¿Cómo se cuenta el arte contemporáneo?

¿Cómo se cuenta el arte contemporáneo?

Una exposición colectiva con una veintena de artistas y diversas conferencias reflexionan sobre asuntos como el arte, la ciudad y la ciencia La Facultad de Bellas Artes de Málaga acoge el principal encuentro nacional sobre investiación en creación visual

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

En el lenguaje político actual ha hecho fortuna un término que ya venía calando en la sociología y la crítica cultural de las últimas décadas: el relato. El auge del término apuntala la creencia de que la manera de narrar una historia, un asunto o una idea es crucial a la hora de que estos calen entre la mayor masa de gente posible. Sería la pregunta básica que se formula estos días en voz alta en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Málaga (UMA): ¿cómo contamos la creación visual contemporánea?

Para dar respuesta -o quizá para plantear más y nuevas preguntas- la facultad malagueña ha acogido estos días la tercera edición del Congreso Internacional Arte, Ciencia, Ciudad que al panel de conferencias suma una sugerente exposición colectiva con las obras de más de una veintena de artistas. «Se trata del congreso más importante del país en investigación sobre artes visuales», reivindica el profesor de Bellas Artes y artista Carlos Miranda, responsable del montaje expositivo que acompaña al panel de conferencias que ha tenido como protagonistas a investigadores como Mieke Bal y David Loy.

Miranda destaca que la escuela malagueña acoge la tercera edición de un encuentro que en su primera cita se celebró en el País Vasco y el año pasado recaló en Valencia. «Se trata de dos de las facultades de Bellas Artes con más tradición e importancia del país y el hecho de que la tercera edición sea en una escuela joven como la nuestra supone un reconocimiento que valoramos mucho», argumenta Miranda sobre la cita clausurada ayer bajo el lema general '¿Cómo se cuentan las cosas?'.

El artista y docente adelanta que la exposición 'Creative Room' gira en torno a tres asuntos esenciales: la Historia, las ciudades y aquellos relatos «desde tradiciones no occidentales». El resultado salta las paredes de la sala expositiva de la facultad para ocupar el recibidor del edificio principal y el acceso al edificio que espera al otro lado del patio interior de la sede de la facultad.

Un vídeo del artista malagueño Javier Artero da la bienvenida al montaje en la misma entrada de la facultad. Junto a la pieza de Artero, las propuestas de Miguel Azuaga, Mayra Huerta, Blanca Machuca y Eugenio Rivas dan cuenta desde los primeros compases de la vocación heterogénea del proyecto.

Instalaciones, vídeos, piezas fotográficas y pinturas conviven en la muestra planteada como un puente estético y conceptual con las conferencias del congreso. «Hace ya tiempo que desde la facultad defendemos una máxima esencial: la producción artística es también investigación, por eso cada una de las piezas seleccionadas para esta exposición plantea una comunicación con alguno de los asuntos que se tratan en el congreso», añade Miranda sobre la vocación estética y académica de la muestra.

Turismo y sociología

De este modo, Massino Cova trae a la muestra la recurrente reflexión sobre la urbe y el turismo en la pieza 'Tribu', que ofrece escenas de visitantes en ciudades como Florencia, Venecia, Roma y Bolonia. Escenas fuera de foco y personajes descontextualizados ofrecen imágenes que parecen irreales.

La instalación 'Glub' de Mieke Bal aborda la socialización a través de un acto en apariencia tan banal como sentarse a comer pipas. La pieza reúne en semicírculo media docena de pantallas de televisión con otros tantos rostros dedicados a la ociosa tarea de consumir las semillas de girasol. Un acto en apariencia tan banal que, sin embargo, denota el origen de quien lo realiza a partir de gestos simples como la manera de consumir y tirar las pipas, tal y como glosa Miranda sobre la obra de la reputada investigadora en artes visuales contemporáneas.

La instalación de Bal -que también ofreció una conferencia durante el encuentro clausurado ayer en la facultad malagueña- da paso a la pintura de José Luis Valverde 'Huille de poison. Florero IX'. El peso de la Historia del Arte y las imágenes descontextualizadas regresan como asuntos centrales en la producción del joven artista malagueño.

También graduada en la facultad malagueña, Florencia Rojas firma en el proyecto 'Dehesa de la Villa, un incendio en el subsuelo' una composición fotográfica sobre los apacibles parajes que hace sólo unas décadas sirvieron de trincheras y búnker durante la guerra. Y cierra la pieza con la foto de 19 antenas de telefonía móvil instaladas allí mismo. La guerra cotidiana por contarlo todo. El peso, de nuevo, del relato.

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