Javier Calleja convierte en un juego coleccionar obras de arte

El creador malagueño agota en unos minutos una serie de 200 juguetes editados por una web asiática

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Quisieron quedarse con uno de recuerdo. En España eran las cuatro de la madrugada en la noche entre el lunes y el martes. A esa hora se abría la venta ‘on line’ y en lo que tardaron en buscar la tarjeta de crédito para hacer la compra, se habían agotado los 200 ejemplares. Así que Javier Calleja y su mujer tendrán que ingeniárselas para hacerse con uno de los ‘art toys’ (juguetes artísticos) que el autor malagueño ha realizado por encargo de la plataforma cultural ‘on line’ Apportfolio.

En apenas unos minutos, la web asiática vendía a razón de 460 dólares (algo más de 390 euros) cada una de las figuras de fibra de vidrio realizadas a partir de una obra sobre papel de Calleja. «A raíz de la exposición que hice en Hong Kong la pasada primavera, se pusieron en contacto conmigo para plantearme el proyecto y me pareció una oportunidad muy sugerente», acota el artista malagueño.

«Ese tipo de piezas suelen adquirirlas personas que están muy al tanto de lo que sucede en el mundo del arte, bien informadas, que a través de estas adquisiciones se adentran en el coleccionismo de obras de arte. Muchos de quienes empiezan comprando ‘toys’ acaban formando su propia colección de obras únicas», esboza Calleja al hilo de la extraordinaria acogida que ha recibido la serie de ‘Missing the blue sky’.

Javier Calleja rubrica la serie limitada y numerada de juguetes artísticos que se ha agotado en apenas unos minutos. Colección. Cada pieza mide 32 centrímetros de alto y ha salido al mercado por un precio de 390 euros. / Sur

El autor detalla que cada pieza tiene 32 centímetros de alto por 16 de ancho y que se trata de una serie limitada, firmada y numerada. «Mi trabajo tiene mucha conexión con Asia. Más que con la estética del manga, creo que está relacionado con el mundo del dibujo, del ‘cartoon’ y ese tipo de personajes. Recuerdo, por ejemplo, que el profesor Iván de la Torre habló de nosotros como la ‘Generación Mazinger Z’, por la influencia que ese tipo de imágenes han tenido en nuestra obra. En cualquier caso, es cierto que mi trabajo está teniendo una gran aceptación en Asia y en América», añade el autor.

Proceso creativo

«En Apportfolio me propusieron, a partir de uno de los cuadros de Hong Kong, realizar una figura de medio cuerpo, pero les planteé hacer una de cuerpo entero. Fui realizando propuestas y sus diseñadores le fueron dando forma, sugiriendo las texturas, los colores... Ha sido un proceso muy enriquecedor, porque me ha permitido conocer un ámbito relacionado con mi trabajo que desconocía », detalla el artista malagueño.

«Una iniciativa con esta te da a conocer mucho más allá de una exposición. Hablamos de un mercado muy complejo y diverso y una acción así ofrece una visibilidad notable», reflexiona Calleja, que piensa seguir explorando las posibilidades del Lejano Oriente. Una gran exposición espera en Tokio para la segunda mitad del año que viene, sin olvidar sus proyectos en Alemania y España. Y así, la ‘sala de juegos’ de Calleja sigue creciendo.

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