Un hallazgo monumental

Paco Melero (de rojo) y el resto del equipo junto a la entrada monumental. /F. Torres
Paco Melero (de rojo) y el resto del equipo junto a la entrada monumental. / F. Torres

Un equipo de arqueólogos descubre un acceso desconocido a Cártama construido en el siglo III antes de Cristo, único en la provincia de Málaga

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

El centro histórico de Cártama lleva desde 2005 siendo objeto de numerosas intervenciones arqueológicas. En un espacio considerablemente reducido y compacto se combinan numerosos restos de diferentes civilizaciones y épocas, componiendo el que será el futuro parque arqueológico de la ciudad. Paco Melero es el arqueólogo responsable de todo el proceso, que lleva trece años en lento pero constante avance. La última campaña, empezó en abril de 2017 y finalizó hace una semana (todavía quedan algunas tareas de inventariado y documentación, pero el trabajo de campo ha concluido), ha dado sus frutos. En concreto, dos hallazgos, uno de ellos singular en la provincia de Málaga.

El descubrimiento principal de la última intervención es «de una naturaleza muy singular», según explica Melero a SUR en una visita a la zona. A simple vista se trata de una escalera que podría dar paso a cualquier punto de la ciudad, pero se trata de una construcción única con una función muy específica: un acceso de corte monumental a la polis cartameña.

El altar descubierto es similar a uno que se excavó en el entorno de la Catedral de Málaga

Actualmente la estructura está cortada por las casas más modernas, pero coincide con la muralla del siglo IIIa. C. (construida en plenos enfrentamientos de las Guerras Púnicas), que recorre la plaza, uno de los elementos arquitectónicos más importantes del conjunto. De hecho, junto a la entrada monumental, en esta última campaña se han descubierto doce metros más de la estructura defensiva –ya hay clasificados más de cuarenta metros–.

Melero explica que, durante los trabajos, descubrieron el primer escalón del acceso, todavía sin saber de qué se trataba. «Pensábamos que podía salir una casa, pero luego seguimos encontrando más peldaños hasta que vimos que coincidía con el suelo de la ciudad asociándose con la muralla». Por tanto, el descubrimiento también pertenece al siglo IIIa. C., aunque todavía están pendientes los trabajos de datación con los que precisar su antigüedad.

Vista del santuario del siglo V a. C.
Vista del santuario del siglo V a. C. / F. Torres

La entrada monumental cumplía con una función clara en la sociedad de la época:«Es un acceso de representación». En los peldaños hay restos de un estucado blanco que hacía lucir los minerales –«hay que imaginársela cubierta por completo, embellecida»–, aclara el arqueólogo. Según apunta, en aquellos tiempos, las ciudades solían tener dos entradas, una para carretas, práctica y centrada en facilitar el tránsito comercial;y otras de este corte, monumental, con grandes escalones y graderíos. «Tenían un carácter de propaganda para engrandecer la entidad de la ciudad y el poder que había dentro».

Finaliza la última campaña de excavaciones en la plaza principal, que estará conectada con el museo histórico de la ciudad

Melero explica que hay bastante documentación sobre accesos de este tipo en revistas científicas y especializadas, de gradas como estas, aludiendo a esta función promocional de las civilizaciones que las construían. Sin embargo, «en Málaga no hay estructuras de este tipo», comenta Melero. El especialista recurrió a Eduardo García, experto en cultura fenicia e íbera de la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía para confirmar sus teorías: «Este hallazgo será un reclamo para el futuro parque arqueológico del municipio».

Un santuario del siglo V a. C.

El otro descubrimiento es un santuario de época íbera. Está compuesto por un altar con muros de tierra en el que se aprecian los enlucidos.En el centro hay restos de materiales quemados donde se hacían los sacrificios. Melero explica que es del siglo V a. C., como se puede apreciar por el pavimento de arcilla rojiza propia del periodo histórico. «Se distingue el acceso a la sala y el enfoscado de cal; son unos restos poco impactantes pero muy interesantes, ya que se pueden apreciar muchos detalles pese a tener 2.500 años», comenta. El santuario está conectado con otra de las habitaciones descubiertas en la primera intervención de la plaza, que tuvo lugar en 2005. Aunque a simple vista no es igual de llamativo que el acceso monumental, permite conocer con detalle los hábitos religiosos de la civilización que utilizó las dependencias.

A diferencia del otro descubrimiento, este no es único en la provincia de Málaga: «Se encontró un altar similar en el entorno de la Basílica de la Encarnación, en la capital». El de la Catedral tiene forma de piel de toro y es ligeramente más antiguo que el que se ha encontrado en el centro de Cártama. En la plaza se pueden contemplar numerosos restos de un simple vistazo. Los nuevos descubrimientos se suman a una cabaña del siglo VIII a. C., a la coracha nazarí a la que se puede acceder.

Con los trabajos del museo pendientes, el Ayuntamiento ha tomado la decisión de dejar de excavar y expropiar viviendas para indagar en sus cimientos, porque «en Cártama basta con levantar una piedra para encontrar una vasija o restos de una edificación de gran valor histórico», bromea Melero.

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