La II Guerra Mundial estalla en el Castillo de Sohail

SUR

Jaime Ordóñez despliega sus tropas en la fortaleza para rodar su debut en la dirección. La escena parodia ‘Doce del patíbulo’

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Solo le falta a Gila con su teléfono y eso de «¿Es el enemigo?». Hay misiles, transporte de tropas, armas y munición para conquistar medio mundo, motos con sidecar de camuflaje y, por supuesto, soldados. Todos ellos a las órdenes del general Jaime Ordóñez, que vuelve a la carga con su ópera prima, la comedia ‘El silencio de los berridos’, que lleva rodando varios años y por etapas en diferentes localizaciones de la provincia. El nuevo ‘fascículo’ del filme arrancó ayer en el Castillo de Sohail de Fuengirola, donde durante una semana se recreará la II Guerra Mundial.

Aunque será una batalla de pacotilla ya que la cinta emula aquellas parodias de los 80 y 90, como ‘Top Secret’ y ‘Hot Shots!’, que le buscaban las vueltas a las escenas más famosas de grandes taquillazos. Y en el guión de Ordóñez la escena que filmará estos días recordará a un clásico del cine bélico con unos presidiarios a los que prometen la libertad con la condición de participar en una misión suicida.

«Tiene un ambiente a IIGuerra Mundial con la presentación del comando que recuerda a ‘Doce del patíbulo», explicó ayer a SUR el actor y director debutante que, tras ‘tunear’ el castillo fuengiroleño con decoración y atrezzo militar, comenzó por la tarde a rodar las primeras escenas. Unas imágenes en las que también tendrán cabida referencias otras cintas de batallitas, como la tarantiniana ‘Malditos bastardos’ o ‘Star Wars’.

Jaime Ordóñez ha convertido el despacho de Elías Bendodo en una oficina del FBI para el rodaje de esta comedia

«La película está hecha con cinefilia y es un gran homenaje al cine», reconocía ayer Jaime Ordóñez, que adapta al cine español esta fórmula que tan buenos resultados comerciales le ha dado al cine de Hollywood. De hecho, el título del filme, ‘El silencio de los berridos’, no oculta su homenaje paródico a ‘El silencio de los corderos’, otro filme y otro género que también sale caricaturizado en esta ópera prima. «He buscado clásicos muy reconocibles y que forman parte de la memoria colectiva de los espectadores», añade el actor malagueño e intérprete fetiche de Álex de la Iglesia (‘Las brujas de Zugarramurdi’, ‘Mi gran noche’ o la reciente ‘El Bar’), que no solo dirige esta comedia, sino que también la produce con sus propios recursos.

Esa es la razón por la que Jaime Ordóñez lleva varios años de rodaje discontinuo, que vuelve a tener una nueva fase en Fuengirola, después de que previamente haya ambientado el desembarco de ‘Salvar al Soldado Ryan’ pero con hidropedales en las playas de Torrox o convirtiera en una lujosa oficina del FBI el mismísimo despacho del presidente de la Diputación, Elías Bendodo. «Todas las escenas tienen una gran exigencia desde la producción, lo que unido a la autofinanciación, nos obliga a realizar el rodaje por partes», explica el director debutante, que agradece el gran apoyo que le están brindando muchas empresas de Málaga. Por lo pronto, aún queda otro año para concluir el rodaje y 2019 para la postproducción. «No sé si soy un pionero o un Kamikaze», concluye Ordóñez con buenas dosis de ironía. Como su película.

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