Disney, en el Cervantes

Arturo Díez Boscovich fue el encargado de dirigir a la Orquesta Filarmónica de Málaga. :/Álvaro Cabrera
Arturo Díez Boscovich fue el encargado de dirigir a la Orquesta Filarmónica de Málaga. : / Álvaro Cabrera

El director Arturo Díez Boscovich dirige tres días seguidos a la Filarmónica en el espectáculo Disney in concert

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El día previo a la llegada de los Reyes Magos de Oriente es una jornada especial para los niños. El nerviosismo; el ansia por los regalos;y la duda de si Melchor, Gaspar y Baltasar les traerán lo que ha pedido se nota en sus caras. Si a todo ello se le suma la asistencia a un espectáculo de Disney con Dory (la pez con pérdidas de memoria a corto plazo) como maestra de ceremonias, la tormenta es perfecta del todo.

Eso ocurrió ayer al mediodía en la puerta del Teatro Cervantes, que no era sino un hervidero de niños y niñas preparados para asistir a Disney in concert, una suerte de minimusical producido por la propia factoría y que estará hasta mañana en Málaga tras realizar una gira por toda España. A lo mandos, el alter ego de Dory, la actriz Anabel Alonso, y la Orquesta Filarmónica de Málaga, dirigida en este caso por Arturo Díez Boscovich.

La combinación, a priori, prometía; los menores (y los no tan menores) disfrutaron de dos horas de las mejores canciones de Disney, desde ‘La bella y la bestia’ hasta ‘Frozen’, y pasando por clásicos como ‘La sirenita’ o ‘Aladdin’. Además de la orquesta, cuatro cantantes (dos hombres y dos mujeres) con vocación absoluta de musicales iban cambiando sus voces y acentos de tal manera que por momentos parecía que sobre el escenario estaba Sebastián –el inseparable amigo de Ariel–, o el Genio de la lámpara. Así sonaron también las voces de Lumiere y del resto de la tropa del castillo de la bestia, pero quizá se echó de menos escuchar al malvado más malvado de todos los tiempos, el léon Scar.

Anabel Alonso era la mejor apuesta posible para dirigir el devenir del show. Nada como empezar hablando en balleno, ese idioma que ya forma parte del lenguaje de los más pequeños, sobre todo cuando acaban de ver uno de los éxitos más sonados de Disney en colaboración (ahora son propietarios) de Pixar. La actriz no solo se limitaba a ir presentado las canciones, sino que consiguió algo muy difícil: mantener un diálogo fluido con los más pequeños de la sala. No en vano, en algunos momentos aquello bien parecía un final de fiesta coplero, con el público gritando a cada instante qué tema querían a continuación. Por encima de todos ellos, una jovencita sentada en uno de los palcos de la planta baja, que dejándose la voz mantuvo un diálogo fluido con Anabel Alonso. «Parece que hoy he venido con una copresentadora», exclamó. Nada lejos de la realidad, ya que a este niña (a la que acabaron pidiendo que se callara al menos un rato) aprovechaba cada pequeña pausa para gritar a los cuatro vientos lo que se le pasaba por su cabeza en cada momento.

Gritos de felicidad

El espectáculo, impecable en lo musical, comenzó con una obertura en la que fueron sonando durante casi 10 minutos fragmentos de todas las películas, desde el primer Mickey Mouse y Blancanieves, hasta los filmes más actuales. De fondo, una enorme pantalla que iba mostrando escenas de las películas. Cuando aparecía un punto clave de tensión, los más pequeños soltaban grititos de felicidad o desaprobación, según tocara.

Anabel Alonso hizo de maestra de ceremonias con su característica voz de Dory

Pese al nivel altísimo de la obertura, la parte más negativa quizá radicaba en que 10 minutos sin voz, para niños y niñas tan pequeños, era demasiado. «¿Cuándo salen Elsa y Ana, mamá?»;«¿van a cantar o solo es música?»; «¿vamos a ver a Simba de verdad?», eran algunas de las preguntas que se hacían entre el patio de butacas los menores con el elevado tono de voz que se permiten por ser demasiado pequeños para saber del protocolo en estos casos.

‘Frozen’, ‘Mary Poppins’ y ‘El Rey León’ fueron las películas más aclamadas

Justamente, la salida al escenario de los actores y actrices para interpretar tres piezas de la película de animaciòn más vista en toda la historia del cine, ‘Frozen’; y especialmente en la oscarizada ‘Suéltalo’, fue el momento uno de los momentos más emocionantes del show, solo superado, quizá, por el popurrí de ‘El Rey León’ –’El ciclo de la vida’, y ‘La noche del amor’, pero sobre todo por una canción que ya tiene 50 años y que sigue sonando igual de ‘bien’ en estos tiempos. ‘Supercalifragilisticuespialidoso’. Una ilusión prerreyes para todas las edades.

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