«Hacen falta historias de mujeres»

Pedrita Parker y Moderna de Pueblo, ayer durante el acto celebrado en FNAC Málaga. /Migue Fernández
Pedrita Parker y Moderna de Pueblo, ayer durante el acto celebrado en FNAC Málaga. / Migue Fernández

Moderna de Pueblo tumba en 'Idiotizadas' los clichés machistas de los cuentos de hadas. Más de 200 personas asisten al encuentro entre la ilustradora catalana y Pedrita Parker, que reclaman nuevos espacios «de fraternidad» feminista

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Creció bajo la influencia de películas almibaradas que presentan a las mujeres como criaturas débiles pero físicamente ideales, siempre a la espera de que algún príncipe las rescate, pero a Raquel Córcoles aquellos estereotipos nunca la convencieron del todo. «Cuando era niña ya le decía a mi padre que él también podía levantarse a recoger la mesa», recordó ayer en FNAC Málaga. Su nombre pasa desapercibido para la mayoría, pero su apodo, Moderna de Pueblo, transporta enseguida a las ilustraciones coloridas y feministas que se han colado en las conciencias de cientos de miles de personas. Ahora Córcoles propone una revisión de los cuentos clásicos, liberar de los brazos del patriarcado a aquellas princesas ingenuas y dependientes para mostrarles que otras relaciones son posibles.

La propuesta, trazada desde la ironía y el convencimiento de que resulta urgente dinamitar los clichés de género, atrajo a más de 200 personas que guardaron cola pacientemente para que Raquel, Moderna de Pueblo, les firmase su ejemplar de 'Idiotizadas: un cuento de empoderhadas'. La obra narra las aventuras de Zorricienta, Gordinieves y Sirenita Pescada, que despiertan de su letargo para comenzar a desaprender todo lo que nunca debieron haberles enseñado: los mandamientos de la mujer falsamente perfecta, programada para gustar a los hombres y recibir la aprobación de sus mayores en cada frase, cada decisión, cada relación y, cómo no, cada prenda.

Moderna de Pueblo sacude a las protagonistas de las historias de Disney al modo en que el feminismo la sacudió a ella: «Con 25 años yo tardaba tres horas en arreglarme y seguía cargada de complejos. Me habían hecho creer que para ir a una entrevista de trabajo debía dar la imagen al jefe, por supuesto hombre, de que una chica mona iba a quedar bien en la oficina». Raquel conversó con la malagueña Estefi Martínez (Pedrita Parker), otra de las nuevas ilustradoras más reconocidas del país. Ambas compartieron confidencias con un público que abarrotó la sala y ante el que reivindicaron la necesidad de construir espacios de «apoyo y fraternidad» que derriben la cultura machista y sus enquistados estereotipos.

Acoso y violencia

«Hacen falta más historias de mujeres y sobre mujeres, historias que no nos presenten como enemigas que se despellejan a la primera de cambio sino como compañeras que se apoyan unas a otros ante situaciones injustas», reclamó Moderna de Pueblo. El movimiento 'Me too', surgido en Estados Unidos como protesta ante el acoso sexual, la violencia contra las mujeres, la brecha salarial y otras lacras que hunden sus raíces en el machismo, comienza a cristalizar en España mediante iniciativas como La Caja de Pandora, donde miles de mujeres del arte y la cultura denuncian situaciones de acoso. Martínez y Córcoles celebraron ayer que los cimientos patriarcales empiecen a resquebrajarse. «Hay series antes impensables, como 'Big little lies', pero la mayoría continúan siendo protagonizadas por hombres», lamentó Pedrita Parker.

En contra de la lógica machista dominante, los personajes de las ilustraciones de Moderna de Pueblo se hacen preguntas reveladoras que inspiran a varias generaciones: «¿Por qué no me siento una mujer de éxito si no consigo ser delgada?», «¿por qué si vivo mi sexualidad como un hombre yo soy una puta y él un héroe?». Ayer esa influencia resultó evidente en decenas de jóvenes que, probablemente, al enfrentarse a su propia imagen hoy por la mañana dirán eso de: «Espejito, espejito, métete tu opinión por el culito».

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