Daniel Calparsoro afirma que «el thriller tiene que tener carne y alma»

El director vasco dirige a Raúl Arévalo, Aura Garrido y Belén Cuesta en 'El aviso', la adaptación de la novela de Paul Pen

D. ROLDÁN

Madrid. Es posible encontrar similitudes en cualquier cosa. «Y con los números mucho más», añade Daniel Calparsoro. Las matemáticas son la base de su nueva película, 'El aviso', un thriller poco convencional en el que dos historias navegan de forma paralela con diez años de diferencia. En la actualidad, Nico, un chaval de diez años recibe una amenaza de muerte; hace una década, Jon investiga una serie de muertes ocurridas en un lugar y que padece esconder un patrón. Su objetivo es evitar que muera más gente en ese sitio. 'El aviso', que se estrena este viernes, es la adaptación al cine de la novela de Paul Pen que adaptaron Jorge Guerricaechevarría y Chris Sparling y que Calparsoro ha convertido en una historia más cercana, ya que el libro sitúa la acción en Toronto «sin perder elementos universales».

«Es una historia de incomunicación, de un hombre que quiere salvar a un niño. A Jon la gente no le hace caso, no le toma en serio. El niño también está incomunicado con su propia madre», explica el director vasco. «Un thriller debe tener carne, tiene que tener alma», añade mientras Raúl Arévalo asiente. «El guión lo tenía todo, pero me preguntaba quién lo podía contar porque es complicado. Pero Dani (Calparsoro) tenía las cosas claras. Si no, no hubiera salido», comenta el protagonista de 'El aviso' sobre Jon, el joven esquizofrénico que busca la tranquilidad en los números. Completan el reparto Belén Cuesta y Aura Garrido. «La película nos enfrenta a diferentes miedos, a la pérdida, al dolor y al sufrimiento», apunta esta última, convertida en una «madre coraje» que sufre por Nico y que cree poco en las casualidades.

Sin embargo, es posible unir diferentes situaciones si uno se lo propone. «Se puede buscar similitudes en casi todo», añade el realizador de 'Cien años de perdón' o 'Combustión'. «El asunto es que te crean o no. Los amigos de Jon piensan que es una mentira», añade el director, que ve la línea argumental una «metáfora» de lo que sucede en el mundo del cine. «Muchos piensan que hacer una película es una patraña, que tu historia no merece la pena, que vas a ser incapaz de levantarla y que no quieres poner los pies en el suelo. La historia de Jon es una historia que nos pasa mucho en la vida cuando tienes cualquier idea», resume Calparsoro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos