue aprobada por unanimidad por todos los grupos políticos en el Ayuntamiento. Así, se acordó que la red de bibliotecas municipales organice parte de sus actividades en las propias librerías o que se aumente la partida de compra de libros por parte del Ayuntamiento y que se intente beneficiar a las pequeñas librerías –la concejala de Cultura, Gema del Corral, dijo que este año habían subido el gasto un 40%–. La discusión estuvo en la creación, a través del Instituto Municipal del Libro –que no ha desaparecido pero ha quedado como un ente testimonial en el organigrama del Ayuntamiento–, de una línea de subvenciones para que las propias librerías malagueñas organicen su propio programa de actos y fomento de la lectura. Una iniciativa que se propuso «estudiar» para lo cual se pidió un informe de viabilidad por parte del secretario municipal.

La aparición de estas ayudas públicas podrían paliar la situación límite de algunas librerías como Luces, cuyo copropietario, José Antonio Ruiz, lanzó ayer un SOS que evite el cierre de este popular local de la Alameda Principal. «Desgraciadamente, si no se pone remedio en unos meses la única librería que quedará en el centro será la de calle Nueva, que pertenece a una gran cadena», comentó.

Puntilla de las obras del metro

Creada en 2003 por José Antonio Ruiz y Pilar Villasana, Luces es una de las pocas librerías de capital «cien por cien malagueño» que quedan en el centro. Según el propietario, en la empresa trabajan 16 personas y el pasado 2015 vendió 140.000 libros. No obstante, la empresa atraviesa una situación insostenible por la «parálisis de compra» debido a la crisis económica, la «inestable situación política» y la «feroz competencia de la venta por Internet». A esta coyuntura, Luces ha unido un problema muy particular por las «obras del metro», por lo que Ruiz pidió que se vuelva a recuperar el paso peatonal por la Alameda para reactivar las ventas.

Por su parte, Miguel Ángel Díaz, responsable en Málaga de la Federación Andaluza de Libreros, señaló que, aunque no habían recibido comunicación de la moción ayer del PSOE, se mostró a favor de la creación de estas subvenciones para organizar actividades, ya que «la librería tradicional tiende a desaparecer si no se convierte en un centro cultural». «De hecho, si Luces no ha cerrado antes es porque organiza todas las semanas actividades, pero para ello también hace falta inversión y dinero», explicó Díaz que avanzó que, aunque aún no hay datos oficiales, «los meses de febrero y marzo han sido muy malos para las ventas a nivel nacional».

Por su parte, el propietario de Luces también se refirió a las ayudas para la organización de actos en librerías y comentó sentir «envidia sana» de París, que «cuentan con ayudas municipales para proteger este comercio cultural y que no desaparezca». Por ello, exclamó una última petición ante el auditorio de concejales que lo escuchaba: «¡Qué el ayuntamiento nos compre libros alguna vez!».