Una exposición revela curiosidades de la amistad entre Picasso y Miró

Bernard Ruiz-Picasso abraza a Joan Punyet Miró en presencia del Rey y de sus hijas. / Ballesteros. EFE

Objetos personales, obras gráfica, cartas y cerámicas reflejan los vínculos entre ambos artistas, que se conocieron en París

AGENCIAS PALMA.

'Pablo Picasso y Joan Miró, historia de una amistad' es el título de una exposición de carácter intimista e inédita en el museo Can Prunera de Sóller que revela algunas de las curiosidades que unieron a ambos artistas cuando se conocieron en París, a pesar de los doce años de edad que los separaban.

En la muestra se encuentran objetos personales, obras gráfica, cartas, cerámicas y otros elementos que reflejan la amistad de estos dos artistas que, como se explica en el catálogo de la exposición, «eran completamente distintos como personas y como creadores plásticos».

Era la época en la que los nativos de Sóller que se habían trasladado al sur de Francia a partir de 1865 y habían tenido éxito en sus nuevos negocios, volvían al pueblo de la Serra Tramuntana y construían grandes casas con el fin de demostrar su nueva posición.

Can Prunera fue una de esas casas, construida por Joan Magraner, de sobrenombre Joan Prunera, que recientemente fue adquirida y restaurada por un grupo de empresarios de Sóller que la han convertido en un museo y, a la vez, en signo de identidad de la localidad.

La Familia Real visitó ayer la muestra, en la que se escenificó un abrazo entre los nietos de ambos artistas en el museo modernistade Sóller. Según la Casa Real, los Reyes y sus hijas, Leonor y Sofía, llegaron a la Plaza de la Constitución sobre las 10.50 horas, lugar en el que han iniciado «un recorrido de entre 80 y 100 metros» por una calle peatonal hasta llegar al museo. Esta visita ha sido un acto extraoficial y la segunda vez que se ha podido ver en público a los Reyes con sus hijas, después del posado oficial que se celebró el pasado lunes en el Palacio de Marivent.

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