James Franco, triunfador 'desastroso' y divertido

El director y actor James Franco, con la Concha de Oro que ganó por 'The Disaster Artist' :: J. Etxezarre. EFE

Se llevó la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, que premió por segunda vez a una mujer como mejor directora

ÓSCAR BELATEGUI SAN SEBASTIÁN.

'The Disaster Artist', de James Franco, se alzó ayer con la Concha de Oro por su retrato de un Hollywood como máquina que fabrica y tritura sueños. Fue en una edición del Festival de San Sebastián que se recordará por ser el año en que Fapae estalló por los desembarcos por Netflix y Movistar. El año en que las productoras tradicionales de cine se sacaron los ojos y los nuevos operadores de internet y la televisión tomaron el testigo. Y también el año en que la Concha de Plata a la mejor dirección fue para una mujer y 'Handia', la cinta más ambiciosa y redonda de la historia del cine vasco, ganó con justicia el Premio Especial del Jurado.

La Concha de Oro sorprendió por la tradición del palmarés donostiarra, que siempre ha preferido premiar la cinta rumana de turno en vez de un cine más popular. John Malkovich, presidente del jurado, tuvo que gozar con este divertimento cinéfilo. James Franco, el actor de 'Spider-Man' y '127 horas', lleva muchos años dirigiendo. En 'The Disaster Artist' además da vida a su orate protagonista, Tommy Wiseau, un director con 'look' a lo Mario Vaquerizo que en 2003 perpetró 'The Room', un drama tan malo que se ha convertido en título de culto en sesiones golfas para cachondearse de él.

PALMARÉS

Concha de Oro
'The Disaster Artist', de James Franco.
Premio Especial del Jurado
'Handia', de Jon Garaño y Aitor Arregi.
Concha de Plata al mejor director
Anahí Berneri, por 'Alanis'.
Concha de Plata a la mejor actriz
Sofía Gala, por 'Alanis'.
Concha de Plata al mejor actor
Bogdan Dumitrache, por 'Pororoca'.
Premio del Jurado al mejor guion
Diego Lerman y María Meira, por 'Una especie de familia'.
Premio del Jurado a la mejor fotografía
Florian Ballhaus, por 'The Captain'.
Premio del Público
'Tres anuncios en las afueras de Ebbing, Misuri', de Martin McDonagh.

Al igual que 'Ed Wood', 'The Disaster Artist' es el retrato de un patán sin talento al que mueve el entusiasmo. Si en la cinta de Tim Burton el personaje resultaba cándido y naíf, el Wiseau de Franco deviene más misterioso e inquietante. El director no se ríe de él pese a su absoluta falta de talento, porque en Hollywood el fracaso y el éxito son las dos caras de la misma moneda. El resultado es una comedia divertidísima que encandilará a los cinéfilos. Franco la ha rodado con tanto rigor que en los títulos de crédito compara escenas originales de 'The Room' con las suyas, sin que casi se advierta la diferencia. Se estrena en enero.

La mejor actriz del festival fue Sofía Gala, la protagonista de 'Alanis', de Anahí Berneri, drama argentino sobre una madre con un niño de un año y medio que ejerce la prostitución de forma casera y sin darle más importancia que la de buscar la economía necesaria para sobrevivir. Ambientada en un barrio marginal de Buenos Aires, 'Alanis' habla de la búsqueda de la dignidad sin cargar las tintas dramáticas. Berneri, miembro del jurado en la pasada edición del Zinemaldia, se hace asimismo con la Concha de Plata al mejor director por un filme que algunas salas de su país se niegan a exhibir al reivindicar el cuerpo de una mujer no estetizado, sin filtros. Por segunda vez en los 65 años del festival, el premio recae en una mujer.

El premio a la interpretación masculina fue para el rumano Bogdan Dumitrache por 'Pororoca', la cinta que más sonaba para la Concha de Oro. Borda a un padre que pierde a su hija pequeña mientras juegan en el parque. El filme, comprado por la distribuidora bilbaína Barton Films, es la búsqueda de la niña y el descenso a los infiernos de un hombre que pasará de la civilización al primitivismo. ¿Cuál ha sido la película del festival? 'Fe de etarras'. No se verá en cines. Nuevos tiempos.

Con 'Handia' los autores de 'Loreak' dan un paso más en su empeño de llegar al mundo con historias locales rodadas en euskera. El Gigante de Altzo inspira un filme complejo y sugerente que trasciende de la biografía de un personaje real con un aura mitológica, Miguel Joaquín Eleizegi, que con sus 2,42 metros fue considerado el hombre más alto de su época. «Es una película sobre cómo la realidad va transformándose, cambiando como el propio gigante», defendieron en San Sebastián sus directores, Jon Garaño y Aitor Arregi.

Realidad y leyenda, pasado y progreso, fe y razón son algunos de los temas de una cinta de irreprochable factura técnica que salta de las guerras carlistas al Londres victoriano. Y todo con un presupuesto de 3,5 millones de euros que parece triplicarse en pantalla. Su triunfo en San Sebastián debería ser el trampolín para repetir el afortunado viaje internacional de 'Loreak'.

Más

Fotos

Vídeos