Los Dólmenes recuperan el servicio de vigilancia, pero siguen sin personal

Visitantes en los Dólmenes. /Reuters
Visitantes en los Dólmenes. / Reuters

Una empresa privada se hará cargo del servicio en verano mientras la Junta licita de manera definitiva estas tareas

ANTONIO JAVIER LÓPEZ y ANTONIO J. GUERRERO

Un parche para solventar un roto importante. Los Dólmenes de Antequera están a punto de celebrar su primer aniversario en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco, una distinción que contrasta con su más que mejorable situación. Tal y como publicó este periódico (SUR, 8-6-2017), el conjunto sólo cuenta con uno de los diez trabajadores que tiene asignados y así sigue. Además, desde 2008 carece de vigilancia las 24 horas. Al menos esta última necesidad se veía ayer cubierta con la contratación durante el verano por parte de la Junta de Andalucía de este servicio a una empresa privada, hasta que se resuelva el proceso de licitación abierto para la vigilancia del recinto.

A esta presencia de vigilantes, el conjunto espera sumar en breve la colocación de cámaras de vigilancia y sistema de infrarrojos, para lo que cuenta con una partida inicial de 25.000 euros.

Ante esta situación, el parlamentario andaluz del Partido Popular, Antonio Garrido, visitó ayer el conjunto dolménico junto al alcalde de Antequera, Manuel Barón, para pedir a la Junta de Andalucía «que se haga lo prometido» con respecto al cumplimiento de los requisitos que pide la Unesco tras el nombramiento de Los Dólmenes como Patrimonio Mundial.

Uno de esos requisitos tiene que ver con la demolición de la primera planta del museo dedicado a los Dólmenes para rebajar su impacto visual. En ese sentido, Barón recordó que la Junta «remitió al Ayuntamiento la licencia de obras el 9 de junio, ya ha sido informada esa licencia por parte del área de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento», pero aún le faltan dos requisitos, según Barón: el informe de Bomberos y el estudio arqueológico de la Consejería de Cultura.

Ante la tardanza en terminar el proyecto, Garrido insistió en que no hay «el suficiente número de puestos de trabajo para un monumento Patrimonio de la Humanidad, incumpliéndose la ley que exige la protección, restauración y difusión».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos