El examen del niño Pablo Picasso

El joven artista, con solo 10 años, hizo una prueba para el acceso a la segunda enseñanza en el entonces instituto Gaona de Málaga capital: un breve dictado y una división

Picasso, en primer término, en la fotografía que ilustra el libro ‘Picasso y el Lagar de Llanes'. /
Picasso, en primer término, en la fotografía que ilustra el libro ‘Picasso y el Lagar de Llanes'.
Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Picasso no fue muy amante de los libros ni de los colegios. Prefería dar rienda suelta a su imaginación. Pero con solo 10 años, antes de que la familia partiera hacia La Coruña, donde su padre había conseguido una plaza de profesor en la Escuela de Bellas Artes, el joven Pablo hizo un examen para acceder a la Segunda Enseñanza. Tanto la solicitud como la prueba documental de este examen se encuentran depositadas en el archivo histórico del IES Nuestra Señora de la Victoria (Martiricos), aunque en realidad la prueba se realizó en el instituto de calle Gaona, el único que por entonces había en la provincia. En 1961 se creó el instituto masculino, en Martiricos, y quedó el de Gaona como exclusivamente femenino, hasta que en 1983 pasó a ser mixto.

Según la publicación ‘La infancia de Picasso’, editado por la Casa Natal, al joven genio malagueño no le gustaba ir al colegio. Primero estuvo en una ‘miga’ (de la palabra ‘amiga’), especie de guardería instalada en una casa particular, de la que apenas recordaba nada. Probablemente, estuvo en la calle San Agustín, cerca de donde trabajaba su padre como conservador municipal. Tuvo que abandonarla porque era tan húmeda y sombría que amenazaba su salud. Hacia 1888, empezó sus estudios primarios en el colegio de San Rafael, situado en el número 20 de la calle Comedias. Era éste el gran colegio laico de la ciudad, moderno, claro, bien aireado, dirigido además por un amigo de la familia. Pero Picasso seguía aferrándose a sus indisposiciones –verdaderas o exageradas- para faltar a clase; en el aula, se distraía, dibujaba, se levantaba inquieto. A veces, se llevaba objetos personales de su padre (un bastón, un pincel, dice la leyenda que alguna paloma) para asegurarse de que vendría a por él.

Solicitud para realizar las pruebas de acceso al grado de segunda enseñanza y prueba escrita y división que realizó Pablo Picasso, con 10 años.
Solicitud para realizar las pruebas de acceso al grado de segunda enseñanza y prueba escrita y división que realizó Pablo Picasso, con 10 años.

El padre de Picasso, José Ruiz Blasco, era ayudante de dibujo en la Escuela de Bellas Artes de Málaga y conservador del Museo Municipal. Estos empleos no le proporcionaban ingresos suficientes para mantener a su familia. En 1884, 1887 y 1890, solicitó una vacante existente en la Escuela de Bellas Artes de La Coruña. Admitido al concurso junto a otros cuatro aspirantes, por fin consiguió que el 4 de abril de 1891 se publicara oficialmente su nombramiento como profesor numerario de la Cátedra de Dibujo de Adorno y Figura en la ciudad gallega.

Antes de salir de Málaga, Picasso debía aprobar su examen de ingreso en la Segunda Enseñanza. El examen se celebró el 25 de junio de 1891 en el Instituto sito en la calle Gaona, y consistió en un breve dictado y una división. El archivo histórico del IES Nuestra Señora de la Victoria conserva tanto la solicitud del examen, con fecha 13 de junio de 1891, como la prueba a la que se enfrentó el joven Picasso, un breve dictado y una división, que realizó el día 25 y con una nota de aprobado.

Patio del instituto Vicente Espinel (Gaona).
Patio del instituto Vicente Espinel (Gaona).

Picasso, “presumiendo” de su dificultad con los números, le contó a Sabartés que el profesor prácticamente le dio el resultado de la misma. Así lo recoge quien fuera su secretario personal durante años en ‘Picasso. Retratos y recuerdos’, (Madrid, 1953). En la parte teórica el profesor hace algunas preguntas que no obtienen respuesta alguna por parte del niño. En la parte práctica cuenta Picasso que tras copiar los números de la pizarra, subió al estrado del profesor y pudo observar en una mesa la operación ya realizada. Retiene en la memoria sus números y los reproduce en su examen como un dibujo.

El 20 de septiembre fue inscrito en las dos asignaturas del primer curso (Latín y Castellano y Geografía) y el 6 de octubre pagó los derechos académicos correspondientes y efectuó el traslado de matrícula. Hacia mediados de octubre (probablemente el día 20) parte la familia por vía marítima; con la ayuda de Salvador Ruiz, médico en el Instituto de Sanidad Marítima, pudieron tomar un pasaje barato. Tuvieron que desembarcar en Vigo, antes de tiempo por las adversas condiciones climatológicas, el día 25; Picasso se incorporaría al Instituto el 26 ó 27 de octubre. No volverían a ver Málaga, ni a sus familiares, hasta el verano de 1895.

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