El Fandi indulta un toro de Julio de la Puerta en la primera de abono de Antequera

El Fandi, Padilla y el ganadero Julio de la Puerta a hombros en la primera de feria en Antequera. :: a. j. g./
El Fandi, Padilla y el ganadero Julio de la Puerta a hombros en la primera de feria en Antequera. :: a. j. g.

Puerta Grande para Padilla y el diestro granadino. Escribano tras ser revolcado, no pudo acompañarles en una tarde de fiesta de banderilla

ANTONIO J. GUERRERO ANTEQUERA.

Tarde de puerta grande e indulto en la primera de abono de Antequera con toros que empezaron ofreciendo poco y haciendo esforzarse a los toreros hasta que llegó 'Gabriel', poniendo patas arriba a los tendidos que con insistencia solicitaron el indulto, el segundo en la carrera de El Fandi que logra en el coso antequerano, el primero de la empresa taurina del grupo Vientobravo.

Los banderilleros destacaron los tres con el capote, luciéndose en todo momento, buscando a los toros y plantando buenos quites que fueron aplaudidos y agradecidos. Compartieron los tercios de banderillas de sus primeros, que fueron muy vistosos, aplaudidas y con gran demostración del arte particular de cada uno.

Padilla estuvo atrevido en sus dos faenas, destacando especialmente el segundo al no tener trofeo en el primero (debido a sus pinchazos y descabello). Se lució con la segunda res en la que buscó con insistencia al toro, llevándose a la afición hasta donde quería, recibió en los medios y de rodillas con la muleta asestando una gran tanda de derechazos hasta que un golpe le dejó mermado, pero supo desarmarse ante el toro logrando las dos orejas de un público enloquecido.

El Fandi fue el gran triunfador al que le tocó la suerte de 'Gabriel', que fue ganándose el cariño de la afición con cada pase que el granadino le ofrecía. La historia queda marcada para siempre en la plaza antequerana, ya que es el segundo toro que Fandila indulta aquí (el anterior fue en 2014, entonces 'Guerrita').

Sus tandas con la muleta en este toro demostraron su buen hacer y lo manso del animal que entraba a los derechazos, molinetes y desplantes que en todo momento eran seguidos de los olés de la grada. Al final, antes de entrar a matar se comenzó a pedir el indulto desde los indultos y esa solicitud fue cobrando fuerza hasta ser un clamor en los graderíos, no negándose este premio por parte del presidente que se decantó por la petición general.

Antes de salir por la puerta grande, el triunfador expresaba: «He disfrutado, sobre todo de la afición, es una de las tardes de las que guardaré un buen recuerdo», decía al final tras pasearse por el ruedo con los hermanos De la Puerta, los ganaderos.

Manuel Escribano, por su parte, demostró valentía y torería en su primero, ante el que fue revolcado en dos ocasiones y metiéndose al público en el bolsillo demostrando que nada le iba a parar, pero lo cierto es que las ganas del primero (del que obtuvo una oreja) no pudieron continuar en el segundo, el golpe recibido en las costillas fue determinante para que no pudiera hacer la faena soñada y sumarse a sus compañeros en la Puerta Grande.

A pesar de ello, quedan en la retina de la afición las banderillas puestas como en el último par, recibiendo al toro sentado en las tablas y al quiebro. Finalizaba una tarde de trofeos históricos, el primer toro indultado por la empresa Vientobravo como destacaba José Antonio Cejudo: «Ha sido nuestro primer toro premiado con volver a los corrales, un reconocimiento a la fiesta nacional, la ganadería, los toreros y la afición».

Fotos

Vídeos