Cuando Fellini encontró a Picasso

Dibujo de Fellini extraído de ‘El libro de los sueños’ donde el cineasta aparece junto a Picasso. /©Comune di Rimini y Francesca Fabbri Fellini Federico Fellini, VEGAP, Málaga, 2018
Dibujo de Fellini extraído de ‘El libro de los sueños’ donde el cineasta aparece junto a Picasso. / ©Comune di Rimini y Francesca Fabbri Fellini Federico Fellini, VEGAP, Málaga, 2018

El Museo Picasso presentará el 13 de febrero una sugerente exposición sobre los vínculos creativos entre el artista y el cineasta

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Cada sueño venía en un momento de angustia personal, como una cita con un viejo amigo convocado para la confidencia y el desahogo. «No es necesario ser psicoanalista para comprender que he identificado a Picasso con una especie de numen tutelar, una presencia carismática, un genio en el sentido mitológico de la palabra, protector, enriquecedor, vital. Picasso representa para mí la eterna encarnación del arquetipo de la creatividad, una creatividad propia, sin otro móvil y fin que sí misma, impetuosa, indiscutible, alegre», escribe el cineasta su libro autobiográfico 'Fellini por Fellini' (Fundamentos). Al fin y al cabo, 'Y Fellini soñó con Picasso', la exposición que el Museo Picasso Málaga (MPM) estrenará el próximo 13 de febrero, será la cita en la que por fin ambos coincidan, después de no haberlo hecho en vida.

«He soñado tres veces con Picasso. En el primer sueño -atravesaba por aquel entonces un período de grave depresión, de inseguridad total- recuerdo que estábamos en una cocina, claramente la cocina de su casa, una enorme cocina repleta de comida, de cuatros, de colores. Hablamos toda la noche», escribe Fellini, que convirtió esa imagen en un dibujo de su 'Libro de los sueños' y que estará presente en la venidera exposición del MPM.

Título
'Y Fellini soñó con Picasso'.
Lugar
Museo Picasso Málaga.
Fechas
Del 13 de febrero al 13 de mayo.

«La segunda vez -también en esta ocasión atravesaba un momento de gran confusión e incertidumbre- soñé que él iba a caballo, al galope, y saltaba los obstáculos con una ligereza increíble, con una elegancia y gracias infinitas. Volví a soñar puntualmente con él en otro momento de profundo desaliento. Esta vez había un mar enorme que me recordaba al que se ve desde el puerto de Rímini: un cielo oscuro, tormentoso, verdes olas, lívidas, escaseadas y espumosas como en los días de temporal. Delante de mí un hombre nadaba a grandes brazadas, su calva surgía del agua, apenas se apreciaba una ligera pelusa blanca en su nuca. De repente el hombre se dio la vuelta hacia mí: era Picasso y me hacía señas de que le siguiera hacia un lugar donde podríamos encontrar un pescado excelente», confiesa el director de 'La dolce vita' en 'Fellini por Fellini'.

Aunque no llegaron a conocerse, Fellini mantuvo una singular fascinación por Picasso

El poderoso ascendiente del artista malagueño sobre el cineasta italiano encuentra otro ejemplo ilustrativo unas páginas antes de esos recuerdos soñados. Preguntan a Fellini «¿A quién admiras más, Federico, además de a ti mismo?». Y responde: 'A Dios. Creo que ha hecho las cosas realmente bien, pese a lo que se puede oír de vez en cuando. ¿Y después? No sé... tal vez a todos, tal vez a nadie. (Tres) compañeros de ahora: Picasso, Jung, Moravia'. Y la mención, entre el artista y el escritor, de uno de los popes del psicoanálisis no parece baladí.

Al fin y al cabo, el director artístico del MPM, José Lebrero, avanzaba hace unos meses en la presentación del programa expositivo del museo para este año que 'Y Fellini soñó con Picasso' «enlaza con el mundo subconsciente» que despliega la muestra temporal que hoy se despide del MPM, dedicada a las artistas pioneras del surrealismo.

A bote pronto, surgen asuntos como vasos comunicantes entre Fellini y Picasso. La pasión por el circo, la fascinación por la figura femenina, el interés recurrente por la Antigüedad clásica y la indagación en el proceso creativo como material artístico serían algunos de esos puentes que la exposición del MPM cruzará en algunas de sus secciones.

Pintura y cine

Un montaje «de mediano formato» donde convivirán las obras del artista malagueño con fragmentos de películas del italiano como 'Ocho y medio', 'Amacord' y 'Satiricón'. Junto a ellas se expondrán fotografías de Fellini y un material al que se le presupone un protagonismo esencial en este proyecto: los dibujos del cineasta.

Al fin y al cabo, su primera ocupación fue esa. Lo recuerda el profesor e investigador colombiano Orlando Arroyave, siguiendo por pasos de la biografía sobre Fellini escrita por Tullio Kezich: «Con sus habilidades como retratista hace sociedad comercial con un pintor amigo, Demos Bonini, para retratar a veraneantes. Pero, para escapar de Rímini no basta con hacer dibujos de turistas que se sienten traicionados por el dibujante con sus monigotes con rasgos alarmantemente zoológicos. Así que, para marcharse de su pueblo, Fellini envía chistes y viñetas a periódicos político-satíricos fuera de Rímini». De su localidad natal dará el salto a Roma.

‘Escena mitológica a orillas del mar’ de Picasso.
‘Escena mitológica a orillas del mar’ de Picasso. / ©Sucesión Pablo Picasso, VEGAP, Madrid, 2018.

El punto de inflexión llegará en 1944. Fellini conoce a Roberto Rossellini, por entonces el director más en boga de la escena italiana, que lo contrata como guionista para su película 'Roma, ciudad abierta' (1946). Después de diez años como guionista, consejero y director de escenas de películas ajenas, debuta Fellini como codirector con 'Luces de variedades' (1950), «el dibujo de la vida de cómicos y bailarines de teatro, que agoniza ante las pantallas de cine», sigue Arroyave.

Incluso una década después, con el estreno de 'La Strada' (1954), Fellini mantenía en su horizonte vital el deseo de ser pintor. Tanto es así, que el que fuera presidente de la Fundación Federico Fellini, el semiólogo Paolo Fabbri, recordaba en el diario 'Clarín' una confesión que solía compartir el director: «Soy un dibujante que hace cine».

Una senda también transitada por el periodista y biógrafo de Fellini, Vincenzo Mollica, que se ha detenido en esa pasión compulsiva de Fellini: «Dibujaba por la mañana los sueños que acababa de tener. Dibujaba de manera inconsciente mientras hablaba por teléfono, cuando quería seducir a una mujer, entonces su trazo se volvía bufonesco o irónico, impúdico como sólo los tímidos pueden serlo».

Dibujos lascivos, irónicos e irreverentes que en España han podido verse en exposiciones como 'El cine pintado por Fellini', organizada por la Filmoteca española en 2007, y la mucho más reciente 'Federico Fellini. Sueño y diseño', clausurada el pasado día 21 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Ahora es el turno de la propuesta del Museo Picasso Málaga.

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