CAC Málaga, 15 años en la cresta del arte contemporáneo

El CAC ha sido un centro pionero en el despertar de Málaga al arte contemporáneo/Fernando González
El CAC ha sido un centro pionero en el despertar de Málaga al arte contemporáneo / Fernando González

El CAC cumple una década y media como punta de lanza de la presencia malagueña en el circuito internacional de la creación actual

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Lo soltó un concejal poco antes de la inauguración: «Cerraréis en Semana Santa». El edil sustentaba semejante vaticinio agorero en la certeza de que durante esos días la gente sólo estaría pendiente de las procesiones y aliñaba su receta con el prejuicio de que el arte contemporáneo no interesaba lo más mínimo a los malagueños. Han pasado 15 años desde aquella inauguración del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga (CAC Málaga), por él han pasado más de 5,22 millones de usuarios y de ellos más de la mitad han procedido de la provincia de Málaga.

El CAC Málaga cumplía justo ayer una década y media como principal artífice de la inclusión de la ciudad en el circuito internacional del arte actual. Gerhard Richter, Louise Bourgeois, Anish Kapoor, los hermanos Chapman, Alex Katz, Tracey Emin, Gilbert&George, Marina Abramovic, William Kentridge... La relación de artistas de primer nivel mundial que han pasado por el antiguo mercado de abastos incluye estas y otras muchas referencias.

«El CAC ha sido la punta de lanza, la vanguardia del cambio de la ciudad de Málaga en el aspecto de los museos y de la cultura. Antes de la apertura del CAC no había nada en la ciudad. Era un desierto. La apertura del CAC supuso que la ciudad se podía dar cuenta de que había una posibilidad de tener un nuevo recurso, una nueva imagen y unas nuevas perspectivas relacionadas con el arte contemporáneo», sostiene el director del CAC Málaga desde su apertura, Fernando Francés.

La inauguración en 2013
La inauguración en 2013

El CAC Málaga ha supuesto un revulsivo en la oferta cultural de la ciudad hasta colocarla en un ámbito que hasta entonces le era ajeno. De otro lado, la institución municipal y de gestión privada ha estado en el centro de diversas polémicas en esta década y media, desde la pugna política relacionada con su modelo de gestión hasta la reciente actuación de la Fiscalía relacionada con los mosaicos colocado en Málaga por el artista galo apodado Invader, acción que se ha traducido en una querella contra Invader y Francés por su presunto delito sobre el patrimonio histórico.

Un motor de cambio

Francés guarda silencio sobre este último asunto y destaca la labor del centro. «El CAC ha sido el motor del cambio que se ha producido en la ciudad en los últimos 15 años», mantiene antes de reivindicar como uno de los principales hitos la programación ofrecida por el centro durante sus dos primeros años de vida. En esa fase inicial, por el antiguo mercado pasaron además de los citados Gerhard Richter, Tony Cragg y Louise Bourgeois, autores como Thomas Hirschhorn, Paul McCarthy y Neo Rauch. Un estreno que, en opinión de Francés, «no tiene parangón en un centro de estas características».

«Hemos sido pioneros, pero creo que nos queda consolidar el tratamiento de los artistas de proximidad, incluir con más energía si cabe las artes alternativas y atender a ciertos aspectos que hemos iniciado tímidamente, como el arte oriental, para que tengan mayor presencia. En el ámbito pedagógico somos líderes absolutos y en cuanto al número de asistentes estamos en una cifra óptima -en torno al medio millón al año- y es difícil modificar ese hecho, aunque tampoco nos preocupa. Creo que es más interesante seguir trabajando por el cambio social en lugar de mirar el número de gente que entra por la puerta», argumenta el director del centro, cuya entrada es gratuita.

Obey y D*Face, en 2013
Obey y D*Face, en 2013 / Fernando González

Eso de puertas adentro. De puertas afuera, el CAC Málaga ha espoleado la transformación del barrio donde se ubica a través del programa Málaga Arte Urbano Soho (MAUS). Boa Mistura, Roa, Suso33, Ben Eine y Kenny Scharf, entre otros muchos, han estampado su firma el paisaje urbano de la ciudad a través de intervenciones en las calles aledañas al centro. Eso sí, la acción de mayor impacto (visual y promocional) llegaba en noviembre de 2013 de la mano de Obey y D*Face. Las dos estrellas del arte urbano internacional convertían dos muros exteriores del Colegio Federico García Lorca situado a la espalda del CAC en dos enormes murales que se han convertido en icono contemporáneo de la capital.

El MAUS combinaba grandes nombres de la escena internacional con artistas surgidos del entorno cercano como Javier Calleja, José Medina Galeote, Manuel León y Dadi Deucrol, por citar autores que también han protagonizado en estos 15 años proyectos individuales en el propio centro. A esos creadores los ha bautizado el CAC como «artistas de proximidad» -en esencia, andaluces- y a ellos les ha dedicado el CAC una de sus líneas de programación más entusiastas. Además, estos artistas representan, según las estimaciones de Francés, el 60% de los autores incluidos en la colección reunida por la institución en esta década y media.

Esos fondos llegan a las 530 referencias y abren la puerta a uno de los asuntos pendientes en el futuro de la institución: su sede. «Es evidente que el edificio se quedó pequeño hace 10 años. Los almacenes están colapsados, las oficinas no reúnen las condiciones óptimas y toda la parte pedagógica y cultural hubiera necesitado otras infraestructuras de las que tiene. La reforma de este edificio se hizo en plan 'low cost'. El centro necesita crecer en lo físico, pero también en la calidad», lamenta Francés.

Los hermanos Chapman protagonizaron una exposición en el CAC Málaga al año siguiente de su inauguración
Los hermanos Chapman protagonizaron una exposición en el CAC Málaga al año siguiente de su inauguración / Fernando González

Justo la ampliación no nata es uno de los primeros borrones en la historia del CAC Málaga. Apenas dos años después de su inauguración se conocía el proyecto de Rafael Moneo para construir entre el inmueble actual y el cauce del río un edificio con forma de cartabón que aliviara las estrecheces del centro. La actuación tenía un presupuesto estimado de siete millones de euros, llegaron a tramitarse los permisos, pero con la crisis económica la propuesta quedó metida en un cajón.

Tirón popular

Y no será porque el espacio no se haya quedado pequeño en diversas ocasiones. El primer acontecimiento de extraordinario tirón popular que pasó por el CAC Málaga fue la elaboración de los murales de Obey y D*Face. Entonces, el centro habilitó la azotea del edificio para seguir la creación de ambas piezas y por allí pasaron cientos de curiosos y seguidores de ambos grafiteros, que dos años después protagonizaron sendas exposiciones en el centro.

Aunque para acontecimiento multitudinario, la inauguración de la muestra a cargo de Marina Abramovic. Para la ocasión llegaron autobuses de varias ciudades, la cola para entrar al estreno llegaba hasta el puente de Tetuán y la diva del arte contemporáneo se llevó aquella tarde de 2014 un verdadero baño de multitudes en el centro de arte malagueño.

Mark Ryden, en 2017
Mark Ryden, en 2017 / Salvador Salas

Otro fenómeno que traspasó las fronteras convencionales del arte aterrizaba el año pasado en el CAC Málaga. Mark Ryden, considerado el padre del 'surrealismo pop', firmaba la exposición más visitada en la historia del centro (con permiso de la muestra de Joaquín Sorolla que ocupó el centro en 2006 sin vínculo alguno con su programación). Hasta 102.800 asistentes pasaban por las salas del CAC, que registraba una de las exhibiciones más visitadas en la historia reciente de la ciudad.

En cuanto al funcionamiento interno de la institución, sobre la mesa se ha colocado en diversas ocasiones el debate sobre el modelo de gestión del CAC. El asunto volvía a estar de actualidad hace unos meses. El pleno del Ayuntamiento de Málaga aprobaba en junio una moción para la municipalización del centro de arte, una reclamación apoyada por la principal asociación profesional del sector en España, el Instituto de Arte Contemporáneo. Sin embargo, apenas 24 horas después el alcalde Francisco de la Torre descartaba la medida y mantenía el actual sistema de concesión. De forma paralela, se ponía en marcha en octubre la auditoría aprobada por la Comisión de Cultura del Ayuntamiento para fiscalizar las cuentas del CAC.

La polémica sobre Invader

Pese a todo, el asunto más espinoso que surge en el horizonte del centro tiene que ver con los mosaicos que el artista galo apodado Invader colocaba en diversos puntos de la ciudad a finales de mayo del año pasado. Tras un informe de la Policía Local que planteaba las acciones de Invader como un posible delito de daños y que vinculaba su intervención con los responsables del CAC Málaga, hace apenas una semana se conocía la actuación de la Fiscalía de Medio Ambiente, que se ha querellado contra Invader y contra el director del CAC Málaga por un posible delito sobre el patrimonio histórico.

Por ahora, desde el CAC guardan silencio sobre este asunto y se disponen a celebrar su décimo quinto aniversario.

Los datos

5,22
millones de visitantes ha recibido el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga en sus quince años de actividad
530
obras componen la colección de la institución. El fondo se ha elaborado a partir de las adquisiciones realizadas por el centro y el 60% de las piezas son de autores andaluces
3,3
millones de euros es el presupuesto anual aproximado del CAC Málaga, en virtud del contrato de concesión que expira a finales de abril. El nuevo concurso aún no se ha convocado

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