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Carlos A. Segovia: «Ahora estamos empezando a entender el Corán»

El investigador Carlos A. Segovia ofrece hoy una conferencia.
El investigador Carlos A. Segovia ofrece hoy una conferencia. / SUR
  • El filósofo y experto en Estudios Islámicos ofrece hoy la coferencia ‘Jesús en el Corán’ en el Aula de Cultura de SUR y el Aula de Historia de La Térmica

«Conocemos más sobre lo que no es el Corán que sobre lo que es». Así comenzará hoy su conferencia el filósofo y experto en Estudios Islámicos Carlos A. Segovia (Londres, 1971) que hablará en el Aula de Cultura de SUR y el Aula de Historia de La Térmica de una presencia muy desconocida, la de ‘Jesús en el Corán’. Una influencia cristiana que este especialista ha perseguido e investigado en las páginas del libro sagrado musulmán, cuyos orígenes en el siglo VII no están nada claros. Un texto «complejo», a juicio de Segovia, que confirma que el Corán no es solo un desconocido para Occidente, sino también para los propios estudiosos de estos textos sagrados. «Ahora estamos empezando a entenderlo», asegura el historiador.

Precisamente, Carlos A. Segovia utiliza la religión comparada para explicar que, frente al cristianismo y el judaísmo, «la investigación con métodos críticos e históricos sobre la religión islámica está muy por detrás, por lo que es un reto». Yuna de las parcelas sobre las que este investigador ha puesto el foco es precisamente el trasfondo cristiano de las escrituras musulmanas. Y como ejemplo no sólo está la presencia de Jesucristo, sino también de su madre. «María es mencionada muchas más veces en el Corán que en el Nuevo Testamento», revela Segovia que añade que el libro sagrado del Islam también «defiende la concepción y virginidad de la madre de Jesús».

En esta línea, el historiador y filósofo manifiesta que, pese a la interpretación habitual de Cristo como un profeta más para la religión musulmana, los textos coránicos lo sitúan por «encima del resto» y es denominado como «el verbo de Dios» o un «espíritu procedente de Dios», lo que no se dice del resto de enviados. Y aunque el Corán considera el cristianismo como una religión superada por el Islam, el investigador pone de manifiesto «la extraordinaria similitud entre el modo en que Jesús es representado en el libro sagrado musulmán y en los anteriores textos cristianos, lo que nos obliga a hacernos preguntas».

Anterior a su origen

Llegados a este punto, Carlos A. Segovia confiesa que su mirada es únicamente académica y que su hipótesis de trabajo no está motivada desde la creencia en el cristianismo, «ya que no tengo vinculación confesional». Y desde esa independencia, constata que en algunos de los textos que componen el «puzzle» del Corán se observa la influencia tanto de las escrituras canónicas de Lucas como de los evangelios apócrifos. Y en base a estos y otros estudios, Segovia maneja la hipótesis de que el Corán, que se ha fechado aproximadamente en el año 650, pudo tomar entidad «50 o 60 años antes». «Aunque esto no hay manera de probarlo científicamente, sino que se apoya en el relato de los orígenes del islamismo», apostilla este investigador, que es hijo del legendario guitarrista Andrés Segovia. «Nací cuando mi padre estaba de gira por el Reino Unido y soy muy melómano, pero no continúe por la formación musical», explica el historiador.

Sobre la «inquietud» que crea la cultura musulmana en la actualidad, sobre todo en Occidente con los atentados de ISIS y Al-Qaeda, Carlos A. Segovia asegura que «decir que el Islam es una religión violenta es un disparate, al igual que lo contrario, la idea de que es una religión de paz también es un disparate». «Las confesiones no tienen esencia, sino que son aquello que la gente hace con ellas», asegura el historiador, que añade que los musulmanes son «tan pacíficos y violentos como el resto de religiones».

Las investigaciones de Segovia están alejadas de las cuestiones actuales del Islam, aunque el experto observa una posible lectura en la «ambigüedad» de los comienzos de esta creencia fundada por Mahoma, lo que «puede ser una antídoto a las ideas cerradas sobre esta identidad religiosa».