Crítica de teatro

Le gustaría a Shakespeare

ÓSCAR ROMERO

La ESAD de Málaga, en la semana de celebración de los setenta años de la implantación de la enseñanza oficial de teatro en esta ciudad. La escuela, superior e independiente del Conservatorio desde 1988, ha programado un original montaje del 'Macbeth' de William Shakespeare y en adaptación libre de Simón Ramos, bajo la dirección de Eun Kang, e interpretada en todos sus personajes por Simón Ramos y Pape Labraca. Todos ellos fueron graduados en ese centro y Juan Álvarez de Toledo, profesor de acrobacia del centro, ha sido el encargado del montaje de lucha acrobática expresiva. Todos juntos han logrado uno de los montajes más bellos y sugestivos que se puedan gozar en el panorama escénico del país de esta temporada. Sus excelencias se sustentan en una creativa versión, que adapta el texto original creado por el genio de Shakespeare y que Simón Ramos convierte en un alucinante espectáculo audio visual, con solo árboles (palos decía Lope de Vega), dos actores (como dijo también Lope) y una pasión. Macbeth ofrece dos grandes pasiones en su conflicto: la ambición y también el remordimiento. Con solo eso, lo mínimo que decía Lope de Vega para hacer teatro, este equipo ha conseguido una original y sugestiva obra maestra, tanto en ambientación y dirección escénica, como en las geniales interpretaciones que Simón Ramos y Pape Labraca realizan de cada uno de los personaje que desarrollan. Muestran un sentido mágico del ritmo escénico, tanto en movimiento y gran dominio técnico de la voz y el cuerpo en los muy diferentes papeles que interpretan, como en la gran calidad técnica y emocional. Un espectáculo que da lustre a la cultura malagueña, digno de ser exportable, rentable y de que el público de Málaga lo pueda disfrutar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos