«Este horario no tiene sentido»

Álvaro Cabrera

Malagueños y turistas se sorprenden al toparse con el Museo de Málaga cerrado por la tarde

REGINA SOTORRÍO

Ángela Escribano y sus dos hijos venían de Marbella a pasar el día en Málaga y, de camino, recorrer una vez más las salas del museo. Una joven lituana que reside en Málaga quería enseñárselo a una amiga austriaca de visita en la ciudad. Para el alemán Peter Hager era una de las paradas incluidas en su primer día de turismo por la capital de la Costa del Sol. Pero ninguno entró ayer en la Aduana. Rondaban las seis de la tarde y el Museo de Málaga llevaba ya casi tres horas cerrado. El nuevo horario de verano (de 9.00 a 15.00 horas) sorprendió a malagueños y turistas con los portones de la Aduana clausurados a cal y canto. Era el sábado tarde del 17 de junio y la situación se mantendrá así hasta el 15 de septiembre.

Noticias relacionadas

«No tiene sentido. Es lamentable justo ahora, con la gran afluencia de turistas que hay en Málaga. Y con todos los demás museos de la zona abiertos por la tarde», decía Escribano.

El Museo de Málaga se sumó el pasado viernes al horario estival común a todos los recintos museísticos, arqueológicos y monumentales gestionados por la Junta de Andalucía. Según el convenio colectivo de los empleados de la Administración regional firmado en 2014, el cierre se adelanta de las 20.00 a las 15.00 horas en plena temporada alta veraniega (de martes a domingo). Se aplica en el Museo de Málaga y también en el Conjunto Arqueológico de los Dólmenes de Antequera, a punto de celebrar su primer año como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En este caso, no obstante, se organizan visitas guiadas al atardecer, de 20.30 a 22.30 horas, previa reserva.

Propuestas

Frente a los portones de la Aduana, Escribano apostó por buscar soluciones. «Quizás se puedan establecer colaboraciones con estudiantes de universidades o incluir una excepción en lugares de mayor afluencia turística», sugería. «Y ¿por qué no lo hacen al revés? Por la mañana estás en la playa y por la tarde vas de museos», proponía María Ángeles Fernández, madrileña de visita en Málaga.

«Impactada» se declaraba una joven lituana que vive en Málaga. «Quería enseñárselo a mi amiga austriaca que ha venido a verme porque es un buen museo donde encuentras pintura, escultura, arqueología... y conoces la historia de Málaga. Entendería que lo hicieran en invierno así, pero, ¿por qué en verano? ¡Está en una ruta turística!», se preguntaba contrariada. Para Janina Buczynska, inglesa afincada en la ciudad, simplemente «no se entiende». Esta hubiera sido su sexta entrada al museo y acudía por la tarde, como siempre. «Llevamos esperando muchos años para que abran y ahora esto», reflexionaba.

Después de visitar la Catedral, la Alcazaba y Gibralfaro, el Museo de Málaga era la siguiente parada en su guía para el alemán Peter Hager, recién llegado a la ciudad. «Estoy decepcionado. Me interesa la historia y quería verlo», contó. Hoy «volverá». Eso sí, de 9.00 a 15.00 horas.

«Pero, ¿mañana por la mañana abre seguro, no?», preguntaba más de uno a la periodista. Ningún cartel en la entrada informaba del cambio. «Quien ahora se acerque no sabe si es que volvemos a tener obras, si está cerrado por algún problema o qué es lo que pasa», lamentó Rafael Martínez, presidente de la Asociación Amigos del Museo de Málaga.

Para Martínez, tras 20 años reclamando ‘La Aduana para Málaga’ y una inversión estatal de 40 millones de euros, esta medida es «nefasta». «De 9 a 3 parece una oficina más que un museo», añadió. Él esperaba que saltara la noticia, conocía el horario establecido por la Junta a nivel andaluz, «pero por ser este el primer año, se tendría que haber buscado una fórmula para tener el museo a disposición de los ciudadanos». Eugenio Chicano, presidente de la Fundación Aduana-Museo de Málaga, recibió con extrañeza la información: «Es la primera vez en mi vida que oigo que un museo cierra en verano por las tardes». No obstante, prefirió esperar a tener más información para pronunciarse en detalle. «Estoy del lado de los trabajadores, pero me gustaría también ver razones de peso que me convencieran de esta medida», concluyó.

Fotos

Vídeos